Archivo de enero de 2011



IRSE DE ESPAÑA

Si no me equivoco el próximo día 3 de febrero, se celebra una cumbre hispano-alemana. Viene la Sra. Merkel para discutir con el presidente Zapatero cuestiones de interés mutuo. Entre ellas se comenta que Zapatero va a proponerle a Angela Merkel, que se llegue a acuerdos para que técnicos españoles vayan a trabajar temporalmente a Alemania. Como que este país necesita urgentemente miles de profesionales cualificados, se supone que nosotros podremos cubrir en parte este problema, a fin de que la industria alemana funcione a pleno rendimiento.

Lo anuncié hace muchos meses. España se va a convertir con la crisis actual en una tierra de emigración. Recuerdo la primera oleada de emigrantes, precisamente a Alemania, en los años cincuenta y sesenta. Dos o trescientos mil en aquella época. Alemania, después de los destrozos del nazismo, necesitaba urgentemente una reconstrucción. La financiación vino del Plan Marshall. La recuperación económica, el llamado milagro alemán de la mano, del ministro de finanzas Erhard. Tuve ocasión de conocer en mi vida de estudiante la Alemania de aquel entonces y de trabajar en esta reconstrucción. En una ocasión como “albañil” en una estación de servicio de la Shell; en otra como conductor de una grúa en una fábrica de aluminio. La actividad en aquellos años era febril. De las cenizas de la guerra Alemania emergió con nuevos bríos y  renovada fuerza.

Ahora no es que se repita la historia, pero sí que nos hallamos ante un cierto paralelismo. El motor de Alemania vuelve a funcionar y nosotros no. Allí se han de cubrir puestos de trabajo y aquí no sabemos qué hacer para encontrarlos. En el pasado la mano de obra que podíamos ofrecer no tenía ninguna cualificación. Ahora el escenario es distinto. Ingenieros, Arquitectos, Médicos, Informáticos. Éstos son, muchos de los profesionales que produce nuestro país.

Si existe la Unión europea y la libre circulación de personas y bienes, lo lógico es que nos aprovechemos de las ventajas que ello supone. Y entre ellas la del movimiento migratorio entre ciudadanos de estos países, en función de los mayores o menores niveles de crecimiento que se experimentan. Un fenómeno absolutamente normal, con el que aún no estamos acostumbrados. No estamos acostumbrados a trabajar hoy en Barcelona, mañana en Paris y pasado mañana en Munich. Pero estos trasvases de personal seguro que van a incrementarse en el futuro hasta constituir algo normal en el espacio comunitario. Y es evidente que España con un 20% de paro, es una firme candidata a que su población viaje por el cosmos europeo, en buscar de las mejores oportunidades de trabajo.

Hasta que vuelva a crecer el optimismo, la inversión, la atracción en la creación de empresas. Y el péndulo se desplace nuevamente  hacia España.  Pero presiento que han de pasar muchas lunas para que esto suceda.

Porque estamos en estos momentos en la oscuridad más absoluta.

   

Lunes, 31 de enero de 2011

CAIXABANK

Dicen los periódicos que los de la Caixa han sido muy espabilados y se han anticipado a los acontecimientos. Que han sido los primeros en digerir los imperativos del gobierno y que se han apresurado a crear el banco, traspasando los activos financieros y el negocio bancario de la Caixa a Criteria, que es la sociedad que ya se había constituido hace algún tiempo, a lo mejor para lo que pudiera suceder. En general todo el mundo se ha alegrado y las acciones de Criteria ya se han encaramado un 15%.

¿Dispone de información privilegiada La Caixa? No necesariamente. Y a lo mejor tampoco les hace mucha falta, porque desde la operativa bancaria ya se ve como van las cosas en la economía de un país.  Si en las cuentas de los clientes hay poco efectivo, se piden préstamos y los fondos desaparecen rápidamente engullidos por los gastos generales y otros dispendios, el mensaje es claro: las cosas no van bien. Si en cambio el cliente tiene siempre saldos en la cuenta corriente o de ahorro, y va ingresando periódicamente cantidades importantes, esto significa que los negocios le funcionan, esto es, que gana dinero. La atalaya de la Caixa es por tanto perfecta. Con miles de clientes de todo tipo, los dirigentes pueden hacerse una idea muy clara de si vamos hacia arriba o nos vamos a pegar un trastazo.

Y claro con esta información bajo el brazo La Caixa, hace su composición de lugar y adopta decisiones. Si en las cuentas se nota que el sector inmobiliario ya está muy endeudado y no da más de sí, entonces la Caixa resuelve sacarse de encima el negocio inmobiliario. Léase Habitat. Por lo general la Caixa ha escogido negocios que dieran mucho “cash” y con pocas complicaciones. Por supuesto, nunca actividad industrial, de ésta que requiere inversiones continuadas y con riesgos de competencia elevados. Preferentemente monopolios, oligopolios o concesiones.

Y no le ha ido mal. La regla ha sido, cuando ”huelas” que un negocio pueda llegarse a tambalear, aunque tenga aún cuerda para un par de años, huye. Y así lo ha hecho. Aunque a veces, no ha habido manera de dejar algunas huellas, algún rastro. Sucedió por ejemplo y como he apuntado en Habitat.

Ahora la prensa ha saludado con fervor la “mutación” de la Caixa en Banco. En realidad, nada ha cambiado. Los activos, participaciones, inmuebles y demás siguen siendo los mismos. La capacidad de generar negocio la misma, con la salvedad que en el futuro se podrá acceder con mayor facilidad al mercado de capitales, cuestión en absoluto despreciable, dados los tiempos que corren. La Caixa/Fundación se reserva el 80% de Caixabank, pero resulta indudable que posteriores aumentos de capital, -que seguro harán falta-, generarán una mayor dilución de esta participación.

Si todo hubiera marchado viento en popa, no habría sido necesaria la operación. Seguimos con lo mismo. La salud de la Caixa no es independiente de la  salud de sus clientes. Y si los clientes,- españoles- tienen dificultades, sería una contradicción que las instituciones financieras estuvieran a resguardo de los males de la economía. Si no hay crecimiento económico, no hay crecimiento de depósitos. Y si encima la banca, en su generalidad está muy endeudada, no podrá tampoco abrir el grifo de los créditos. Me referí a ello en este Blog, recientemente.

De todos modos les deseo a los amigos de la Caixa, muchos éxitos y suerte, en esta nueva singladura. La suerte que nos está siendo esquiva desde hace algún tiempo. Sin que tengamos culpa de ello.

Domingo, 30 de enero de 2011

COMO UN CASTILLO DE NAIPES

Se pueden derrumbar. Las monarquías absolutistas que alumbran el poder en algunos países árabes, pueden desaparecer. Y digo monarquías, aunque los jefes de Estado, Mubarak y otros, no gobiernen con la corona real como emblema. Aunque practicamente sean lo mismo.

Después de Túnez, le está tocando a Egipto, la República Arabe Unida. Y quizá sea solamente éste el comienzo de un movimiento más amplio que amenace la estabilidad de toda la geografía  de Oriente Medio. Estoy hablando de Arabia Saudí, Oman, los Emiratos y los minúsculos Estados adyacentes.

En realidad es la pobreza,- el no disponer de lo básico para vivir-, contra la opulencia. Los desequilibrios en la región son tremendos. A lado de la miseria milenaria, se une el despilfarro,  la riqueza sin límites que se muestra sin ningún pudor o sonrojo. Es lo que sucede en Abu Dhabi, Bahrein, Dubai, Qatar. Muy pocos ciudadanos se reparten los manjares del mundo, atesorados bajo un manto de petróleo. En cambio en Egipto, Argelia, Tunez, Sudán, cientos de millones de personas, no saben que hacer con la pobreza más extrema.

Y esta desigualdad que no es aparente o virtual, sino que es muy real, puede truncar algún día una paz construída trabajosamente sobre los cimientos de unos acuerdos con Occidente, a fin de que el petróleo pudiera fluir sin descanso hacía los mercados consumidores.

El modelo está cambiando. Si en Túnez y en Egipto se está produciendo un movimiento popular que reivindica el poder de las mayorías, no resulta muy arriesgado el considerar que la llama se extienda hacía otros países limítrofes. ¿Como reaccionarían los Estados Unidos, La Unión Europea, ante una ebullición semejante que pusiera en jaque al cártel del petróleo?. Por supuesto, todo dependería de quien fuera a mandar en estos Estados. Por el momento parece que el fundamentalismo árabe está en un “impasse”. Y que podría ser complementado por un “panarabismo” a mitad de camino entre la religión y el eclecticismo ideológico. Un eclecticismo bañado por un nuevo fervor nacionalista árabe.

Repito.Lo que pase en Egipto no va a dejar indiferentes a los demás regímenes de la zona. Estamos a las puertas de un cambio histórico. ¿Evolución?. ¿Involución?. ¿Revolución? ¿Las tres cosas?

La verdad es que no me atrevo a hacer más pronósticos.

Este 2011 empieza movido.

Domingo, 30 de enero de 2011

THE FUTURE

¿Ha sorprendido Obama en su discurso de anteayer al Congreso?. A mí, por lo menos no. Claro que mi opinión ninguna importancia tiene para el común de los norteamericanos. Pero repasando las hemerotecas, pienso que los estadounidenses no pueden ya llevarse a engaño. Por mucho que la ingenuidad y el candor, puedan ser una nota común de aquel pueblo. Ingenuidad y candor que en absoluto significan falta de inteligencia, agudeza, energía y valentía para enfrentarse a los problemas. Precisamente el optimismo, el contemplar el futuro con la mirada abierta, exige unas ciertas dosis de “ingenuidad”. De pensar que no todo es negativo en esta vida, y que podemos superar nuestras dificultades cotidianas.

Algo o  mucho de todo esto formaba parte del discurso inaugural de Obama. De aquella frase feliz “yes, we can”, que enardeció al los norteamericanos, en lo que se creía sería un “new deal” remozado de la epoca de Roosevelt. Pero del “yes we can”, se ha pasado al “no, we cannot”. O sea, sencillamente, “no, no podemos”. Y no porque Obama no se haya esmerado en trabajar en las metas, ciertamente ambiciosas que se impuso en el programa electoral. Ahí está por ejemplo, la reforma sanitaria a medio camino de lo que esperaba conseguir y que ahora los republicanos quizá vuelvan a modificar. Lo que sucede es que una cosa es la “palabra” y otra muy distinta “los hechos”. Los hechos son eternamente tozudos y de una inmovilidad pasmosa y se comen, se devoran las palabras, a la primera de cambio. A Obama le ha pasado una cosa semejante. Algunos o muchos decían que era una especie de predicador. Hasta se atrevieron a llamarle vendedor de feria con una palabrería subyugante. En Estados Unidos existe una cultura de salvadores, de predicadores, con un verbo que parece inmortal. A veces he tenido ocasión de vivirlo en estos programas que se emiten los domingos y en los que se combinan las palabras de los orates con las músicas “soul” de los coros más o menos improvisados.

Obama no ha pertenecido seguramente a estas colectividades religiosas, que combinan el culto divino con los salmos periféricos. Pero seguro que habría hecho un papel excelente como sacerdote televisivo. Ahora acaba de lanzar en el Congreso la frase para los próximos dos años que le faltan de mandato. “Conquistar el futuro”. Este es ahora el lema. Y Obama ha dicho que el liderazgo de los Estados Unidos está en juego. Que hace falta más trabajo,más inventiva, más creación para poder seguir siendo la luz de la civilización. Y además apostar por las energías alternativas. Viento, agua, sol.

Difícil que en esta hora, el país pueda seguir desempeñando su papel preponderante en el contexto internacional. Las sombras de China, India, Rusia, Brasil, acechan. La decadencia del imperio americano parece algo incontestable. No es que los Estados Unidos hayan dejado de ser lo que son. Bueno, un poco sí. Pero el escenario mundial es otro muy distinto al que amaneció después de los años de guerra fría.  Parece que ahora tendrán que compartir la presidencia de la mesa, con otros poderes que también paguen la consumición. China ya se ha apresurado a decir que pagará la suya y que además dejará dinero a quienes de momento no puedan pagar. Aunque el precio puede ser muy elevado.

Por tanto, el “futuro” de Obama no está nada claro. Con un país tremendamente endeudado y con un dólar tributario de este endeudamiento, el futuro no puede ser nada halagueño.

Pero el predicador Obama va a seguir imperturbable con sus sermones. Les da una aspirina a los norteamericanos para que así se mantengan en forma. Y cuando se terminen sus efectos, va a seguir con sus encíclicas.

Claro que las buenas palabras y los ánimos, consuelan. Aunque no arreglen nada.

Jueves, 27 de enero de 2011

YA LO DECIAMOS

Finalmente el Sr.Zapatero ha entrado en el espacio terrestre. Acaba de afirmar, “No he dejado de ser un soñador… con los pies en tierra.” La consecuencia más directa de ello es que posiblemente entremos en una dinámica de nacionalización de cajas de ahorro, que no pueden seguir aguantando los vientos de la crisis económica.

¿Nos acordamos?. ¿Hacemos memoria?. No es malo, aunque sea brevemente. Zapatero hace un par de años pregonaba por los escenarios internacionales que por fortuna nuestras instituciones financieras no necesitaban hacer los deberes porque teníamos una banca muy saneada. Mientras tanto el Reino Unido nacionalizaba algún banco y en Estados Unidos, gigantes como el Citibank caían bajo el paraguas de la Administración. Obama había considerado que el Estado federal debía comprar acciones del Citi, para que no le ocurriera nada malo. Estaba presente o caliente aún la desaparición de Lehman.

¿Eran nuestro bancos más fuertes que otros europeos o americanos?. Quiero recordar que en Alemania, desapareció el Dresdner y el capital público entró en el Commerzbank, el segundo banco de este país. No, nuestras entidades financieras no eran invencibles ni estaban al margen de la crisis. Simplemente porque los bancos no son ni más ni menos que el reflejo de la economía a la que sirven. Si la economía funciona, los bancos funcionan. Si las empresas ganan dinero, los beneficios pueden quedarse en las cuentas bancarias y con esta liquidez el banco puede invertir en ampliar sus operaciones. Pero si el motor de la economía está parado, esto repercute en el negocio bancario. Si los constructores no pagan, los bancos han de quedarse los inmuebles. Si no hay creación de empresas, los bancos se quedan sin su negocio básico; prestar dinero. Y si no hay crecimiento económico, tampoco hay crecimiento de depósitos. Y si no hay dinero, por mucha voluntad que tengan tampoco podrán impulsar nuevas actividades.

¿Que ha sucedido con las Cajas?. Pues, lo que estoy diciendo. Como que la economía no funciona, tampoco funcionan las Cajas. Han aguantado estos dos años, pero ya se están rindiendo. Lo que habían invertido en inmuebles,- su negocio tradicional- se ha quedado ahí. Congelado. Y no tienen tampoco recursos para endeudarse más porque no tienen a nadie que les preste. Resultado. El Estado tendrá que nacionalizarlas e inyectar dinero. Porque la situación en algunas de ellas es de quiebra. Y el Estado tendrá que acudir a cubrir los depósitos de los clientes. Porque la confianza en el sistema tiene que quedar a salvo.

¿Se tenía que haber hecho esto hace un par de años, como hicieron algunos de nuestros vecinos? Probablemente.¿ Hemos dilatado en exceso este período de dificultades, esperando que el maná llegara del cielo?. Seguro. En esto el Sr.Zapatero también “ha sido un soñador”. Y cuando ha tocado “con los pies en el suelo” ya ha sido demasidao tarde.

Pero es muy peligroso ser soñador con asuntos de dinero. Claro que el presidente no juega con el dinero de su bolsillo.

Pero sí con el de todos los españoles.  

Miércoles, 26 de enero de 2011