Archivo de noviembre de 2011



PODEROSO CABALLERO

 

Ahora resulta que el gobierno ha intervenido y ha concedido un indulto “parcial” a Alfredo Sáenz, el segundo de Botín del Santander, en un tema penal que viene de lejos y en el que existe sentencia firme. Y esto implica el que el Banco de España, mirará hacia otro lado y no penalizará al Sr.Sáenz, dándole de baja de la lista de directivos bancarios.

 

Aquí sí que muchos pueden señalar: “hecha la ley, hecha la trampa”. Bueno, no es exactamente que corresponda a la historia, pero sí que el desenlace llama a una reflexión muy seria y profunda de lo que es y lo que representa la justicia en nuestra sociedad.

 

Y por supuesto una justicia, que después de lo que estamos viendo, no es igual para todos. El mismo representante de la Asociación profesional de la magistratura, ha dicho, refiriéndose al contencioso, que Alfredo Sáenz es “una persona con una trayectoria importante dentro del mundo financiero”. Y esta importancia y esta influencia ha dado sus frutos, y el gobierno saliente se ha apresurado a quedar bien con el Sr.Botin.

 

Porque, con toda seguridad, no era asumible por las instituciones financieras, el que uno de sus más preclaros barones, fuera definitivamente condenado. Había que hacer alguna cosa, moverse, poner toda la carne en el asador. Y pese a la opinión contraria del Tribunal Supremo a que se concediera el indulto, el gobierno que está en lo concreto y en lo material, ha cerrado el asunto, dejando que Sáenz pague solamente una multa de tres mil euros. O sea, no de tres millones, de trescientos mil o treinta mil, sino de unos escasos miles de euros. Nada, agua mineral con gas. Una migaja.

 

Y mientras, hay muchos mortales, privados de libertad, por falta de la necesaria asistencia jurídica, por errores judiciales, por desidia o por alguna otra sinrazón.

 

Sí, poderoso caballero es don dinero. La frase viene de antiguo. Y sigue siendo absolutamente válida.

 

Porque esto no lo cambia nadie.

Domingo, 27 de noviembre de 2011

ZAPATERO, PUNTO FINAL

 

Zapatero  se ha dirigido hoy al Comité Federal del PSOE. La crisis económica es la que ha provocado el desastre electoral, ha dicho. Ellos han hecho lo que podían. No había alternativa. Los electores han penalizado a quien tenían delante; a quien les gobernaba. Los han culpabilizado de lo que sucede.

 

Pero no ha habido en Zapatero mucha autocrítica. A lo sumo una frase bien medida. Han estado a merced de las finanzas internacionales, sin capacidad de reacción. No ha asumido que la gestión de la crisis hubiera podido hacerse de otra manera. Que tardó mucho tiempo,- que dilapidó un tiempo precioso-, queriendo ignorar lo que ya estaba en los mercados. Hurtando al electorado la problemática económica que se avecinaba, con objeto de ganar las penúltimas elecciones. Que no dijo la verdad al pueblo. Y que finalmente, cuando reconoció las adversidades, ya era bastante tarde para reaccionar.

 

No, Zapatero. No tenías las manos atadas. Tenías en su momento, tiempo por delante para empujar a la economía y al empleo, con medidas que no te atreviste a adoptar para no incomodar a los sindicatos. Aplicaste la política de paños calientes. Y has perdido tres millones de votos.

 

Te lo he dicho en alguna otra ocasión. Tenías que haberte ido hace más de un año. Te lo habríamos agradecido. Y tu partido, con toda seguridad, no se habría hundido como ahora lo ha hecho.

 

Pero no me hiciste caso.

 

Y así, te ha ido.

Domingo, 27 de noviembre de 2011

MARTE

  

He de confesar que los asuntos del más allá, de lo que está encima de nuestras pobres cabezas y se adentra en el firmamento estelar, me ha preocupado más bien poco. Aunque mi amigo Xavier Sedó se ocupe de investigar si Venus o Saturno, siguen estando en el mismo lugar de siempre, buscando y escrutando a través de su fenomenal telescopio.

Me entero que mañana sale de Cabo Cañaveral una expedición a Marte. Por supuesto no tripulada. Se trata de un artilugio muy sofisticado, casi inteligente, capaz de trasladarse, raudo y veloz, en cosa de 254 días, a Marte. En todas estas jornadas el vehículo recorrerá 570 millones de kilómetros, que no está mal. Si cruzar el charco, el Atlántico hasta las Américas, comporta unas ocho horas, recluido en una aeronave, no llego a imaginar como uno podrá sentirse,- y aguantar- casi todo un año en algún vehículo espacial, hasta llegar a los confines de Marte. Tantos millones de kilómetros, pueden llegar a ser un eternidad. Y el que realice la travesía corre el serio peligro de perecer en el viaje. De aburrimiento, de inanición o algo semejante.

Porque el fin de estas investigaciones es, según leo en las noticias, que en 2030 se puedan enviar astronautas al planeta Marte. Por esto interesa ahora investigar si va teniendo sentido el embarcarse en un objetivo semejante.

Y de la luna ¿Qué?. Se inició con mucho entusiasmo la aventura, pero luego se perdió el interés. En la luna la soledad es inmensa, el desierto absoluto y total. Parece que en la luna no hay nada aprovechable. ¿Y en Marte?. Por las imágenes gráficas que nos llegan, no parece que el planeta rojo pueda tener un mayor atractivo que la luna. Los famosos marcianos  forman solamente parte de la ficción y el sueño.

Contrariamente a algunos que piensan que hay muchas galaxias con vecinos más o menos espabilados, creo que en el amplio mundo, estamos solos. Y que por mucho que indaguemos, solamente encontraremos piedras, polvo y desolación absoluta.

Y el enigma de todo esto,- de donde venimos y a donde vamos- seguirá vivo.

Y sin respuesta.

 

Viernes, 25 de noviembre de 2011

EL BONO ALEMÁN

 

Anteayer los mercados se sorprendieron al conocer que una emisión de bonos alemanes no había podido cubrirse en su totalidad, porque el interés ofrecido por el Estado era demasiado escaso. Bueno, ya sabemos que mientras muchos países de la zona euro, están obligados a financiarse al 5% o 6% en estas últimas semanas, Alemania seguía contando con las ventajas de una financiación muy barata, de poco más del 1%.

 

¿Qué sucedería si se produjera un efecto contagio y la especulación sobre la deuda pública pasara a Alemania?. ¿Qué sucedería si los alemanes tuvieran que pagar un interés muy elevado para seguir financiando su déficit público, que por otra parte es también muy importante?.

 

A Alemania se le plantearía muy seriamente la disyuntiva de entrar en el ámbito de los eurobonos o dejar la Comunidad, aislarse y volver al marco, como desenlace más lógico a una especulación que ellos entienden es ajena a sus propios problemas.

 

Porque hasta ahora, se ha producido una segmentación del fenómeno especulativo, discriminando entre países diligentes y países que andan rezagados. Con una moneda única, los ataques se han centrado en aquellos que no han hecho los deberes. Y se ha dejado al margen a las economías más saneadas. ¿Pero que sucedería, si la especulación se fuera enseñoreando de todos los países de la zona euro, de los pobres y de los ricos?. Sería evidente que los ciudadanos alemanes, holandeses, austríacos, eslovacos, se preguntarían porque tienen que estar pagando los pecados de sus vecinos del sur. Y una cosa es tener que acudir a un rescate con un precio que de momento no se nota en los caudales públicos de los países comunitarios y otra muy distinta que estos mismos países tengan que estar pagando día sí día no, un precio más alto para financiar su deuda. No creo que Alemania aguantara mucho tiempo teniendo que pagar un 4 o 5% por los bonos que emitiera. Pensando que si vuelve al marco, volverá también la normalidad en el ámbito de sus finanzas públicas.

 

Porque lo de los eurobonos no es más que un disfraz, que oculta una realidad muy evidente para los países menos endeudados. Con los eurobonos se reparte el riesgo entre todos. Y los que han ido cumpliendo tendrán que asumir los riesgos derivados de aquellos que no cumplen. Así,- alguien en Bruselas lo ha dicho-, nadie va a hacer los deberes. Unos solucionaran los problemas de otros. Por esto Merkel se opone frontalmente a ello.

 

De todos modos, el símil es claro. La Comunidad europea ha creado un familia. Unos hijos funcionan, otros no. ¿Qué hacemos con los que son menos productivos?. ¿Dejan de ser hijos nuestros?. No. ¿Los condenamos a que pasen hambre y sed?. No. ¿Entonces que solución arbitramos?.Porque, seguirán perteneciendo a la familia. ¿ O los echamos?. ¿Nos quedamos solos y nos comportamos como unos irresponsables progenitores?. ¿O en cambio, repartimos lo que tenemos y pasamos todos con menos?.

 

Algo de todo esto sucederá.

 

 

 

 

  

Viernes, 25 de noviembre de 2011

ESPECULACIÓN Y CRISIS

Esta mañana un profesional de los asuntos bursátiles ha estado dialogando con un periodista en una antena de radio. Interesante. Decía que a pesar que él se gana la vida en el oficio de la especulación, cree que esto ha de terminar, porque está perjudicando gravemente las economías de la mayor parte de países, evitando que puedan salir antes de la crisis.

Sin duda estaba en lo cierto. Los especuladores, los jugadores del mercado de valores, siguen apostando a que un Estado se va a derrumbar más pronto que otro, como si de un partido de futbol o de baloncesto se tratara. Y si se llega a la conclusión de que la perdedora va a ser Italia, España, Portugal o Grecia, se trata de apostar a conseguir este objetivo, vendiendo bonos, provocando caídas y recomprándolos más tarde a un precio menor. Esto es lo que ha sucedido habitualmente con acciones de las empresas cotizadas. Los inversores “bajistas” hacen su agosto, echando a perder la cotización del título.

En un casino se juega con barajas, se apuesta a la ruleta y uno pierde o gana según la suerte. Bueno, casi siempre se pierde. Se arruina alguno, otros se divierten sabiendo que  esta diversión les va a costar algunos euros y ahí termina la historia. Pero en los mercados de capitales la apuesta es muy seria. Se apuesta por la salud o por la desgracia de las naciones y de los pueblos. Del trabajo de la gente. Y según como se apueste,- si la apuesta es bajista-, estas naciones tendrán que pagar más por refinanciar su deuda, o quizá precisarán de la asistencia de las instituciones europeas.

¿Hay alguna manera de desligar, de independizar lo que es real de lo ficticio? ¿De la economía productiva, de la especulación?. De momento no se ha logrado. Los británicos, que viven muy bien de estas operaciones, no están por la labor y los norteamericanos, tampoco están muy entusiasmados. Las ganancias en los grandes bancos proceden de la especulación. Si hiciéramos abstracción de ésta, los beneficios serían tremendamente moderados y hasta escasos.

Y sin embargo en Bruselas, se tendrán que plantear pronto, qué es lo que van a hacer para que la especulación en la deuda pública, no frene ni dificulte los trabajos de recuperación de la economía. Bueno es el termómetro del mercado, para determinar el valor de bienes y servicios. Y también de la deuda pública. Pero cuando los acaparadores de turno, los que manipulan, entran en liza, todo se desdibuja. La necesaria transparencia desaparece. Y llega un momento que quien manda no es la resultante de la libre confluencia de la oferta y demanda, sino unos cuantos señores que están dispuestos a quitarnos la cartera.

Y esto no vale.

Pero es lo que sucede.

  

Miércoles, 23 de noviembre de 2011