Archivo de junio de 2010



LA REFORMA LABORAL NO VA A CREAR MAS EMPLEO

No lo digo yo. Ayer el diario Negocio publicaba una entrevista con un profesor de economía política de la Universidad de Harvard, un tal Dani Rodrik.  El personaje manifiesta que “España agota su crédito político en una reforma laboral que no creará empleo.”. La razón de ello es evidente según el profesor. Lo que podría generar empleo sería la reducción de salarios mientras no aumente la productividad. Y la reforma laboral no aborda la posible resolución de este problema tan grave. Todo queda igual.

También para muchos expertos en derecho laboral, la reforma resulta tremendamente limitada. El quiero y no puedo. Los jueces volverán a tener la última palabra en multitud de conflictos sociales y ello va a seguir generando una gran incertidumbre. No es bueno que se generalice la judicialización de los conflictos laborales. Y además los jueces sienten una gran debilidad por alargar la mano a la parte que se entiende más débil. No en vano estadísticamente un porcentaje muy alto de los conflictos laborales se fallan a favor del trabajador o las indemnizaciones pactadas resultan a veces superiores a los límites establecidos por la ley.

Definitivamente aunque el Parlamento introduzca cambios al texto que ahora tenemos, va ser difícil que los mismos tengan un calado suficiente como para modificar las expectativas en cuanto a la creación de puestos de trabajo. Una reforma laboral solamente sería eficaz si introdujera en la práctica una mayor libertad en la contratación. Una desregulación en el ámbito de los convenios colectivos, de manera que las empresas pudieran adaptar los costes laborales a la difícil situación económica que estamos viviendo. Si los costes laborales en muchas ramas de actividad no permiten producir bienes que sean minimamente competitivos con los productos de otros países, no se va a crear nuevo empleo y el que existe se va a ir convirtiendo en muy precario. Porque la cuenta de resultados no aguanta eternamente.

Lo he dicho en diversas ocasiones. Y lo repito. Seguramente hemos ido tan lejos en la globalización, en la transferencia de rentas de los países europeos a otros como China, que nos hemos quedado exhaustos, sin recursos. Todo ha sido muy rápido. Demasiado. Y la digestión se está haciendo muy difícil.Nos estamos indigestando. De repente nos damos cuenta de que no producimos nada. De que todo se hace fuera. Que nos queda cómo damos de comer a los que se quedan sin trabajo. No somos tan ricos para vivir de renta.

Aunque durante algún tiempo nos lo hemos creído.

Martes, 29 de junio de 2010

QUÉ ES ESTO DEL “CORPORATE GOVERNANCE”

Acabo de salir de la primera sesión del Congreso internacional de Gobierno corporativo, que este año se celebra en Madrid, en el Ministerio de Economía. Han hablado representantes de la Comunidad Europea, de la OCDE y especialistas depurados en la materia. Más o menos se ha venido a decir, que los europeos hemos avanzado bastante en las técnicas del Corporate Governance y que ahora las empresas son un poco más transparentes que antes.

Lo del “Corporate Governance” ya viene de un poco lejos. Algo así como veintitantos años. Surge en Estados Unidos como un movimiento destinado a que las empresas que cotizan en Bolsa, estén mejor gobernadas. Esto es que las personas que mandan en la compañía no abusen, no se excedan y piensen que la compañía no es de ellos sino de los accionistas.

Aunque esta afirmación parezca superflua y gratuita, no lo es en absoluto. Porque la mayoría de los que mandan en una empresa, los presidentes y consejeros ejecutivos, creen que la empresa es de ellos y que los accionistas son unos peones que  han de poner dinero cuando se les pide. No recuerdo ahora mismo ningún caso de altos ejecutivos de empresas cotizadas que se hayan ido a casa, porque se  lo haya pedido el accionariado. Y si se van,  lo hacen con un maletín forrado de euros, a cuenta de una indemnización gloriosa.

En principio el Corporate Governance, el Gobierno Corporativo o el Buen Gobierno, debería tratar de que esto cambiase. La empresa es de los propietarios y los ejecutivos, unos mandados que deben rendir cuentas a sus accionistas. Pero estamos aún muy lejos de que este principio se cumpla. En parte por culpa de los mismos “propietarios” que se avergüenzan de exigir y pedir explicaciones a sus administradores. A veces,- las más,-  prefieren perder el dinero invertido que meterse en berenjenales judiciales.

Decididamente no soy optimista sobre el futuro del Corporate Governance, si vuelvo la vista atrás. Sobre el papel, muchas novedades, mucha información, muchas reglamentaciones. En la práctica la resistencia a perder el poder por parte de quienes lo ejercen en las compañías cotizadas, es numantina. Y aún a costa de que la empresa se pierda irremisiblemente. 

Parece que la crisis que vivimos debiera excitar las prácticas de Buen Gobierno en las sociedades. Optimizar la gestión e incrementar la transparencia, para sobrevivir y superar las dificultades. Todo un reto.

Pero la condición humana tienen un punto de miserable.

Lunes, 28 de junio de 2010

“EL PERIÓDICO” Y EL 4%

Hoy el diario “El Periódico” del fallecido Antonio Asensio, sale con un titular a toda plana exclamando que Millet, en los asuntos del Palau relacionados con obras públicas, pedía el 4% para Convergencia. Y por supuesto el 4% enlaza con el 3% que mencionó Pasqual Maragall un día en el Parlament de Catalunya.

“El Periódico” está abocado a las corrientes de la izquierda y de los socialistas, porque tiene claro que es ahí donde tiene una mayor tirada y una mejor fuente de negocio. Antonio Asensio empezó sus andaduras editoriales con revistas del destape, con Interviu, para pasar luego a Antena 3TV. Por fortuna a Villalonga, cuando era presidente de Telefónica, se le metió en la cabeza que la compañía debía empezar en la telefonía y las comunicaciones y terminar en la televisión. Y le compró la cadena a Asensio, sacándole de apuros y haciéndole muy rico. Las ideologías de izquierda y también de derecha tienen a veces, extraños e inesperados compañeros de viaje.

Pero lo del 4% no va a tener ningún efecto en el ámbito electoral, ni en la tendencia de los votos. El pueblo llano sabe que todos los partidos sin excepción, hacen lo que pueden. Mientras se les deja. De una forma o de otra. Disfrazando subvenciones, otorgando favores que van a compensarse de una u otra manera. Lo del 4%,- y lo del 3%-, no es por tanto ninguna novedad. No es que se asuma como algo normal, pero no se le da al asunto la mayor importancia. Como que los partidos han de vivir y se supone que no se quiere que vivan mal, se aceptan las irregularidades; aunque estas se llamen corrupción, cohecho o soborno.

Recuerdo que la mujer de un concejal de un pueblo de Tarragona, me decía hace unos años que si el cargo de concejal no había servido para que le recalificaran unos terrenos a su marido, después del tiempo que había dedicado al municipio y a los vecinos sin cobrar un duro, entendería que había hecho el imbécil.

Bueno. Así están las cosas.

Domingo, 27 de junio de 2010

YO ESTABA EN EL TREN

Han pasado un par de días y no he podido  terminar el escrito que empecé sobre las o,30 h. de la noche de San Juan, en el último vagón del tren Alaris, cuando con una compañera de despacho veníamos de una junta con clientes en Valencia, hacia Barcelona. Ya estábamos llegando. Nos desalojaron los bomberos y no pude acabar lo que estaba haciendo. Luego he comprobado que el ordenador portatil no me ha “salvado” lo que escribí de forma apresurada y casi febril. Lástima.

Pero es igual, volveré sobre un recuerdo que tengo muy vivo. Salimos por una pasarela que se había habilitado, ya que el tren se hallaba a cierta distancia del asfalto. Mentras esperábamos los bomberos estuvieron trabajando afanosamente. Buscando las huellas de la catástrofe por debajo del tren. Y las había. Sacaron algunos cuerpos.

Todo pasó en segundos. Las ruedas tropezaron con algo consistente, madera, neumáticos, barro seco o algo semejante. Es lo que me pareció a mí. Nos sobresaltamos. Habrá sido un gracioso que ha colocado algún artilugio en la vía, pensé. Pero la sensación había sido desagradable. Algo ocurría. ¿Habíamos descarrilado?. El tren se había ladeado ligeramente.

El revisor se levantó precipitadamente. Estaba sentado en nuestro vagón. En un lateral. Abrió el cuadro eléctrico situado al final del compartimento. El tren se paró. Luego desapareció hacia adelante para reaparecer a los dos minutos acompañado de otra persona; el conductor supongo. Los dos corriendo hacia la salida y abriendo la última portezuela del vagón. Después los ví, perdiéndose entre la vía con sus linternas. Desaparecieron pronto, porque estábamos en una curva, al principio de un tunel.

Regresaron a los veinte minutos. Dijeron que por lo menos habían muerto ocho personas. ¿Pero de qué y cómo?. No habíamos visto ni oído nada. El tren se había convertido en un asesino ciego y nosotros, como en una jaula de cristal, no nos habíamos enterado de nada. ¿Y de donde habían venido aquellas personas atropelladas por el Alaris?. No acertábamos a descifrar el enigma. No teníamos ninguna información.

Pronto aparecieron los bomberos, la gente de seguridad y algunos “mossos d´esquadra”. Algunos bomberos subieron al convoy y preguntaron si todo el mundo estaba bien. Repartieron agua para las deshidrataciones. Nos prometieron que pronto vendría un autocar a buscarnos. Pasó el tiempo. Finalmente apareció el autocar y nos trasladaron a Barcelona. En Castelldefels, donde se había producido la tragedia, vimos a la gente divertirse y disfrutar. Disfrutar de la vida que algunos acababan de perder, de forma absurda y miserable.

Cuando llegué a casa, mi mujer ya estaba escuchando las noticias. El desastre era mucho mayor de lo que yo podía haber imaginado. Eran las tres de la madrugada. Me costó dormirme.

Una noche de San Juan para olvidar. Yo no la olvidaré nunca.

 

Domingo, 27 de junio de 2010

QUÉ ES ESTO DEL “STRESS TEST”

Como que los peligros que acechan a la economía europea son muy ciertos y los inversores de todo el mundo desconfían en que la enfermedad se cure rápidamente, las autoridades comunitarias, con Zapatero a la cabeza, se han inventado lo del “stress test” para convencer a los que tienen dinero, que las instituciones financieras de los países miembros están saneadas. Bueno, lo de invención, no es exactamente cierto; porque ya hace algún tiempo, -como mencioné en este mismo Blog-, que los Estados Unidos han venido insistiendo para que se examinara a bancos y cajas, ya que entendían  que se hallaban bastante descapitalizados para los tiempos difíciles que corren.

Zapatero se ha apresurado a decir que el Santander y el BBVA son, -o serán- los bancos que mejor pasen el “stress test”. Porque el “stress test” no es ni más ni menos que un indicador de la salud de los intermediarios financieros. ¿Pero es que no existen ya las auditorías anuales que dan explicaciones sobre todo ello?. Pues parece que no. En teoría, la auditoría tendría que detectar las debilidades y señalar las incertidumbres existentes en las operaciones realizadas. Pero, no. Ahora la auditoría  no es ya suficiente y ya no es creible. Se teme o se sospecha que existen muchas inversiones u operaciones crediticias que van a salir mal, que los bancos no van a recuperar el dinero invertido y que estos riesgos o no se han considerado o se ha pasado de puntillas cerca de ellos.

El “stress test” debería,- se supone-. descubrir estas anomalías, para disipar todas las dudas. Pero aún no se sabe con exactitud qué es lo que va a detectar esta especie de análisis, casi detectivesco. Por ejemplo, no se sabe,-  ni creo se vaya a saber,- si el “test” reflejará el posible impago de deudas soberanas, que es una cuestión fundamental. O el grado de solvencia o insolvencia de muchos créditos inmobiliarios, en el caso de las entidades españolas.

Con absoluta seguridad, sin haber profundizado en  todo ello, Zapatero se ha apresurado a afirmar que los dos bancos antes mencionados, son prácticamente los más solventes del planeta Europa. O sea, no lo han dicho otros interlocutores,- como cabría esperar- ; lo ha dicho el propio Zapatero, lo cual y dadas las experiencias que tenemos con el personaje, no sabemos en que nivel de fiabilidad debemos situar la noticia.

Los que comercian con este vil metal que es el oro, sí que le han dado nota a nuestro presidente. Han seguido comprando lingotes con fruición en el mercado y han “pasado” del Sr.Zapatero. El oro como siempre en momentos de crisis, sigue subiendo. 

Al margen de predicadores e iluminados.

Sábado, 26 de junio de 2010