NO ME CREO LAS ENCUESTAS

 

Bueno, en realidad no se si se las cree mucha gente. Ayer el CIS publicó la última de las encuestas del Sr.Tezanos, que es el socialista que está al frente de la institución oficial que elabora estos estudios. El resultado es el que era de esperar. El PSOE es el que gana con diferencia las elecciones y tanto el Partido Popular como Ciudadanos pierden unos cuantos, bastantes escaños. Vox, en cambio se consolida como fuerza ascendente.

Era Churchill quien decía que solamente se creía las encuestas que él producía. Tenía razón. Porque la elaboración de las encuestas se presta a todo tipo de componendas y artificios. Empezando con las personas entrevistadas. Con la selección de la población a la que se le van a hacer las preguntas. Y cómo van a ser estas preguntas. Y como se va a reflejar o transcribir la contestación. Y luego la tabulación de los resultados de la encuesta.

¿Que grado de sinceridad, de verdad podemos encontrar en el contenido de las encuestas que se realizan?. ¿Que interés tiene el encuestado en contar lo que realmente va a votar?. El voto tiene mucho que ver con la intimidad, con la conciencia, con la expresión externa de una voluntad que quiere transmitir un estado de ánimo, de mensaje hacia el entorno político. ¿Porque desnudarse por una encuesta?.

Quiérase o no, la encuesta transmite,- quiere transmitir- una tendencia. Que el común del ciudadano llegue a un cierto convencimiento que aquel partido, primero en las encuestas, es el que merece ganar las elecciones. Llamar también a la inercia del ciudadano que puede hacer un seguimiento de lo que expresa una mayoría de encuestados. Esto es, hacerle fácil la decisión de a quien votar. ¿Encuestas manipuladas?. No, exactamente. Pero lo de la “cocina”, lo de la encuesta aderezada con un buen condimento, sí vale.

De todos modos muy pronto vamos a salir de dudas. La victoria o la derrota de las encuestas.

10 de abril de 2019

ALQUILERES

 

En varias ciudades europeas, Barcelona, Londres, Berlín, se han producido manifestaciones ayer sobre la cuestión de los alquileres. El precio por el alquiler de una vivienda en las grandes capitales es muy alto y dicen que el Estado ha de ponerle freno. En Alemania se ha empezado a hablar de “Enteignung”, esto es de expropiación. Que los gobernantes actúen y llegando a una situación límite, se expropie a los dueños de los inmuebles. Se apela para justificar este objeto en que la Constitución alemana establece que la propiedad está subordinada al interés general. Hasta ahora nunca se ha aplicado este precepto, pero se argumenta que no por ello,-y ante una situación límite-, no pueda ejercitarse.

El problema es muy semejante en Barcelona o en Madrid. Y también la Constitución española establece que la propiedad está subordinada al interés general. La Constitución reconoce el derecho de propiedad, pero es indudable que los límites existen. La presión relacionada con los alquileres es uno más, si lo relacionamos con los condicionamientos urbanísticos. Y la realidad nos dice que no es fácil conciliar intereses que pueden considerarse contrapuestos. Esto es, que el ciudadano pueda acceder a una vivienda digna en condiciones económicas que pueda asumir y por otra parte preservar los derechos del propietario a obtener una compensación adecuada a la inversión que ha realizado. En el mercado inmobiliario la ley de la oferta y de la demanda, se halla fuertemente influenciada por la acción de la  Administración. Las leyes urbanísticas son restrictivas, complejas, de lectura e interpretación difícil. La iniciativa privada se ha alejado de la promoción de viviendas. Ejemplo, Barcelona. No es extraño por ello que la oferta sea cada vez más escasa. Y que los alquileres sigan su ascenso.

También se dice que los “fondos buitre” están haciendo su agosto. Compraron miles de viviendas y les prometieron una rentabilidad que dudo estén obteniendo, si empiezan a considerar el mantenimiento y reparación de los inmuebles adquiridos. Los bancos trataron de limpiar sus balances con la venta de estos activos, prometiendo o asegurando una constante revalorización y buenas rentabilidades procedentes de los alquileres. Me pregunto si hoy día estos Fondos se se sienten muy felices con la inversión realizada. Problemas no les van a faltar a la vista del clima social que se está produciendo.

No existe una solución a corto o medio plazo en este asunto. Fijar el máximo de un alquiler por decreto, significaría asestar un golpe muy serio a la  economía de mercado y al propio sector inmobiliario. Por otra parte, el Estado no ha sido especialmente ágil ni eficiente a la hora de ejecutar un programa público de vivienda social, que permitiera complementar las insuficiencias de la iniciativa privada.

Solamente una crisis, la que se inició en 2008 en los USA, cambiaría la situación. 

Pero está claro que esto no lo quiero yo, ni lo quiere nadie.

 

 

7 de abril de 2019

BANCOS

 

El Banco de España advierte a los bancos que tienen que seguirse recapitalizando. Los funcionarios del banco han hecho números y llegan a la conclusión de que aun quedan del orden de 95.000 millones de euros en activos inmobiliarios de dudosa solvencia. Después de las ventas que se han hecho a los llamados fondos buitre de una gran cantidad de estos activos y luego de que se constituyera con capital bancario la Sareb, sociedad en la que se han aparcado una gran cantidad de inmuebles, parece que el problema después de tantos años sigue existiendo.

Todo ello según el Banco está lastrando la rentabilidad de los bancos españoles que es bastante insignificante, en relación con los capitales propios. Esta fue una de las razones por las que se insistía en la concentración o fusión de las entidades que puedan aun quedar como independientes. Fusión que podía incluir ya fueran instituciones españolas o extranjeras.

Una evidencia de todo lo que se está señalando es el descenso tan pronunciado en la cotización de las acciones de estas entidades y que ha llegado por ejemplo al 50% en el caso del banco de Sabadell y a porcentajes también importantes en otros bancos como Santander y BBVA.

Con el incremento de normativas comunitarias, el famoso compliance, blanqueo, Basilea y demás , no va a ser fácil que las entidades financieras dentro de la Unión Europea se vayan recuperando. Tanta reglamentación empieza asfixiar a unos y otros. A entidades públicas y a particulares. A inversores y a consumidores.

Empezamos a tener a un “gran hermano” por todas partes. Habrá algún día que empezar a soltar lastre.
Porque la contaminación por exceso de normativa, amenaza seriamente la salud económica del viejo continente. 

3 de abril de 2019

DESOBEDIENCIA Y PREMIO

 

El President Torra debe estar feliz. Sentirse muy feliz. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha admitido la querella de la Fiscalía interpuesta por su negativa a retirar del edificio de la Generalitat la pancarta que hacía referencia a la libertad de los presos politicos.
Y digo que debe sentirse muy contento porque la condena por desobediencia que le pueda caer solamente le va a inhabilitar para el desempeño de la función pública. Sensacional, habrá pensado. Así concluyo mi etapa política, lo hago alzando la voz a la Junta Electoral, comportándome como un valiente, emulando a los Puigdemont y puedo justificar que con la inhabilitación me voy a Suiza o me dedico a escribir el libro de rigor sobre mis experiencias al frente de la Generalitat. Un héroe no lo habré sido, pero habré desempeñado la función con absoluta dignidad y coraje.

Y ahora digo yo.  Además, aunque no tenga detalles sobre ello, Torra seguirá cobrando unas buenas prebendas, dispondrá de despacho oficial con secretaria y alguna protección de seguridad.

Pues no está mal. Cuando estaba preparando informes para sus superiores y calculando riesgos en las distintas disciplinas del seguro, por mucho que le hubieran insistido en un futuro político de este calibre, no se lo habría creído. A Puigdemont le debe la recomendación y el favor.  Muy agradecido.

Aunque bien mirado, y para muchos que no estamos en la liga del separatismo, mejor habría convenido a Catalunya que hubiera declinado la invitación y que se hubiera abstenido de aceptar el cargo. Que hubiera continuado con lo que había hecho siempre. En Suiza. 

Quizá teníamos que haberle aconsejado en este sentido. Claro que quizá no nos hubiera hecho caso. O mejor, que la compañía de seguros le hubiera elevado a altas funciones ejecutivas. Estoy convencido que sus directivos habrían tenido más amplias facultades de seducción. Pero no lo hicieron y nos mandaron a Torra a la Generalitat.

Sin seguro. Pero lo que es peor. Sin asegurarnos a los catalanes sobre sus andanzas y peripecias.

Claro que nos dirían que estos asuntos no pueden asegurarse.

El riesgo es demasiado alto. Siniestro a la vista.

2 de abril de 2019

JUNCKER, MACRON, MERKEL

 

Sí, habeis llegado tarde. No tiene ya demasiado sentido que digais que ahora lo que procede es la “reciprocidad” con China.  De reciprocidad con el gran imperio no ha existido nunca. Es más, el crecimiento en China, la acumulación de capital se ha hecho a costa de la reciprocidad. Esto es de la ausencia de equilibrios y contraprestaciones más o menos justas en el ámbito comercial. China ha tenido abierta la puerta de Europa, de la tecnología y lo ha aprovechado de forma diligente para crear grandes infraestructuras industriales. En cambio los europeos no han tenido las mismas facilidades para acceder al mercado chino. Es más. Muchas, muchísimas empresas europeas se han ido a producir a China en detrimento de la ocupación y el nivel de vida de ciudadanos de los países comunitarios.

Esta ha sido la realidad. Despertar ahora de este sueño, exigiendo a Xi Jinping reciprocidad en las relaciones bilaterales, no deja de ser un propósito baldío o una declaración quizá solemne para la galería. Las cartas ya están echadas. El poder se está inclinando, se ha inclinado hacia el gigante asiático. La fuerza que pueda tener la Union Europea para equilibrar la balanza, se ha desvanecido.

Y a ello hay que añadir las deserciones. Xi Jinping se fue primero a Italia. A convencer a Salvini y a Di Maio a que se unieran al monumental proyecto de la ruta de la Seda. Y los italianos que andan un tanto apartados del entorno comunitario han prestado la mayor atención. Italia está en horas bajas y necesita inversiones. Y están convencidos que Bruselas no les va a solucionar el problema. Que la Unión Europea ha entrado en una fase de estancamiento, de auto reflexión. De vuelta al análisis de su propia identidad y del sentido también de un futuro común que exige una mayor integración.

Posiblemente Juncker, Macron y Merkel, las tres personalidades, nos ofrezcan una imágen de esta Europa que ha perdido fuerza, vigor. Juncker, aquejado en alguna ocasión de inoportunos lumbagos. Macron, a cuestas con los embates de los chalecos amarillos. Merkel, con un pie en la jubilación, despidiéndose de su reinado comunitario.

Xi Jinping ha venido a saludarles y sabe que nada va a cambiar. 

Ciertamente.

 

31 de marzo de 2019