Archivo de marzo de 2011



LIBROS

Me paso por una librería. Muchos, muchos libros nuevos que aparecen semanalmente. El número de apariciones es impresionante. A lo mejor exagero. Pero por lo menos a mí me lo parece.

“El asedio” de Arturo Perez Reverte, 725 páginas.  “La mano de Fátima” de Idelfons Falcones, 955 páginas, y va por la 19 edición que se dice es “limitada”. “El Angel perdido” de de Javier Sierra, 530 páginas.”Mar de Foc” de Chufo Llorens, 853 páginas. “Prométeme que serás libre” de Jordi Molist, 757 páginas. “Si tú me dices ven, lo dejo todo. Pero dime, ven.” de Albert Espinosa, no sé cuantas páginas, aunque también deben ser muchas.

El otro día estuve en la presentación del libro de Chufo Llorens, “Marc de Foc” y la representante de la editorial contaba que LLorens había escrito muchas más de las ochocientas y pico de páginas que tiene la obra. Y que a instancias de la empresa “rebajó” el denso contenido del libro, que en un primer momento superaba con holgura las mil páginas.  Imagino por ello que la disminución de la letra impresa se hizo sin desdoro ni perjuicio del guión y que el lector podrá seguir enterándose de la historia que cuenta Chufo LLorens sin demasiados problemas.

Y dicho esto, me pregunto si la generosidad de los autores invadiéndonos con páginas y páginas de relatos, responde a una absoluta necesidad del guión o a que el autor está convencido de que la dimensión y la importancia del libro se mide por el número de páginas.Las obras que he apuntado al comienzo rebasan todas ellas las quinientas páginas. ¿La misma historia se hubiera podido contar con doscientas o trescientas?. Seguramente. Lo que sucede es que existe una percepción en el colectivo de lectores y hasta de editores, que una obra, novela o edición tiene que tener un formato y una apariencia de “solidez” Y esta solidez la da en gran parte el número de páginas de la obra.  

Aunque mantener el interés del lector a través de tantas y tantas páginas, no es fácil. ¿Cuantas personas que se compran un libro, lo leen del principio al final, sin saltarse unos cuántos capítulos?. No conozco encuestas o estadísticas sobre el particular. Pero seguro que si existieran, a lo mejor no serían muy alentadoras. 

De todos modos se lea el libro o no se lea. Se coloque de inmediato en la estantería. Se lea solamente el principio y el final. Se hojee. O lo dejemos a un amigo, con lo cual seguro que no vamos a volver a verlo, habrá valido la pena hacer la pequeña inversión de ilustrarnos y mejorar nuestro nivel cultural, a través de la compra de un libro.

Sí, sin los libros que nos rodean, estaríamos un poco más solos.

Jueves, 31 de marzo de 2011

EL GRAN NEGOCIO

Si la guerra en Libia termina y se va Gadafi, o si el país se parte en dos, con dos capitales una en Tripoli y otra en Bengasi, las posibilidades de negocio en la reconstrucción del país van a ser enormes. Como que el petróleo va a permitir el financiar la reparación de los destrozos de la contienda, los Estados y las empresas que participen, no van a tener problemas de cobro de facturas.

Sarkozy se adelantó a todos, recibió a los dirigentes de la oposición libia  y es evidente que va a estar en una situación de ventaja, cuando empiecen a repartirse las obras públicas en los concursos que se celebren. Sarkozy siempre ha ido en sus viajes por todos los hemisferios, dispuesto a colocar los productos franceses a sus interlocutores. Berlusconi también se procuró con Gadafi un acuerdo excepcional de intercambio por valor de muchos miles de millones de euros, que ahora habrá quedado en nada. En cuanto a España, pienso que si se arrima a Sarkozy puede aprovecharse de las posibilidades de negocio que va a brindar Libia. A diferencia de Irak, Libia está más próxima geográficamente y no va a aplantear los tremendos problemas de seguridad que  incidían en Irak.

Ya sé que es lamentable. Pero lo de que no hay mal que por bien no venga, tiene una aplicación universal. Después de la destrucción y del desastre, Libia tendrá que recuperarse y para las depauperadas arcas del Estado español, no le van a venir mal algunos contratos de obra pública adjudicados a empresas españolas. Ganar influencia en esta zona no estaría mal. Se ha de buscar la recuperación económica de donde sea. Y Libia puede representar un alivio.

Bueno, a ver si funciona.   

Jueves, 31 de marzo de 2011

EL INDULTO

Vdes. no se crean que en este país, todo termina con lo que decida, dicta o sentencia el Tribunal Supremo o el Constitucional. No. El Supremo o el Constitucional no son la última instancia. La última instancia es el Rey, cuando el gobierno le hace alguna propuesta de concesión de indulto. Y el rey, acogiendo la reflexión del gobierno, la acepta. Y el personaje en cuestión que debería cumplir una condena en el ámbito penal, sale con un traje de primera comunión, dispuesto a recibir todos los sacramentos que hagan falta.

Pero para que un señor pueda recibir el “indulto”, son necesarias una de estas dos condiciones. Ser rico. Mejor ,ser muy rico. Y segundo ser político ; y por supuesto, querer los políticos de turno que se produzca el indulto. Esto último genera naturalmente las habituales correrías, los habituales pasillos y conversaciones parlamentarias ”sotto voce” para preparar el terreno.

Hace unos días me he enterado de que un político ya con condena firme, recibió el indulto. La gente de su partido prefirió enterrar el asunto definitivamente, para que no pasara como en las centrales nucleares. Esto es, que se generaran escapes. El segundo ejemplo es el del Sr.Botin y el Sr.Saenz, que un tribunal quiere que cumpla los seis meses de inhabilitación. Como que Alfredo Sáenz es el segundo hombre del Santander, esto no se puede permitir. Y Botín hará lo que haga falta para que el indulto venga pronto. Aunque sea proclamar que Zapatero ha de quedarse hasta las elecciones, que es lo que acaba de decir en la última reunión de empresarios.

También recuerdo que los Albertos están tras el indulto.  Creo que por un asunto de cartas envenenadas o falsas, fueron condenados por un Tribunal. Se ha estado apelando y parece que la última salida va a ser el que el gobierno interceda ante el Rey, seguramente por los servicios que han prestado al país, y que hasta ahora nadie les había agradecido.

Lo dicho. La figura del indulto que antes tenía un carácter aleatorio y se otorgaba a penados comunes, a propósito de conmemoraciones religiosas, ha pasado al rango exclusivo de los elegidos a dedo, en virtud de las facultades omnimodas del gobierno de turno.

¡Así se hacen las cosas!

Lunes, 28 de marzo de 2011

GARZON, OTRA VEZ

Garzón se ha molestado mucho porque el Tribunal Supremo no le está haciendo caso y ha planteado el asunto en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Garzón no se acuerda que él en muchos de los expedientes que tenía encima de la mesa, tampoco hacía caso de las peticiones de los letrados por muy”ajustadas a derecho” que fueran, en su época de juez instructor. Ahora tiene la oportunidad de experimentarlo y de sufrirlo en persona. Y se lamentará de que exista indefensión, de que las pruebas que pretende aportar no se acepten o cualquier otra circunstancia de este tipo. Y se enterará de que la justicia es algo tremendamente complicado. Y que el hecho de que el entienda que le asisten la justicia y el derecho, no significan en absoluto que se la den.

Garzón confía en el Tribunal de Derechos Humanos, porque a raíz de los contenciosos que impulsó, Pinochet y demás, su cartel en los foros internacionales parece que tiene cierta importancia. Preferentemente entre los círculos autodenominados “progresistas”, cuya influencia depende naturalmente, de quién detente una esfera de poder en las instituciones que se ocupan de estos asuntos. Por lo que se refiere al Tribunal de Derechos Humanos, es cierto que existe una Convención del mismo nombre, encaminada a que los Estados tutelen la “independencia” judicial. Esta Convención fue ratificada por España, por lo que es derecho “interno” y debe observarse por los Tribunales, aunque en la práctica, apenas le hagan caso. En su artículo 6 el Convenio establece que los ciudadanos deben tener acceso a un juicio “justo”. Esto significa, que si no se cumplen las condiciones para que esta “justicia” se produzca, las partes implicadas podrán recusar al juez que no reune las condiciones de imparcialidad.

Garzón considera que el Tribunal Supremo no es imparcial y por ello se ha dirigido al Tribunal de Estrasburgo. El Tribunal puede entender de estos casos, pero una vez hayan finalizado en España todas las instancias. O sea que de momento Garzón lo tiene difícil, aunque el hombre ya está afilando el sable.

Como ejemplo, para algunos magistrados que se olvidan que por encima de ellos está la ley y que la ley es igual para todos, no está mal lo que le está ocurriendo a Garzón. Porque donde la ley es clara, no caben interpretaciones judiciales. Ni “creativas”, ni nada por el estilo.

Aunque no lo parezca, lo que está sucediendo es bueno para la justicia. Para una justicia de verdad.

  

Lunes, 28 de marzo de 2011

PRISA

Pasaron los años de gloria en Prisa, el imperio de los Polanco. Los años en los que la familia reinaba en toda la prensa española. Años de amigos políticos íntimos. De complicidad con el poder, con Felipe y las huestes del PSOE. Largos años de opulencia.

Pero este tiempo se desvaneció, como tantas otras cosas en la vida. De la lujuria de la riqueza y los devaneos del poder, se ha pasado a las manifestaciones de trabajadores del grupo,- el otro día en Madrid- y a la venta de un porcentaje importante de acciones a un “raider” americano; esto es a un jovenzuelo que con la ayuda de los poderosos inversores institucionales, hizo una fortuna especulando en Bolsa.

Y además al periódico “El País” le salen competidores. Parece que es ahora “Público” el que goza del poder establecido. También El Mundo hace sus pinitos, sus equilibrios a derecha y a izquierda, para no perder fuelle, ni iniciativa. En los negocios que Prisa desarrollaba aquí y en Sudamérica, con la editorial Santillana y otras empresas satélites, no creo que los vientos sean demasiado propicios. ¿Dónde se gana dinero?. Pues casi seguro que no se sabe. En las actuales circunstancias, si no hay una reestructuración a fondo, dificilmente se podrá obtener una cuenta de resultados positiva.

Y para llegar a los recortes de plantilla, a estas decisiones traumáticas, se ha esperado a la llegada del inversor de turno. Parece como si  los empresarios de aquí, no se atrevieran a llevar a cabo medidas de este alcance. Seguro que si Prisa hubiera adoptado antes estas medidas, no se encontraría hoy en una situación tan precaria.

Esta es la consecuencia más dura de unas leyes laborales que no permiten adelgazar la plantilla, cuando la crisis arrecia. Absolutamente irracional.

Una irracionalidad que sufre el país, las empresas y los trabajadores. Porque las empresas que caen y desaparecen, se han perdido para siempre.

Domingo, 27 de marzo de 2011