Archivo de agosto de 2011



NO SOMOS NADA

 

No le funciona el páncreas. Y no le funcionaba el hígado y tuvo que someterse a un trasplante. Ha vencido a la competencia una y otra vez. Ha creado la compañía más envidiada del mundo. Steve Jobs. Apple. Y un vulgar páncreas le está haciendo la puñeta y tiene que dejar la batalla. Le ha vencido el cuerpo. Así de sencillo. Así de elemental. Y así de absurdo. Se ha rendido ante las absolutas limitaciones que tenemos todos. La salud, la enfermedad, la tremenda levedad del ser humano.

 

Y a uno se le ocurre pensar. Y divagar. Si se inventan utensilios tan estupendos, el Ipad el Iphone, ¿es tan complejo y tan difícil inventar, crear un páncreas de recambio?. Si hay un hígado de recambio y un corazón puede trasplantarse, pues ampliar el espectro, para que todo lo que se hace viejo lo podamos mudar por algo nuevo y jóven.

 

Sí, insisto. Es un contrasentido. Retamos cada día a la ciencia y vencemos en muchas ocasiones. Nuevas invenciones. Informática, Telecomunicaciones, Internet. Pero aún seguimos muy atrasados en algo que es más importante. Superar las enfermedades. Inventar un antídoto total. Global. Que pueda curarlo todo. Una especie de IPad farmacológico que resuelva nuestras insuficiencias corporales.

 

Y mientras no lo consigamos, porque esto va para largo, seguiremos sometidos a la dictadura de nuestro cuerpo. Steve Jobs es un ejemplo. Devastador. Necesitaríamos un Steve Jobs incombustible, invencible,  para que siguiera creando, buscando nuevos horizontes a la innovación. Como tantos otros que se esfuerzan en distintos ámbitos de la ciencia por hacernos la vida más fácil y más rica.

 

Pero no es posible.

Y de momento no se me ocurre nada.

Sábado, 27 de agosto de 2011

BANCOS, BANCOS

 

Todos los bancos se quieren parecer a Goldman Sachs. Y quieren ganar dinero como lo gana Goldman Sachs. Especulando. Porque hacer de banquero “normal” es de lo más aburrido. Y además es poco rentable. No deja apenas nada. En cambio jugando a futuros, a “Hedge Funds” o montando operaciones corporativas como lo hace Goldman, esto es ya otra cosa. Las ganancias permiten a los ejecutivos ganar mucho dinero con los bonos y otras digamos minucias.

 

Hasta el semanario alemán Der Spiegel se ha ocupado del asunto en esta semana del 22.8. Y en el artículo de fondo que dedica a los efectos perturbadores de los mercados financieros, señala con el dedo al Deutsche Bank, preguntándose si más que un Banco, no es un puro “Hedge Fund”. Esto lo dice porque efectivamente el Deutsche se ha estado preocupando estos últimos años de ampliar su base de negocio en Londres y New York. Y por supuesto en operaciones especulativas y en toda clase de transacciones en las que el beneficio es bastante más que lo que deja un préstamo a una tienda de Frankfurt. Una prueba de ello es la de que Anshu Jain, un indio de la City fichado por el Deutsche hace algunos años va a ser encumbrado hasta co-presidente de la institución, con toda seguridad por los éxitos alcanzados en su gestión, que han supuesto un alto porcentaje de la cuenta de resultados de estos últimos ejercicios.

 

Lo dicho. Los bancos huyen de operaciones del día a día y buscan desesperadamente como pueden multiplicar sus ingresos. Los intereses, las comisiones sobre las cuentas ya les parecen poco, para poder asegurar cada año un mayor volumen de beneficios.

 

Pero la época del dinero fácil en la especulación, sin que haya terminado, va a ir por unos derroteros más complicados. El mismo Soros, ha cerrado el “Hedge Fund” que había generado a lo largo de los años ganancias multimillonarias, porque las nuevas reglamentaciones en los Estados Unidos, le obligan a dar más información y a ser más transparente.

 

Por tanto la banca, con la situación actual, tendrá, mal que le pese, que volver a su actividad tradicional. Porque la especulación desenfrenada, la selva bursátil, ha hecho realmente daño a la economía real.

 

Y no es bueno que unos cuantos vayan a caballo, al trote,  y los demás no los podamos seguir.

 

 

Viernes, 26 de agosto de 2011

DÍGAMELO POR ESCRITO

 

Los cambios constitucionales para hacer bien los deberes,- esto es para que no haya déficit-, no van a servir de nada. Un voluntarismo impuesto por la Merkel y Sarkozy, que ni ellos se creen. Habrán pensado que se tiene que hacer alguna cosa. Y se les ha ocurrido el remedio constitucional.

 

Zapatero se ha apresurado a asumir la sugerencia, la propuesta o el mandato, que no se sabe a estas horas exactamente qué es lo que ha sido. Y ha hablado en el Parlamento de las bondades de reformar la constitución, para introducir algo así como la frase de que nos vamos a portar bien. La vicepresidenta Salgado que sale bastante por las radios públicas ha dicho que lo del cambio constitucional no lo ha pedido nadie. O sea que no ha habido presiones. Y que se les ha ocurrido porque es una buena idea. En cambio los populares han proclamado que esto ya lo pidieron hace meses y que Rubalcaba se carcajeó. En las llamadas “bancadas socialistas” del Parlamento, Rubalcaba ha puesto mirada de buen chico. Como quien sabe que ha cometido una travesura e intenta pasar inadvertido.

 

De todos modos los populares y los socialistas se han puesto manos a la obra con fruición. Y parece que también han llamado a Convergència. Esto es, para que los socios potenciales de unos u otros,- por si no sale la mayoría absoluta en las próximas elecciones-, no se lo tomen a mal. Y se van aponer a consensuar el texto para que se apruebe la modificación constitucional en un tiempo record. Con toda seguridad si otros asuntos más importantes del día a día, los asumieran con esta rapidez y con este entusiasmo, a lo mejor ya habríamos dejado atrás la crisis.

 

Pero claro, la reforma constitucional no es ninguna panacea. Hasta hace tres años, a nadie se le habría ocurrido pensar que hemos de atarnos el cinturón para contener el déficit. En épocas de normalidad económica,- en todos los años que hemos vivido en el ámbito del euro-, se ha hablado muy poco de déficit. ¿Porqué?. Pues porque todo marchaba medianamente bien. Y ahora, con la vida tal complicada que tenemos, ¿vamos a solucionar los problemas, comprometiendo nuestra palabra en el marco de la Constitución?. Pues no. Por mucho que cambiemos o introduzcamos artículos y hagamos actos de fe de no pasarnos en el gasto, si no modificamos nuestra economía y la hacemos más eficiente y productiva, no vamos a ir a ninguna parte.

 

Lo dicho. Sra. Merkel, Sr.Sarkoy, vamos a modificar la Constitución.

 

Pero seguiremos siendo los mismos.  

Jueves, 25 de agosto de 2011

RICOS Y POBRES

 

Se habla estos días de subir los impuestos a los más ricos. A los que tienen más. Incluso algunos muy ricos franceses y norteamericanos ya han dicho que no tienen ningún problema en pagar más. Lo imagino, porque para ellos no va a suponer ningún gran sacrificio.

Pero yo digo, con esta medida, aquí en España, ¿Crearemos más empleo?. Pues no está claro. ¿Vamos a resolver así el problema del déficit?. Pues con toda seguridad, no. De acuerdo en la existencia de una justicia , digamos distributiva. No es nada nuevo. Y en esto estamos todos o la mayoría de acuerdo. Pero lo que importa realmente ahora, es la creación de empleo. Que todo el mundo que quiera trabajar, lo pueda hacer. Y que gane suficiente dinero para poder gozar de una vida digna.

Y esto está muy lejos aún de conseguirse. O mejor, de abordarse. Se subvenciona mucho, pero tendremos que empezar a subvencionar seriamente la creación de empleo, porque esto es infinitamente más barato que subvencionar a los parados.

Y este gobierno se ha resistido y ha dado la espalda a este básico principio, Y así de mal han ido las cosas. Lo primero es la ocupación. Y que los que puedan tirar del carro de la economía, decidan hacerlo. Y que el Estado no ponga palos en las ruedas que dificultan el hacer el camino.

Esto es lo que importa. Lo de los ricos es una cortina de humo que enmascara el problema real. Pongamos las cosas fáciles. Por ejemplo suspensión o rebaja sustancial de las cotizaciones a la Seguridad social. Un contrato de trabajo que permita resolverlo sin una carga indemnizatoria. O que la pague el Estado. Si hacemos simplemente esto, lo que el Estado se va a ahorrar en dinero a los parados será mucho más que lo que pueda dejar de ingresar en cotizaciones o los pagos realizados por indemnizaciones.

Y el país empezará a andar.

Jueves, 25 de agosto de 2011

UN 4%

 

Ahora,- a última hora-, el gobierno se ha descolgado con una rebaja del IVA para incentivar la compra de viviendas. Como no hay manera de vender un inmueble, aunque hayan bajado los precios y las entidades bancarias no saben ya que hacer para colocar los excedentes que tienen y que las han convertido en la primera inmobiliaria del país, la medida trata de impulsar el mercado, que está muerto.

 

Y así se ha aprobado una rebaja del 4% en el impuesto del IVA si se compra una vivienda en los próximos cuatro meses. Y la Sra.Salgado, que siempre se mantiene muy entera aunque se hunda el mundo, ha dicho que la rebaja del tributo va a generar un incremento en la venta de pisos y chalets y que esta reducción se va a compensar con un incremento de la recaudación, sencillamente porque la actividad económica en el sector inmobiliario se va a acrecentar.

 

Claro que la vicepresidenta del Gobierno y sus compañeros de gabinete no han inventado nada. Precisamente son ellos los que se han opuesto de manera constante y tozuda a la rebaja de impuestos para despertar la inversión y acelerar la recuperación.  Y en verano, como de tapadillo, dicen y apuestan por lo contrario que habían proclamado durante la legislatura.

 

Aunque todo ha de decirse, lo de la rebaja del IVA se ha neutralizado con la demanda de que las empresas que facturen más de veinte millones de euros, paguen el impuesto de sociedades por anticipado. Ya me referí a ello hace unos días. Incomprensible. Sin saber si la empresa ganará dinero o no, “pague Vd., por si acaso”. Ello me recuerda igualmente la liquidación periódica del IVA que debe hacerse al margen de que el cliente pague o no la factura. Si el cliente no paga, se ha de esperar a que el Estado te devuelva el dinero. Un desastre.

 

Con estas últimas medidas se sigue con la regla de que el ciudadano no solamente le financie al Estado, sino que acuda en su auxilio prestándole dinero y anticipándole fondos para cubrir sus angustiosas faltas de liquidez. Porque, pedirles a las empresas que avancen el pago del impuesto de sociedades, porque con ello se van a obtener 2.500 millones de euros, para mejorar las maltrechas alforjas del Tesoro, es sin lugar a dudas la confesión pura y simple de la quiebra del actual sistema. ¿Y el año que viene, que va a suceder?. Bueno, seguramente ya estará instalado en la Moncloa un nuevo inquilino. Esperemos que no tenga que acudirse a estas medidas desesperadas.

 

Total el consejo de Ministros del viernes sirvió para esto. Para seguir pidiendo árnica a quien se pone al paso o se cruza con el ejecutivo. ¿De donde vamos a sacar ahora, debe pensar la Salgado?.

 

No se si se les va a ocurrir algo más antes de las elecciones. Mejor que dejen de elucubrar y de meditar.

 

No sea que nos pidan ahora un anticipo de algún otro impuesto. Y nos digan que ya nos lo devolverán.

 

¿Cuándo?.  ¡Pero si el Estado paga siempre!.

  

Domingo, 21 de agosto de 2011