Archivo de octubre de 2011



PSOE: LA AGONÍA

 

Siguen a diario las declaraciones de los protagonistas de la contienda electoral. Tanto Rubalcaba como Rajoy lanzan sus proclamas y frases mágicas. Los periódicos dicen hoy que el partido popular va a alcanzar una cómoda mayoría absoluta. La cifra tremenda del paro que se ha conocido esta semana y que consolida la cifra de cinco millones de españoles que ha de quedarse en casa, ha supuesto un nuevo mazazo. Las noticias sobre Eta, no parecen haber producido un efecto importante en el ánimo de los futuros votantes. Los socialistas esperaban que el anuncio del fin de la violencia, generara una corriente positiva hacia su formación. Pero este efecto parece haberse extinguido como un azucarillo en el mar de la crisis economica que lo inunda todo. Y en estas circunstancias los electores se agarraran seguramente al partido popular como un salvavidas para no ahogarse, para no perderse en el desaliento y el pesisimo. Aunque, tal como estan las cosas, tambien a Rajoy le va a costar una enormidad dar la vuelta a la situación.

Lo escribí hace ya meses. El partido socialista ha hecho tarde. Ha dejado apurar demasiado las cosas. Cuando la pendiente se ha convertido en un abismo. Si las elecciones las hubieran convocado en 2010, ellos mismos no habrían experimentado el descalabro que con toda probabilidad se va a producir. Erraron en el pronostico. Quisieron llegar hasta el final de la legislatura. Y han llegado sin fuerzas. Desencajados.

Y este fallo de estrategia, el afán de mantener el poder a toda costa, les va costar muy caro.

Una mayoría de la sociedad, no se lo va a perdonar.

 

 

 

 

 

Domingo, 30 de octubre de 2011

TRAICIONES EN SACYR

 

Leo que unos de los accionistas de Sacyr, el Sr.Loureda que impulsó desde sus comienzos la empresa, conjuntamente con Rivero, se ha desmarcado de este último y le ha dejado prácticamente solo. A Rivero lo echaron de presidente, en una reunión tumultuosa de Consejo, cuando se quedó en minoría y ahora también quieren sustituirlo en el Consejo de Repsol. Pero como que los consejeros o administradores los nombra la Junta General, no pueden llevarlo a la práctica, hasta que se celebre la próxima Asamblea. El funcionamiento de las sociedades y de los Consejos de administración tiene estas digamos, lindezas. En el consejo, el que tradicionalmente manda en este órgano, intenta rodearse de gente de su confianza. Así va designando a amigos y conocidos como “consejeros independientes” en la confianza de que no le van a jugar una mala pasada. Porque en la medida en que el Consejo se mueve también por un principio de mayorías y al presidente, consejero delegado o primer ejecutivo, lo nombra un número mayoritario de consejeros, también este mismo número puede decidir desbancar a quien o quienes han designado. En la práctica como que los consejeros “comen” de la empresa en mayor o menor medida, si las cosas no se tuercen, guardan un mínimo de lealtad a quien les ha elegido. En definitiva, porqué van a complicarse la vida si una poltrona de consejo en una empresa cotizada, asegura por lo general una vida plácida y con pocas complicaciones. Pero naturalmente si se declara alguna guerra, provocada o no, las cosas cambian. En Sacyr , leo que dos de los hijos de Loureda, también trabajan en Sacyr y que si el padre no se alineaba con la facción triunfante, sus descendientes podían perder el puesto. Así que Loureda, ante al problema familiar que podía avecinarse, ha decidido dejar, abandonar o traicionar a Del Rivero y saltar la trinchera, pasándose a los adversarios.

 

Con toda probabilidad Rivero va a ser cesado en la próxima Junta de Repsol, si antes no renuncia y se va. Para cesarle es necesaria un mayoría que por supuesto Brufau con la ayuda de los bancos depositarios va a obtener. O bien Rivero tendrá que defenderse con todo un equipo de abogados para poner las cosas difíciles a sus enemigos, o quizá le salga más a cuenta pactar y obtener alguna contraprestación.

 

Lo de la debilidad humana, la fragilidad de las voluntades y la supremacía del interés económico continúa siendo una verdad, casi inmutable. A Rivero ya pocos le deben hacer caso. Es el árbol caído.

 

Vivir para ver.

Domingo, 30 de octubre de 2011

FRACASO

 

¿Lo que está sucediendo estos días, en la Europa supuestamente unida, es un éxito o un fracaso?. Para algunos, aunque muy trabajosamente, se está avanzando en la integración. Cuesta, pero algunos pasos se están dando. Para otros, lo que está ocurriendo últimamente, con los encuentros y desencuentros de Sarkozy y Merkel, con las diferencias entre países de la periferia y los de la Europa continental no es más que la evidencia que Europa no funciona.

 

¿Qué es lo que realmente sucede?. ¿Estamos en el principio del fin del sueño europeo, o por el contrario esta crisis es la prueba que nos va permitir salir más fortalecidos?.

¿Optimismo o pesimismo?. O ninguna de estas dos máximas. Simplemente realismo.

 

Sí, quiero ser realista. Y que conste que a veces me cuesta. A veces pienso que los asuntos van a arreglarse por si mismos. Por el mero transcurso del tiempo. ¿Va a suceder lo mismo con Europa?. Ahora mismo no lo veo. No veo que pueda avanzarse de manera tan rápida en la integración financiera y fiscal de los Estados y de la convergencia política, que permita ahuyentar los demonios que ahora nos acechan. Lógicamente los países afectados, todos, defienden primero sus propios intereses. Los de sus nacionales. Después miran hacia afuera, para ver como andan sus vecinos. Pero primero están para resolver sus problemas. Que son muchos. Como Alemania. Y después, observan que es lo que sucede más allá se sus fronteras. Por mucho que les digan que hemos de ser solidarios, que o todos nos salvamos o todos nos vamos al fondo del océano, la vista se queda en el espacio más corto y más breve de la ciudad, del contorno donde los electores votan a sus representantes. Aquí, -piensan-, cada uno tiene que defender lo suyo, que es lo primero. Y si los demás han pecado y no han hecho los deberes, han de responder por ello.

 

Y así es difícil seguir construyendo Europa. La moneda nos ha unido en una época feliz, pero ahora esta unión se está resquebrajando muy seriamente. La palabra mágica es la “solidaridad”. Para los eurobonos, hace falta “solidaridad”, para seguir financiando a Grecia hace falta “solidaridad”. Para seguir edificando Europa hace falta mucha “solidaridad”.

 

Y muchos europeos piensan que se ha llegado al límite de la solidaridad. Y no quieren ir más allá.

 

 

Martes, 25 de octubre de 2011

VIVO O MUERTO

 

Un portavoz de las Naciones Unidas acaba de manifestar que se va a realizar una investigación para conocer de qué manera murió el dictador Gadaffi. A este respecto señala este representante, como extrañado, que han aparecido en televisión dos imágenes. Una de ellas, con Gadaffi aún vivo y la segunda en la que ya está difunto. Y que se ha de saber o profundizar qué es lo que sucedió entre una y otra instantánea.

 

Bueno, la contestación es clara. Le pegaron un tiro a Gadaffi. No hay otra explicación posible. A menos que en aquel corto espacio de tiempo el coronel tuviera un infarto de miocardio o un colapso monumental. Por tanto lo ejecutaron, lo asesinaron o lo mataron, que no se cuál de los adjetivos es el más apropiado.

 

Al funcionario de la ONU le interesa el asunto para proclamar posiblemente a continuación, que esta acción va contra principios elementales de justicia. A Gadaffi se le tenía que haber llevado al Tribunal penal internacional para ser juzgado. Y que nadie se hubiera tomado la justicia por su mano. O sea que los llamados rebeldes que con la ayuda de la Nato han ganado la partida, hubieran detenido a Gadaffi y de acuerdo con principios fundamentales de derechos humanos lo hubieran entregado a sus superiores, resistiendo sus impetuosas ansias de venganza.

 

Pura ingenuidad. O hipocresía. Ya se sabía que con la resolución de las Naciones Unidas que daba paso a la intervención armada en Libia, se estaba apostando por el final del dictador, sea cual fuera. Vivo o muerto. Los servicios secretos franceses o norteamericanos, la fuerza aérea de la Nato, estuvieron buscando permanentemente los últimos reductos, donde pudiera esconderse Gadaffi. La guerra no iba a terminar si él seguía en libertad.

 

Y la guerra virtual, psicológica no habría terminado si se le hubiera detenido y metido en la cárcel a la espera de un juicio con todas las garantías. En cambio con Gadaffi muerto, el conflicto ha terminado.

 

La Nato ya ha dicho, que se van de Libia. No hay más que hablar.

Sábado, 22 de octubre de 2011

LOS ITALIANOS

 

Esta tarde nos han visitado unos abogados italianos. Uno de Roma, el otro de Milán. Uno hablando un castellano con acento del norte de aquel país, que tampoco sé exactamente como es, pero puedo imaginarlo, tal como se expresaba. El segundo solamente preguntaba y contestaba en italiano. Venía de la capital. Quizá era por eso. Los ciudadanos de las capitales tienen a veces, un punto de arrogancia. Por fortuna dos de mis compañeros de despacho hablaban también aquella lengua. Oscar la había aprendido en Berlin. Lo cual no deja de ser absolutamente original y hasta extraño. En cuanto a Pedro no ha acabado de explicarnos porqué razón domina el idioma de los Médici o de Leonardo.

 

He preguntado si Berlusconi va a ganar otras elecciones. Nuestros interlocutores responden que puede ser. El “partido democrático” que está a la izquierda de su formación, tiene muchos escaños en el Parlamento, pero pocos líderes que convenzan a los electores. Pese a todo, Berlusconi no tiene a nadie que le haga sombra. O sea que puede volver a ganar, o quizá presente a un “valido” suyo para que le suceda. Que también es posible, porque el personaje ya tiene unos cuantos años.

 

Los que se murieron definitivamente fueron los partidos tradicionales y clásicos. El socialista de Bettino Craxi o la Democracia Cristiana de Andreotti. Un fuerte aguacero,- mejor un “tsunami”,- los barrió de la escena política. Luego vinieron los de “mane pulite”, los de la fiscalía de Milán con el juez Di Pietro. Los visitantes me dicen, que todos estos funcionarios eran de izquierdas. Y que lo de “ mane pulite” fue un instrumento al servicio de esta tendencia. El ejemplo más elocuente es que Di Pietro montó un nuevo partido. De izquierdas.

 

Lo sorprendente, les comento es que después de tantos desastres, de corrupciones y guerras sin cuartel en el ámbito de la judicatura y la política, el país siga funcionando. Pues sí, me contestan. Los italianos se han acostumbrado a vivir al margen de los políticos. O se han acostumbrado a perdonar sus pecados. Por ejemplo, los devaneos sexuales de Berlusconi no producen una huella demasiado profunda. Piensan que son asuntos privados y que con su vida puede hacer lo que quiera.

 

Ya se van y me dicen que han llegado al aeropuerto y que cada vez que vienen a Barcelona, ven más letreros en catalán.

 

Les he dicho que no se preocupen.

 

Que somos los mismos de siempre.

 

    

Jueves, 20 de octubre de 2011