Archivo de diciembre de 2011



LA CORONA

 

 Esta vez ha sido Urdangarin el que ha puesto de actualidad a la Corona. ¿Para que sirve el rey?. ¿Para que sirve la monarquía?. Los políticos  han llegado rápidamente a un acuerdo y han expresado este consenso, con un largo aplauso en el Parlamento. Han llegado a la conclusión.- es también a la que he llegado yo hace tiempo-, que alguien tiene que aparecer en el imaginario del pueblo, que dé una imagen de permanencia y estabilidad, frente a la absoluta fragilidad de la vida política. ¿Mejor un rey que un presidente de República?.¿Alguien que ostente un linaje, de la especie y origen que sea, o un personaje curtido en las arenas parlamentarias?.

En Alemania están a punto de cambiar en poco tiempo de presidente. El actual Christian Wulf, democristiano, está bajo sospecha. Unos préstamos que le facilitaron unos amigos pudientes. Y luego él negó esta circunstancia ante el Parlamento regional, cuando se le preguntó insistentemente sobre el asunto. ¿Pecado mortal?. Bueno en Alemania, estos pecados mortales, no se perdonan. Y si se perdonan, la penitencia supone abandonar el cargo.

Por tanto la experiencia histórica parece indicar  que la presidencia de un país, ocupada por un político, de alguna de las facciones en liza, es menos “seguro “ o “estable” que la ocupada por un monarca. Como que en los sistemas democráticos constitucionales, el presidente no manda, ni gobierna, el asunto no tiene una importancia fundamental. Pero, en cualquier caso parece más aconsejable que quien esté en la cúpula de la estructura del Estado, sea alguien que por su naturaleza, quede lejos de las tormentas políticas habituales.

Con Urdangarin se ha reaccionado con bastante rapidez. No se ha esperado a una declaración judicial para apartarlo de la familia. Aquí no ha habido presunción de inocencia, sino de absoluta y clara culpabilidad.  Se le ha condenado antes de juzgar y sin que él dijera nada absolutamente.¿ Era él el protagonista de las fugas de dinero, producidas en la Fundación en la que participaba?. ¿O simplemente se utilizó su nombre y su influencia para obtener unas prebendas y unas compensaciones?. De momento esto no se sabe. Pero por si acaso, ya se le ha desterrado de las estancias regias, para evitar males mayores.

La familia de Urdangarin debe estar pensando estos días si les ha salido a cuenta que Iñaki se casara con una hija del rey. Y si no se hubieran ahorrado todos estos problemas,- y más felices-, si su mujer hubiera sido una absoluta desconocida.

Pues, posiblemente.

 

 

 

 

 

Sábado, 31 de diciembre de 2011

MARIANO

 

Conscientemente, me he callado unos días. He dejado pasar el vendaval de noticias, que hablaban de los cambios de gobierno. Rajoy y más Rajoy. Se ha dicho que Mariano ha formado un gobierno de lo más compacto, integrado por gente experimentada y con vocación de hacer las cosas de la mejor manera, afrontando estos difíciles momentos.

No ha habido críticas. A todo el mundo le ha parecido bien, la escenificación del acceso al poder de Rajoy. Los socialistas han estado callados, a la espera de que se produzca el primer resbalón. Lo de De Guindos, antiguo responsable de Lehman en España, ha sido puramente anecdótico. La izquierda no ha encontrado otro resquicio que pudiera debilitar el empuje del nuevo gobierno en estas primeras horas. Y la opinión pública, seguro que en su caso, se lo habría reprochado.

Además, el país necesita creer ahora que los que van a mandar, lo harán mejor que los que se han ido. Digo “necesita creer”. Sí porque hay que aferrarse a la esperanza de que vamos a salir de esta situación. Y las actitudes son de lo más importante. Porque andamos desde hace meses absolutamente apesadumbrados, temiendo que las cosas van a empeorar. Por esto un poco de aire fresco se agradece.

No va a ser fácil. Ya se ha dicho por algún portavoz económico, que nos espera un semestre complicado. No se ha querido mencionar la palabra “recesión”, pero los  sinónimos han dejado entender que estamos en este entorno. Por tanto hay que  trabajar. Y muy deprisa. Y además, acertando en las medidas que se propongan y que se aprueben. Y si es posible, contando con el mayor apoyo parlamentario posible.

El ejemplo es la reforma laboral. Las reformas laborales de Zapatero, sirvieron de bien poco. No, no sirvieron de nada. Una pérdida de tiempo. Hace falta en este ámbito una gran dosis de realismo. Las recetas para generar empleo están ahí. En algún momento he hablado de ellas. Y con toda seguridad la sociedad está hoy día concienciada para aceptar unas nuevas reglas del juego. Aunque pueda parecer que las nuevas disposiciones hacen más frágil y más inseguro el puesto de trabajo. Pero hay que lograr que las empresas, que los que tienen iniciativa y ahorros para invertir, se decidan a hacerlo. Pensando que su inversión no se va a perder irremisiblemente y que van a gozar de la flexibilidad necesaria, para adaptar su plantilla, a los imperativos de la coyuntura.

Yo quiero que Rajoy triunfe. Así de claro. No tanto por él,- que también- como por todos nosotros. Porque no nos merecemos  estar en el limbo de la Europa comunitaria. A remolque de lo que nos vayan dictando y sin capacidad de iniciativa. Sin ocupar un puesto más relevante en el concierto europeo.

Sí, es la hora de la esperanza.

 

 

 

 

Jueves, 29 de diciembre de 2011

“IMPRECACIONES E INSULTOS”

   

Curiosamente los Parlamentos nunca o casi nunca se han detenido a legislar, poniendo límites a las palabras mas o menos ofensivas, procaces, insidiosas que puedan pronunciar sus componentes. Algo así como, “se prohibe que sus señorías utilicen adjetivos, como “estúpido”, ” imbécil”, “maricón”,”cabrón” , aunque la significación o sentido no tengan un carácter ofensivo”. Todo esto viene a cuenta por las expresiones lanzadas hace algunos días en el Parlament de Catalunya por unos diputados independentistas, en particular el diputado Lopez Tena, al afirmar de manera muy contundente que ” España, nos roba”,”los españoles son una banda de mafiosos” o “expolio fiscal”. Y tambien referirse con tono menospreciativo a la presidenta de la institución catalana, Nuria de Gispert,como “esa cosa”.

 

Finalmente la presidenta ha dicho que en el marco de la libertad de expresión, han de caber estos desahogos tan efusivos, y que ella no es quién para descifrar el bien o el mal de aquellos adjetivos y en consecuencia, de limitar la libertad de expresión.

 De todos modos y puestos ya a abordar el asunto, la cuestión a dilucidar es la de si hemos de introducir un barrera o no, a los desmanes gramaticales o semánticos de nuestros diputados. Esto es, si vale decir las cosas como son, o si han de edulcorarse con calificativos que ya se entiendan, pero que no provoquen por su crudeza la inquietud de los compañeros de bancada o del mismo pueblo. Esto es,¿en politica, deben utilizarse las metáforas o en cambio, uno debe aplicar los sustantivos “desnudos”, ” al natural”.?

 

Y ahi hay dos teorias. Una que defiende el uso de la palabra lisa y llana para que todo el mundo se entere y otra que apela al lenguaje de los signos, a las frases edulcoradas, a las verdades envueltas con papel de regalo.

 

Históricamente los Parlamentos han abogado por la primera teoría, con excepciones evidentes en el marco de la historia. Los parlamentarios en la segunda República española fueron en muchas ocasiones, acerados y malolientes en sus acusaciones lanzadas con rabia hacia el oponente. El político que hace el oficio de parlamentario seguro que debe decidir en cada ocasión, cuál es el lenguaje más apropiado que ha de producir los efectos requeridos en el bando contrario. Y a veces se tiene la debilidad de “decir a las cosas por su nombre”, porque si no, se tiene la impresión de que los demás no se enteran; o no quieren enterarse.

 

Yo apelo a que se digan las cosas como son. Y que se mantenga una cierta contención del lenguaje. Y que aún cuando se esté convencido, de la estupidez y la ignorancia del contrario, no se le ofenda, diciéndole que es un zángano o un asno.

 

Porque si dejamos vía libre a nuestros instintos más primarios, nos vamos a destrozar.

Empezando por la palabra.

 

 

 

 

 

 

Domingo, 18 de diciembre de 2011

759 MILLONES

 

  

La Generalitat ha decidido demandar al gobierno porque no le paga los setecientos cincuenta y nueve millones prometidos. Prometidos o firmados, porque en esto hay lecturas contradictorias según los intereses que se defiendan. Mientras que para los convergentes esta obligación se contrajo formalmente por el Estado y está contenida en el Estatuto, para el PSC esto no es tan evidente y puede ser o ha de ser objeto de interpretación.

 

Para contentar al personal, el Govern va a presentar una demanda contencioso-administrativa, con el fin de que o bien Madrid se avenga a negociar y pagar, o en otro caso que los jueces le den la razon. ¿Va a servir de algo la via judicial?. No, no va a servir de nada. Los papeles, los folios, los expedientes se van a llenar de polvo en las oficinas judiciales y se van a perder en la noche de los tiempos. Los asuntos que van a los juzgados, que deciden sobre las controversias entre los particulares y el Estado, van por caminos de mulas, y los avances se cuentan por años. Ahora mismo me acaban de informar que un asunto que presenté en lo contencioso de la Audiencia Nacional en 2009, acabarán el día 20 de diciembre, de contestar mis oponentes a las alegaciones que formulé. O sea, casi tres años. Con tanto tiempo y con la lluvia que ha caído, uno acaba perdiendo el interés y no acordándose de nada.

 

Algo igual o semejante va a suceder con la demanda de la Generalitat. En esto ya cuentan, tanto los funcionarios de  Barcelona como los de Madrid. Pero era evidente que tenía que darse algun golpe de efecto. Y lo del Juzgado produce en algunas almas una cierta impresion.

 

Mientras, en los periódicos ya se ha publicado que la falta de estos fondos va a generar el que La Generalitat no pueda atender a sus compromisos más inmediatos. Esto es, este mismísimo diciembre, con las nominas de Navidad y Año nuevo a cuestas.

 

¿De donde se sacará el dinero para cumplir con estas ineludibles obligaciones? Un amigo metido en las tinieblas de las finanzas me contesta: de la Caixa y del Sabadell. De la gente de casa.

 

Pues, si. No hay duda

 

 

Miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL TESORO PÚBLICO

 

  

El Tesoro Público, esto es el Estado, está estos días efectuando una serie de anuncios televisivos, con el ánimo de captar la atención y la voluntad de los ciudadanos, a fin de que inviertan en deuda pública. En las secuencias aparecen jóvenes, hombres y mujeres que con semblante decidido, te dicen que lo mejor es aprovechar las ventajas que te brinda invertir en papeles del Estado.

 

La principal ventaja que se resalta es la de la “seguridad”. Invirtiendo en letras del Tesoro, podemos dormir tranquilos y contribuimos que las finanzas públicas vayan funcionado. Claro, sobre la seguridad, enseguida me viene a la cabeza lo que ha sucedido en Grecia,- las quitas a la deuda soberana-, y el enorme endeudamiento que tiene sobre sus espaldas el Reino de España. Y más. Que el endeudamiento y las amortizaciones periódicas, se pagan con nuevas emisiones de deuda. Ayer sin ir mas lejos se emitieron y colocaron con cierta fortuna mas de cuatro mil quinientos millones de euros.

 

¿Podríamos calificar los anuncios a los que me refiero de “engañosos”? Si trataramos de una empresa privada, casi con toda seguridad afirmaríamos que estos métodos de financiación no son ortodoxos. En buena técnica bancaria se diría que antes de generar un nuevo endeudamiento, pagarás el anterior. O bien que no vale endeudarte más para liquidar lo que ya debes, porque esto puede conducir a la ruina.

 

Pero como el Estado es el Estado, la contabilidad y las finanzas funcionan de otra manera. La heterodoxia mas pura y dura, se convierte en ortodoxia y lo que a un particular no le sería permitido y se le negaría el pan y la sal, al Estado se le permite y todos a callar.

 

Por tanto vuelvo al principio.¿publicidad engañosa?. Pues podría serlo. Para que las cosas quedaran claras, debería añadirse a los spots publicitarios, algo así como que el Estado no responde ni se responsabiliza de si algún día las cosas se complican y la deuda no se puede pagar.

 

Porque, ahora mismo es una verdad como un templo que España no podría hacer frente a sus compromisos, si no pudiera ir colocando las nuevas emisiones de bonos o de letras.

 

¿Podrá seguirlo haciendo en el futuro? ¿En 2012?

 

Pues no se, no estoy muy seguro.

 

Miércoles, 14 de diciembre de 2011