Archivo de diciembre de 2010



DE ARTE

Está anunciada esta próxima semana una exposición en Barcelona, combinando obras de Barceló y Miró. Los dos mallorquines. Los dos enamorados de los símbolos, del espacio, de los cielos azules, grises,negros.

Pero tengo que reconocer, sin ningún tipo de rubor, que Barceló no me dice nada. O no lo comprendo o no he logrado que el artista me transmitiera, aunque fuera un poco de su aliento y de su mensaje. He tratado de averiguar que hay detrás de sus lienzos. De los amarillos, de los desiertos tachados con pozos oscuros de sus obras africanas. No lo he conseguido. Si un pintor se guarda tanto para sus adentros, lo que quiere significar para los demás, corre el riesgo de quedarse solo con sus sensaciones e inquietudes. A Barceló no podré acompañarlo en sus correrías, mientras no se algo más explícito.

En cambio a Miró, poco a poco lo he ido interiorizando. Me he encariñado con él. Con sus mundos mágicos, sus alegorías, su inconfundible universo lleno de color y de fuerza. Definitivamente Miró ya forma parte de mi familia y de mi vida, cuando trato de huir de lo más inmediato y cotidiano.

En esta carrera desenfrenada y fantástica, tratando de hallar nuevos horizontes al arte pictórico, creo que Joan Miró consiguió el objetivo de acercar su imaginación a la sensibilidad de muchos de nosotros. No se si va a conseguirlo Barceló, aunque ciertamente le quedan aún muchos años para intentarlo.

Como la evasión del espiritu es esencial para continuar viviendo, le seguiré de cerca. Quizá algún día me convierta en un apasionado defensor de sus virtudes creativas.

Domingo, 26 de diciembre de 2010

SAN EGIDIO

Estos días de Navidad la televisión catalana habla de la Comunidad de San Egidio. No una vez. Lo va repitiendo a lo largo del día, por si no nos acordamos o no le hemos prestado suficiente atención.

Los amigos de San Egidio celebran el día de Navidad, invitando a compartir mesa en el interior de la basílica de Sant Just en Barcelona, a la gente sin techo y sin dinero. Esto es, a los más pobres. Y digo a los más pobres, porque pobres sin el “más” hay cientos de miles en Catalunya.

Este año se han congregado ochocientas personas para el almuerzo navideño. La Comunidad de San Egidio fue fundada en Roma, en 1968 y tiene como objetivo asistir a los que no saben “donde dormir, comer y lavarse”, que es como rezan sus estatutos. De ser algo marginal, fronterizo con la sociedad del bienestar, San Egidio se ha convertido en palpitante actualidad. Que yo recuerde nunca se había hecho referencia a este tipo de instituciones en otros años. Como que la crisis lo domina todo, los símbolos de la escasez y de la pobreza, aparecen con frecuencia en la pequeña pantalla. Así se menciona con frecuencia, que las fiestas navideñas de las empresas y de las familias se han hecho más cortas y  austeras. Se ha pasado de la sorpresa y hasta la rebelión por la hecatombe que hemos empezado a vivir, a una especie de conformismo franciscano. También Zapatero que había negado la crisis una y otra vez, dice ahora que tenemos para cinco años.

Para no ser menos, el Rey ha abundado también en el asunto. Y ha dicho en su proclama de Navidad que “hemos de proseguir y abordar juntos las reformas necesarias” y también que su deseo es que “resolvamos con eficacia y prontitud los desequilibrios y deficiencias estructurales puestas de relieve con la crisis”.  Como puede verse, se trata de frases muy de estilo y genéricas, pero que abundan en la preocupación actual de los españoles.

Si la Navidad es tiempo de espera y de reflexión,  estoy llegando a la conclusión, que la presente está dominada por una psicosis colectiva de desencanto y escepticismo. También de incredulidad. Que el horizonte se ve lleno de nubarrones que no despejan. Que se está viviendo y apurando el día a día, con una incertidumbre tremenda sobre el futuro.

Bueno será que no nos dejemos vencer por la abulia o el desánimo. Aunque parezca un tópico, -y lo sea en parte-,pensemos que detrás de los problema graves, hay siempre un cúmulo de oportunidades.

Saber encontrarlas. Este es el reto.

Sábado, 25 de diciembre de 2010

UNA SELVA

Estoy de acuerdo con el soberbio enojo de literatos, músicos y demás gente creadora, contra los abusos de los contrabadistas de Internet. Por el momento el Parlamento ha rechazado la aprobación de unas normas que pretendían penalizar las famosas “descargas” gratuitas de  la red. Descargas de películas, música, libros. Aunque no se ha escrito la última palabra.

El razonamiento es muy sencillo y también me he referido al asunto hace semanas. ¿El que inventa o crea una canción es o no propietario?. ¿El director de una película, tiene también unos derechos de propiedad intelectual o no?. ¿ Y los artistas?. O aceptamos que, del mismo modo que en el espacio físico existe la propiedad, también debe existir la originada en la cabeza del artista, o estamos diluyendo y limitando el concepto de propiedad a lo que vemos de forma más inmediata. 

Y si asumimos que la propiedad intelectual existe, tendremos igualmente que aceptar que el propietario intelectual, ha de poder ejercer un dominio sobre lo que ha creado. Y ejercer un dominio significa decidir quien o quienes pueden disfrutar de la obra y cuál es el precio que deben pagar por ello. Si no realizáramos este razonamiento, habríamos establecido un listón más alto para el propietario de un inmueble y otro menor, mucho más vulnerable para el autor de una melodía. El primero sería más propietario que el segundo. Al primero habría que respetarlo, al segundo se le podría ignorar, lo que ha venido en llamarse”ningunear”.

Bueno, pues esto es lo que está sucediendo en Internet. La red es una auténtica jungla virtual. Hemos pasado de la jungla de asfalto a la virtual. Con la diferencia que en esta última conviven sin ningún tipo de rubor la verdad con la mentira, la libertad de expresar una opinión, con el insulto y la calumnia que se esconden a veces con un simple nombre, “Francisco”, “Javier” o “Fernando”. Y a este tráfico desordenado de noticias, que a veces no son, de cuentos o historias inverosimiles, explicadas por fabuladores de la red, se le une la posibilidad inmensa de “descargar” documentos, películas, al margen de la voluntad de sus autores. De este modo, si pueden obtenerlo todo gratuitamente, pocos compran en las tiendas, productos que les llegan a casa por la pequeña pantalla. Total, una ruina para estos sectores.  

Definitivamente tendremos algun día que poner orden en internet. Hoy en día la red es la patria de todos. De gente sabia, de investigadores, de curiosos y también de ladrones y malhechores. Y está claro que no es bueno que estos últimos compartan mesa y mantel con los primeros. Y además se aprovechen de la información que brinda la red, para cometer sus fechorías.

¿Y cómo vamos a arreglarlo?. Parece que la ley Sinde, de la ministra de Zapatero, intentaba poner un cierto orden  a fin de proteger la propiedad intelectual. El intento no se ha materializado. Pero es evidente que la situación actual no puede seguir. La libertad de expresión tiene sus límites y la libertad de comunicación los tiene también, cuando aquella irrumpe en la propiedad de otro.

Internet ha sido un invento prodigioso. Pero lo hemos de “civilizar”.

Para que no se convierta en un monstruo. Indomable.

Viernes, 24 de diciembre de 2010

AMANTES

Ya apunté ayer que la escena política resulta para los espectadores algo así como una función de ciencia ficción. Ahora,- hoy- a Convergència le interesa que el Partido socialista  resurja de sus cenizas y que siga vivo. Y que Convergència  pueda ayudar al PSOE en la gobernación del Estado. Todo antes que el PP gane las próximas elecciones generales y consiga una mayoría absoluta.

Si la victoria del PP fuera aplastante, no necesitaría el concurso de Convergència. En cambio un PSOE enfermo necesita de los “catalanes”. Y Convergència se fortalece influenciando en la política de todo el Estado. Como en algunos tiempos de Felipe Gonzalez y Aznar. En definitiva el destino del partido,- quizá forzado por las circunstancias y la especial conformación del mapa político,- ha sido el de actuar como bisagra para facilitar la estabilidad del ejecutivo español.

La sintonía de los dos grandes partidos para facilitar la designación de Mas, es una muestra de lo que puede venir. Al PSOE también le interesa la maniobra, para que le ayuden en el actual vía crucis.  O sea que, cosas del destino, ahora los dos se han concertado para combatir a los “cruzados” del partido popular. Dicho en otras palabras, el “no pasarán” en clave de lo que puede suceder en estos  próximos meses.

Por tanto Alicia Sanchez Camacho tendrá que esperar. El partido socialista ya se ha prestado a ser un compañero de viaje del nacionalismo. Mas ha anunciado algunos puntos programáticos en los que ambos partidos están de acuerdo. Aunque eso sí, también ha dicho que ello no significaba un acuerdo de legislatura. Como vemos, la expresión del lenguaje político más depurado. Una auténtica filigrana.

Las amistades y enemistades en el ámbito de la política tienen un vuelo corto. Lo que ayer era ira y enfado, se vuelve hoy armonía y encanto. Convergència y el PSC se tiraron en muchas ocasiones los trastos a la cabeza. Sin ir más lejos, en el asunto del Palau. Hoy son amigos  y el PSC/PSOE recibe a Mas con los brazos abiertos.

Pero unos y otros esconden un puñal en el fajín, por si acaso.

Jueves, 23 de diciembre de 2010

EL CONSENSO IMPOSIBLE

Hay cosas extrañas en el mundo de la política. O no tan extrañas. Pero que parecen ilógicas, poco racionales para el ciudadano de a pie. En la primera sesión de las votaciones para la investidura de president de la Generalitat, Mas no salió elegidó porque los demás partidos votaron negativamente. Ya se sabe que Mas va a ser el próximo primer mandatario. Pero no se entiende demasiado porque ha de esperarse a una segunda sesión de proclamas, de discursos y de discusiones para que algun partido acabe absteniéndose y así Mas sea investido presidente.

Con la aritmética parlamentaria salida de las últimas elecciones, aunque Convergència haya ganado con una amplia mayoría, al no ser ésta absoluta, precisa del apoyo de un grupo político para obtenerla. Y si no, que algún partido se abstenga. Pero lo más fácil habría sido que todos,- absolutamente todos los partidos,  se hubieran o bien abstenido, o votado a favor de la investidura. Si esto hubiera sucedido Mas ya sería President.

Ya sé que de lunes o martes a jueves o viernes, hay pocos días. Unas cuantas horas. Y que finalmente tendremos nuevo president al final de semana. Pero el país necesitaba, necesita de sus políticos, “gestos” que evidencien una sensibilidad hacia los urgentes problemas que tenemos. Si el PSC hubiera votado a favor de la candidatura de Mas,no habría pasado nada. No habría renunciado a sus esencias, a su cultura, a su ideología. Definitivamente un tanto a su favor. Y lo mismo habría sucedido con el PP, con Esquerra Republicana y con todos los demás. Habrían salido incólumes después de haber prestado su apoyo a que el nuevo president de la Generalitat fuera designado. Pero por encima de todo habrían dado al pueblo, a los ciudadanos una muestra, un “gesto” de que sabían anteponer los intereses partidistas,al supremo interés de Catalunya. Hay momentos en los que es importante,- diría casi indispensable-el tener la elegancia de aceptar  unos hechos,- los resultados electorales-y actuar en consecuencia.

La sociedad civil está bastante cansada y hasta perpleja del juego político. La crisis económica lo domina todo. Y ya he dicho en este Blog, que la mayoría votó por el cambio, más que por un partido. Por esto no se entiende que en la primera sesión parlamentaria, cuando se trataba de zanjar cuanto antes la designación de presidente, transmitiendo al país una sensación de realismo, volvieran los circunloquios, las estratagemas y los regates.

No, queridos parlamentarios. Lo habeis hecho mal.  

Miércoles, 22 de diciembre de 2010