Archivo de septiembre de 2011



EL RESCATE

 

Finalmente hoy por la noche han anunciado que el Parlamento alemán ha aprobado de forma holgada la ampliación del fondo de rescate comunitario. A los cuatrocientos mil millones de euros, se añaden ahora unos cuantos más para hacer frente a situaciones de emergencia.

Pero en realidad toda Europa está en momentos en la  emergencia. Porque, ¿Quién está en disposición hoy día de prestar dinero, porque sus alforjas estén llenas?. Pues de los países que integran la Comunidad, prácticamente ninguno. En todos o casi todos, los endeudamientos son elevados y tienen que hacer peripecias para cuadrar los presupuestos. ¿De donde va a salir el dinero del fondo de rescate?. Pues naturalmente de un mayor endeudamiento. El fondo de rescate se nutrirá de emisiones de deuda, de obligaciones o de algo semejante. Y si se tiene que acudir a salvar a algún país, como en el caso de Grecia, el dinero que se ponga a su disposición será dinero prestado por los mercados de capitales.

 

A Grecia no le fía nadie. Italia y España están en la cuerda floja. ¿Y quien va a fiarles en una situación de urgencias?. Pues el Banco Central europeo. Ya lo ha hecho y lo debe seguir haciendo estos días. Porque que se sepa, no ha cerrado el grifo. Aunque Trichet no suelte prende a este respecto.

 

¿Y el dinero, el Banco Central Europeo, como lo genera?. Pues también con emisiones de bonos., o sea de deuda. Y este papel se coloca bien, porque se asume que el BCE es una institución muy solvente. ¿Podría hacer otra cosa?. Pues sí. A través de una serie de mecanismos de política monetaria, “producir” más euros. Pero esto no lo quieren los alemanes, devotos de la ortodoxia económica. Si hay más euros en el mercado, la inflación puede remontar y la moneda se va a depreciar.  Y esto tampoco les interesa a los americanos, que quieren jugar con un dólar barato para favorecer sus exportaciones. Además, ya tienen bastantes problemas con levantar la economía y la demanda interna.

 

Total, aunque el Parlamento alemán haya aprobado aumentar el fondo de rescate, seguimos igual. Más de lo mismo. Sin resolver los problemas de fondo. Ni los resolvimos en la primavera, ni en verano. Y entramos en este otoño, sin saber que va a suceder en un par o tres de semanas. Bueno sí. Finalmente Grecia recibirá los fondos para pagar lo más inmediato en los próximos dos meses. Y después, volver a empezar.

 

Es la política de los paños calientes. Aspirina y tente en pie. Pero de cirugía nada.

 

Y el enfermo sigue empeorando.

 

 

 

 

Jueves, 29 de septiembre de 2011

LOTERIAS

 

El Estado necesita urgentemente fondos. Y creía que podía conseguirlos con la privatización de las loterías. El juego ha sido uno de los negocios más importantes del Estado durante décadas. La lotería ha sido cosa de los poderes públicos. Hasta que la Comunidad europea le ha dicho al Estado español que esto no podía ser un monopolio y que debía dejar a otros que entraran en esta actividad. La resistencia ha sido grande y hoy conviven las apuestas “on line” con los premios nacionales de lotería, la de Navidad y del Niño. Los “loteros” ha estado estos meses en pie de guerra. Primero porque los quieren “privatizar” y se va a terminar la exclusividad en la venta de décimos. En segundo lugar porque las apuestas en Internet están descafeinando la importancia de las loterías del Estado.

 

Así las cosas, la Administración Pública ha tenido que analizar qué es lo que hace con los concesionarios de las loterías y quinielas, que disponen de unos ciertos derechos adquiridos y sobre los que no están dispuestos a renunciar. En segundo lugar cuál va a ser el día de mañana de las Loterías del Estado. Y se ha decidido ir a Bolsa y vender una participación minoritaria del negocio. Con un 30% perseguía el Estado obtener algo así como unos siete mil millones de euros. Casi nada. Pero se acaba de conocer que el propósito se ha desvanecido. Con toda seguridad los bancos “colocadores” le habrán dicho a  la Dirección General del ramo, que no se podía garantizar que la colocación pudiera tener éxito. Y se va a esperar a que las cosas cambien a mejor. Que va para largo.

 

Mientras tanto las autonomías también quieren una parte del pastel y algunas ya están regulando los juegos en casas de apuestas. Madrid ha sido una de las comunidades pioneras y ya ha concedido algunas licencias para el juego “on line” y para las apuestas deportivas. Esto del juego es una asignatura pendiente que con toda seguridad va a tener un desarrollo importante en los próximos años.

 

Precisamente en una localidad del alto Ampurdán, hace un par de semanas, anunciaban unas carreras hípicas “con apuesta”. Llegado el momento, el locutor de turno con mucho pesar, anunció que la competición se iba a celebrar, pero que de apuestas, nada. El funcionario de la Generalitat que tenía que autorizarlas, estaba de vacaciones. Y los demás del departamento no se atrevían.

 

Lo dicho, la competencia en el sector está aún en pañales.

 

Seguiremos comprando lotería de Navidad.

 

A ver si toca.

Jueves, 29 de septiembre de 2011

¿QUIÉN RESPONDE?

 

 En una empresa privada, si va mal, se despide al director general, al gerente o al responsable de ventas. Y si sigue mal, finalmente se va  al concurso de acreedores. Los socios o accionistas pierden el dinero y se enfrentan en muchas ocasiones a procedimientos judiciales civiles o penales. Los trabajadores les acusan de haberlos dejado en la calle y  entienden que se ha producido un delito social. Total, en el ámbito privado, si las cosas van bien, de maravilla. Si van mal, que Dios nos coja confesados.

 

En el sector público, se habla otro idioma. Me refiero a las Cajas de Ahorro, cuyo poder lo han detentado Ayuntamientos, Diputaciones y entidades por el estilo. El Banco de España ha tenido que volcar sus recursos. Miles de millones de euros. En algunos casos se ha quedado con estas instituciones. Les ha dicho: “Como que las ayudas se igualan o superan al capital, me quedo con el negocio”. Claro que lo del “negocio” es una cuestión puramente semántica. En cambio nunca o casi nunca he oído reproches a la actuación de los consejos de Administración o ejecutivos de estas entidades. Porque, las pérdidas se han producido. Y alguien o algunos, aprobaron las operaciones causantes del descalabro. Y en cambio, nadie pide responsabilidades a nadie. El dinero se ha perdido y ya está. Caramba, ¡Mala suerte!. “Pero no os preocupeis, el Banco de España vendrá a salvaros y no tendreis que pasar por ningún mal trago. Nadie os va a poner una demanda de responsabilidad, de malversación o algo que se le parezca. Para esto estamos nosotros los políticos, para sacaros del bache”.

 

Bueno, sería perfectamente legítimo que el sector privado, se alzara en huelga y en protesta, porque la magnanimidad y la generosidad que se hace gala para salvar a las cajas, no se hace extensiva a los miles y miles de empresas que han desaparecidos en estos últimos tres o cuatro años. Si se argumenta que la actividad bancaria tiene que preservarse, para preservar también la confianza del público en este sector, puede admitirse el razonamiento. Pero de ahí a olvidarnos de gestiones nefastas y de responsabilidades de consjeros, hay un trecho bastante largo. Porque no olvidemos que estamos salvando a estas cajas, con dinero público. Con dinero que es de todos. Y que precisamente por esta circunstancia, la censura de la gestión social de todas estas instituciones, tendría que ser más rigurosa y más seria.

 

Pero no, nada de esto ocurrirá. El Banco de España inyectará,- ha inyectado ya-, cuantiosas sumas para reflotar a estas entidades y nada o muy poco se va ha hablar de las responsabilidad en que han incurrido sus gestores.

 

Y pronto, nadie se va a acordar de lo sucedido.

 

 

 

 

 

Jueves, 29 de septiembre de 2011

OLIGOPOLIO

 

El “Monopolio”, ya es sabido. Uno manda y los demás a obedecer. En el Oligopolio, no manda uno solamente. Mandan unos pocos. Pero ellos se reparten el mercado. Tratan de fijar los precios, las condiciones y de ahuyentar a la competencia.

Esto es lo que sucede con las cuatro grandes auditoras. Deloitte, PwC, Ernst &Young y KPMG. Y decir “auditoras” es un eufemismo, porque practicamente hacen de todo. Se constituyen en verdaderos supermercados para las empresas. Les ofrecen una multiplicidad de servicios, a fin de que no tengan la tentación de irse a otro asesor. Y por supuesto, la llave del éxito está en la “auditoría”. Esto es en los trabajos anuales de auditoría para determinar si el balance de una empresa pasa o no su visto bueno.

 

Como todas o casi todas las empresas tienen problemas contables, de valoración de activos y pasivos, de amortizaciones y demás, necesitan perentoriamente del favor de sus auditores, para que estos hagan una auditoría sin reservas, ni objeciones. Porque si la auditoría presenta algunas dudas sobre determinados conceptos o partidas, esto no les gusta a los bancos ni a los inversores, si por ejemplo, la compañía en cuestión es una empresa cotizada. Por esto los directivos hacen lo que sea para ganarse el favor de los auditores. Y ganarse el favor, significa el contratar con las mismas empresas o con filiales de aquellas, otros servicios. Ya sean jurídicos, tributarios o de organización y reestructuración. Y por ahí se crea un círculo vicioso, un círculo diabólico en el que quedan enredados tanto la empresa auditada como la propia auditora. Porque si la facturación que genera esta auditora a la compañía en cuestión es muy importante, ya llega un momento en que ambas son dependientes.

 

La desaparición de Arthur Andersen fue ya un aviso muy relevante. La crisis de Enron se llevó por delante la vida de la primera auditora mundial en aquella época. Los “arturitos” se esparcieron por doquier y montaron otra consultora. “Accenture”. Pues bien cualquier día de esta época de crisis, puede pasar algo semejante. Porque hasta ahora, no se han creado las bases serias para que el permanente conflicto de intereses entre auditora y auditada desaparezca. Anteayer se hacía eco de ello el Financial Times, refiriéndose a un proyecto de ley que el comisario Barnier, pretende presentar al Parlamento europeo en noviembre. ¿Objetivo? Frenar el poder de las cuatro grandes de los servicios profesionales y “abrir “ el mercado a la competencia.

 

¿Se logrará?. Difícil lo veo. Pero es indudable que si no se avanza con decisión en esta dirección, el esquema actual nos va a dar más disgustos. Las demandas judiciales de responsabilidades se están sucediendo.  El monopolio,- oligopolio- de las cuatro es evidente. Y el monopolio no es bueno para nadie. Diría, ni que para los que se benefician de él.

Que de vez en cuando se acuerden del desastre Andersen, no estaría mal.

 

 

 

  

Jueves, 29 de septiembre de 2011

¿EN SERIO?

 

“No hay tarea más ilusionante que sacar a España de la crisis”.

 

Lo ha dicho Mariano Rajoy, hoy, en uno de estos mítines que se suceden con tanta frecuencia estos días por la geografía española. ¿Se lo cree?. Pues no sé. Porque ilusionante, no se si es el adjetivo adecuado u oportuno. Hasta puede resultar un ejercicio de masoquismo. Porque con la situación en la que estamos, más que tarea “ilusionante”, la salida de la crisis puede constituir un reto casi inabordable.

 

El PSOE nos ha llevado a la indigencia y ha fracasado en los esfuerzos para salir de la situación. Y contaba con la adhesión de los sindicatos y demás grupos de la izquierda. Y con la comprensión de la gente que ocupó hace semanas las plazas de las ciudades más importantes. El PP no va a contar con ellos. Con toda seguridad los sindicatos se van a declarar beligerantes ante las medidas que puedan imponerse tras el triunfo conservador. La calle no es del PP. Es más de la izquierda y de los socialistas. Y en una situación de emergencia como la que tenemos, la superación de las dificultades financieras va a exigir un esfuerzo colectivo que no creo se vaya a asumir de manera generalizada. Estamos ya asistiendo a las primeras huelgas y manifestaciones de sanitarios en Barcelona y de maestros en Madrid. En Barcelona se pretende ahorrar con el retraso en el pago de unas nóminas, unos cientos de millones de euros. Menudencias, con el monumental déficit que arrastramos. Y se ha de seguir con los recortes, si se quiere mínimamente equilibrar el presupuesto autonómico en los próximos años.

 

Espero que el combate y las dificultades diarias, no hagan perder la “ilusión” al Sr.Rajoy. Que las incomprensiones, las críticas despiadadas, las zancadillas, no le hagan perder la “ilusión”. Que la oposición terca y firme con la que se va a enfrentar para enderezar el rumbo económico no quiebren esta “ilusión”. Porque seguro que en muchas ocasiones querrá tirar la toalla. Porque muchos querrán verle hundido y vencido.

 

Porque los negros nubarrones que nos acechan, siguen ahí, sin despejar. Un futuro absolutamente impredecible. En España y en Europa. He de confesar que a mí me costaría ilusionarme con la idea de que voy a ser capaz de solucionar el asunto. Llegaría a la conclusión de que no soy realista. Un puro ejercicio de funambulismo.

 

Mariano, adelante. Sigue con la ilusión. Pero no creas que van a venir los reyes magos a ayudarte. Vas a tener que hacerlo solo. Y cuida de no caerte. Porque nadie te va a levantar.

 

   

Lunes, 26 de septiembre de 2011