EL JEFE

 

Sin lugar a dudas Junqueras es el jefe de Lledoners. Si en la Generalitat manda Esquerra Republicana y su presidente está recluido en este centro, cuyas competencias están cedidas al gobierno autónomo, entonces se tiene que concluir que el líder del partido es quien puede dirigir y hasta ordenar lo que ha de hacerse dentro del recinto. Porque si los mandos ejecutivos en el ámbito penitenciario, que depende de la “consellería” de justicia, los nombra la titular que es también de Esquerra Republicana, el silogismo es claro. Los funcionarios adscritos a Lledoners, su actitud, su comportamiento, sus responsabilidades frente a los internos, dependen de la opinión que pueda formar de éstos, el mismo departamento de justicia y su cabeza más visible, que precisamente ha nombrado Junqueras.

A partir de estas premisas parece lógico comprender que los famosos “vis a vis”, sean algo más en Lledoners. El viernes pasado, Iglesias apareció por allí, acompañado de todo un séquito de fieles. Y en este lugar ya se empezaron “conversaciones” o  ”negociaciones” relacionadas con los próximos presupuestos. Aunque digan que no. Naturalmente, si el traslado de los políticos encarcelados no se hubiera producido y siguieran repartidos por la geografía hispana, habría sido un tanto más complejo el organizar los encuentros, convirtiendo la cárcel en una especie de ágora política. Si las reuniones en Lledoners siguen su curso y se producen de manera reiterada, llegando a algún final trascendente, los libros de historia muy bien podrían hablar de “Lledoners”, en el recuerdo, del mismo modo que lo han hecho con Yalta, Maastricht, Schengen o Toledo, hablando de pensiones.

Uno también puede preguntarse si lo que estamos viviendo, forma parte de la “normalidad ” democrática y si es bueno, positivo para un futuro de estabilidad. En cuanto a la primera consideración, digamos que “normal”, lo que se dice “normal”, no lo es. A la vista de lo que está instruyendo la justicia, los señores que ahora están encerrados, tienen pendiente un juicio en el que se les acusa por un delito de rebelión. Exactamente el mismo que llevó a Companys en el 34 a prisión, con una República de fondo. Será finalmente rebelión o no, sedición o no, pero seguro que no será solamente una desobediencia mayor o menor.  Bastante más. Aunque lo consideremos solamente un intento de separarse de España y llegáramos a la conclusión que el anuncio de Puigdemont, declarando la independencia fuera de mentira o de “farol” como dijo una de sus allegadas. 

En cuanto a si el experimento será positivo para un futuro de estabilidad, tengo mis amplias dudas. Porque se está dando carta de naturaleza a un movimiento,- sí un movimiento-, que tiene por fin primero y último, romper con la Constitución, para ir a “no sé donde”. Es como si se estuviera jugando a los naipes y alguien se saltara las reglas, hiciera trampas, y los demás lo aceptaran. Y encima ganara. Y luego los demás jugadores se lamentaran de haber permitido el estropicio. Bueno, pues aquí sucede algo semejante. Lo que ocurre es que se dice que se hace en nombre de la democracia. Y que por tanto debe estar permitido el salto. Y quien dice que lo hace en nombre de la democracia, es el mismo que impone las reglas. Esto es, el que determina lo que es o no es democracia.

Claro en este plan, o se deja que continúe jugando, burlando las reglas y aprovechándose de los premios, o se le dice que no. Que esto no vale.

Pero sin medias tintas.

Que es peor.

 

 

21 de octubre de 2018

LAS EURO ÓRDENES

 

Habré hablado ya en alguna ocasión de las euro órdenes. Un instrumento de relación y de vinculación entre los sistemas jurídicos de los miembros de la UE. Pero que hemos visto que no funciona, o funciona muy poco, cuando la cuerda se tensa, cuando las cuestiones políticas se sobreponen a las que afectan a la propia administración de justicia. 

Y en el caso de Puigdemont y el resto de compañeros, se ha podido evidenciar que la política está por delante de los trámites y las formalidades judiciales, cuando se trata de decidir sobre un tema que trasciende unos intereses económicos más inmediatos. A primera vista y aún leyendo el texto legal que contiene las euro órdenes, el objetivo de su promulgación fué claro. Facilitar que las autoridades judiciales pudieran ejercer sus funciones en el seno de la Union Europea, cuando se produjeran circunstancias que exigieran la presencia de determinadas personas imputadas en el país solicitante. El país receptor de la solicitud cumplía con el convenio, sin entrar a valorar el fondo del asunto. La persona reclamada era enviada al tribunal que había presentado la solicitud.

En realidad nunca se pensó, que un Tribunal que no fuera el competente,- o aquel que había recibido la solicitud, -pudiera entrar a dirimir cuestiones de derecho o de hecho que desconocía. Éste nunca fue el objetivo de la Euro orden. Si lo hubiera sido, hoy no tendríamos Euro órdenes, porque ningún Estado habría estado dispuesto a ceder ésta, llamémosle soberanía, en el ámbito de la justicia. El consenso fue absoluto en el sentido de que la Euro orden constituía un medio o un auxilio que facilitaba la eficacia en la administración de Justicia en toda la Unión Europea. No otra cosa.

Pero resulta indudable que este consenso, en la práctica se ha desmoronado. Porque la euro orden, en los ejemplos que ya conocemos, se ha desfigurado, ha ido mucho más allá de lo que eran o han sido sus propios objetivos y ha contribuido de manera muy seria a sembrar una desconfianza entre los miembros de la UE que va bastante más allá del incumplimiento de unos acuerdos supranacionales.

Precisamente me han confesado, que en algún caso, euro órdenes procedentes de Alemania o Bélgica, aquí no se están cumpliendo o su tramitación se está dilatando en demasía. He tratado también en este blog en alguna ocasión, de la “reciprocidad”. Pues aquí también podría considerarse este principio.  Por ejemplo,”Voy a aplicar las euro órdenes si hay reciprocidad de la otra parte”.” ¿Porque tengo que cumplir con una euro orden, cuando en el país que me la solicita, no cumplen cuando soy yo que la pido?.”

A mi no me parecería descabellado,- ni mucho menos- que el gobierno español, plantee una actualización de las euro órdenes a la luz de las últimas experiencias. Y que manifestara igualmente a los organismos correspondientes de la UE, que hasta tanto no se produzca esta remodelación, España plantea unilateralmente suspender la aplicación de las mismas.

A veces,- también en politica- se han de adoptar iniciativas, para que los semejantes te tomen más en serio.

Éste sería un buen ejemplo.

 

18 de octubre de 2018

SE LO VA A COMER…

 

Leo esta mañana en el periódico que Iglesias va a ser el encargado de negociar los presupuestos con Junqueras. Y que por lo que parece Pedro Sanchez le ha encomendado esta labor, a lo cual seguro que Iglesias habrá accedido encantado. Aunque a lo mejor ha sido el propio Iglesias,- y no sería extraño- que lo hubiera sugerido.

No puede negarse que el líder de Podemos, es un tío bastante hábil y se las ingenia para no perder ripio y aparecer en la foto. La presentación del acuerdo sobre el presupuesto con los socialistas, ya se realizó con toda pompa, con amplia presencia de prensa y estampando sus firmas ambos políticos, en algunos documentos preparados al efecto. Si me preguntais quien salió ganando con el espectáculo, os diré que Iglesias. Sin ninguna duda. A él le interesa estar en primera línea de actualidad y que puedan decirle que los presupuestos van a seguir adelante y aprobarse posiblemente, gracias a su intervención. No se podrá entonces reprochar, ni argumentar que Podemos no está haciendo nada por el país. Y menos que no sea constructivo y dialogante.

Además con la historia de irse a Lledoners, -que es donde creo que está Junqueras,- a negociar los presupuestos, seguro que tiene otros objetivos en la cabeza. Si consigue que Esquerra Republicana le vote afirmativamente, será él quien habrá conseguido este exitoso resultado. Y además quizá, o seguro, va a aprovechar la ocasión para hablar de otros temas calientes. Independencia, referendum, futuro de los políticos encarcelados y otras cuestiones semejantes. Intentará posiblemente abrir alguna vía que permita la convivencia a corto o medio plazo con el gobierno y con el patrocinio naturalmente de su formación. De este modo podrá afianzar un protagonismo, porque es evidente que los presupuestos cuelgan de la voluntad de los diputados catalanes, enfundados en el independentismo.

Repito lo que apunto en el titular.  A menos que se despiste un poco más, se lo va a comer. Esto es, Iglesias a Sanchez. El presidente del gobierno ha considerado que cambiando la estrategia frente a Podemos,- y por supuesto obligado por sus penurias en el Parlamento,- seguiría manteniendo con holgura un liderazgo de la izquierda. Pero del mismo modo, Iglesias ha pensado que ahora tiene una oportunidad. La gran oportunidad de aparecer constantemente en los medios y de que un día tengan que agradecerle por haber prestado unos importantes servicios al Estado y a la estabilidad del gobierno.

Y que de aquí a mandar, ya no quede tanto trecho.

 

17 de octubre de 2018

“BAYERN”

 

La elecciones del pasado domingo en Baviera han generado toda clase de comentarios y conclusiones, a raíz del resultado electoral. Se ha dicho que los conservadores de la CSU han perdido importantes posiciones y que ya no podrán gobernar solos, como hacían en el pasado. Esta consideración tengo sin embargo que matizarla. Y quizá observar los resultados en los términos tradicionales de derecha e izquierda. Analizado desde esta vertiente, la CSU, los llamados “electores libres”, la AFD, -los denominados ultranacionalistas- y los liberales del FDP, han alcanzado una mayoría absoluta. Los electores libres están muy cercanos a la CSU. Una especie de Ciudadanos de Baviera. En cuanto a la AFD son muchos de ellos desertores del partido conservador bávaro.  Y los liberales siempre basculan, entre derecha e izquierda, aunque de verdad el sustrato se halla en la empresa y en una intelectualidad teñida de progresismo.

En cambio la izquierda ha sufrido un golpe importante. Los socialistas del SPD no levantan cabeza y han sido superados por los verdes, que cuando mandan, -como en el Estado de Baden Würtemberg-, no lo hacen del todo mal. También los colorados de Die Linke, no acaban de despegar desde las épocas de Oscar Lafontaine. El problema con los socialistas es en gran manera el de una falta de liderazgo. Lejos están los tiempos del Canciller Schmidt o del carismático Willy Brandt. No han conseguido en estas últimas generaciones encontrar al genio, que levantara entusiasmos y adhesiones. Sus Secretarios generales, han pasado sin mucha gloria por la cúpula del partido y sus figuras se han extinguido rápidamente. También, la sombra de Angela Merkel, en sus años de esplendor, ha sido tan alargada, que ha difuminado la presencia de los que han intentado hacerle la competencia.

Así las cosas, no creo que la CSU tenga problemas para formar gobierno. El resultado ha sido un toque de atención, pero leve, mínimo. Baviera aguanta como un Land con una dimensión industrial importante, con una estabilidad política que ahora no va a quebrarse y con una cohesión en la ciudadanía, que en Catalunya también desearíamos.

Bien podría utilizarse aquella frase de que cuando Alemania estornuda, en la Unión Europea el catarro podría ser imminente.

De momento no hay constipado a la vista.

16 de octubre de 2018

SALARIO MINIMO

 

Parece que la estrella de los presupuestos negociados entre el PSOE y Podemos es la del salario mínimo, que se acerca a los 1.000 euros. Ya se ha comentado que esta medida podía haberse adoptado vía decreto/ley, pero que Sánchez ha preferido incrustarla en los presupuestos, para así darle un aire más de absoluta noticia y novedad. En especial para que se evidencie que las cifras del presupuesto tienen un acusado carácter “social”. Una forma también de ir calentando al electorado para que no se enfríe el ambiente tan positivo que se cosechó hace unos meses y que ha degenerado en mayor indiferencia o escepticismo por tantos sucesos acaecidos entre sus ministros.

Refiriéndose al salario mínimo, algún comentarista ha establecido comparaciones con otros países europeos. Y creo recordar que se citó a Luxemburgo, con un salario “mínimo” superior a los 2.000 Euros, que para “mínimo” no está nada mal. Claro que mencionando a Luxemburgo uno no puede más que considerar que este país, no sé porque razón, siempre ha gozado de una serie de privilegios, entre sus vecinos comunitarios. Sus políticos, -ahora Juncker-  negarán que Luxemburgo es un paraíso fiscal, pero la verdad es que constituye un refugio para muchos capitales que adoptan la forma de fondos de inversión o entidades semejantes. Luxemburgo vive en realidad de un sistema que beneficia a los que acuden a depositar o invertir sus recursos, en busca de una seguridad, de una tranquilidad y de un buen trato fiscal. Y hay algunos otros ejemplos de Estados que han buscado ingresos para optimizar su renta per cápita, a través de fórmulas que generan una cierta “urticaria” en Bruselas, pero les proporcionan interesantes ganancias. Ahí tenemos por ejemplo, las sociedades holandesas, estrechamente vinculadas a este Estado, con interesantes ventajas fiscales, o el mismo Portugal que para atraer a los capitales internacionales, ha establecido una limitación a la tributación de los extranjeros que vayan a residir allí. Así mientras que en España los extranjeros residentes han de contribuir por la totalidad de su patrimonio e ingresos, vengan éstos de donde vengan, en Portugal la tributación se limita a lo que se genera en el propio país.  No hace mucho tiempo me comentaban en Mallorca, que muchos nacionales alemanes han desaparecido, porque vivir en España les resulta demasiado caro, desde esta vertiente tributaria. 

Me podréis preguntar que tiene que ver el “salario mínimo” con esta  disquisición acerca de determinas ventajas que ofrecen algunos países comunitarios, claramente con el fin de “hacer caja”. Pues sencillamente que España, -los gobiernos que se han venido sucediendo,- no han tenido ni la inteligencia, ni la perspicacia, ni la valentía o la audacia, de hacer lo que algunos de sus vecinos ya habían introducido. Esto es, buscar por todos los medios, el camino, la vía para que el capital fluyera con facilidad hacia el país, favoreciendo la creación de negocios y la ocupación.

¿Tiene esto alguna relación con un mayor o menor salario mínimo?

Pues pregúntenselo a los luxemburgueses.

Contestarán con una sonrisa. 2.000 Euros.

 

15 de octubre de 2018