Archivo de abril de 2012



CLARO, QUE NO

Claro que no hay crédito. Ni lo habrá. Haya o no haya dinero. Con o sin liquidez. El Banco de Santander acaba de anunciar que ha depositado en el banco central europeo, del orden de los treinta y cinco mil millones de euros, ante la falta de  demanda solvente de crédito. Esto quiere decir, que quienes solicitan dinero, que quienes quieren endeudarse para iniciar algún proyecto, se quedan en la antesala, si no son “solventes”. Esta es la palabra mágica: solvencia. Que no es nueva, por supuesto. Es tan vieja como la humanidad misma. Si tienes dinero, no hay problema. Te dejo y respondes con lo que tienes. Si no tienes nada, no seas iluso, ingenuo o imbécil. No te vamos a prestar nada. Por mucho que la publicidad diga que con la idea ya hay bastante. El negocio es tuyo. No es del Banco. Y si crees en él, entonces vas a responder hasta la camisa que llevas puesta. Si no aceptas estas condiciones, te vas al cuerno.

En la época del inmobiliario, no es que los bancos se hubieran aficionado, “por las buenas”. No, el préstamo hipotecario, la promoción inmobiliaria, era lo más seguro. El valor de las casas y de los terrenos no podía bajar. Invertir en “piedras” no tenía riesgo. Y en cambio apostar por la industria, por las empresas que empezaban o se hallaban en sectores más o menos comprometidos, presentaba muchos aspectos negativos. Pues bien, esto sigue siendo muy válido. Los bancos se han despertado de este maldito sueño y han descubierto que lo que era invencible, el suelo, está moribundo. Que invirtieron inmensas cantidades en el ladrillo, que no saben cómo amortizar. Pero que la alternativa, el recambio, tampoco existe. La inversión en los sectores industriales tampoco está exenta de riesgo. Al contrario de la construcción y las hipotecas, exige un mayor conocimiento de los aspectos técnicos de la actividad, y existe una desconfianza crónica hacia el empresario, hacia la pequeña y mediana empresa.

¿Nacionalización de la banca, para que se acerque a las necesidades reales del país?. Tampoco. No me gusta la fórmula. El Estado es un mal gestor, un mal empresario. Entonces ¿Qué hacemos?. Porque la demanda “solvente” de crédito no se improvisa.

Esperar. Forzosamente. ¿El tiempo lo arregla todo?. No. Pero no hay fórmulas mágicas.

Domingo, 29 de abril de 2012

NO PUDO SER

 

A veces tiene sentido hacer un alto en el camino. Sentarse a ver la televisión. Asistir a un duelo de gladiadores. Once contra once. Como en el coliseo romano. Porque el combate puede ser también mortal. Ganar, ganar, ganar. Y ayer el F.C. Barcelona perdió. Con todos los honores. Fué infinitamente mejor que su rival. Pero los dioses se conjuraron contra los colores azulgrana. Para no dejarles ganar. Para que cayeran en la pelea.

Lo del fútbol tiene una especie de carga épica. El éxito o el fracaso tienen una importancia, una trascendencia  fenomenal. En el bienestar, en las inquietudes, en el vivir de mucha gente. Para muchos el fútbol es la droga que ayuda a combatir la dura existencia. La válvula de escape de las pasiones, los nervios y las intransigencias. El invento del fútbol fue algo extraordinario.

Después de unos años en la cúspide, cuando todo se ganaba y la pelota entraba con facilidad, parece que ahora hemos accedido a una época de más sequía. El balón se ha tornado más extraño, más huraño y huidizo al control de nuestros jugadores. Pocos han reflexionado que estos deportistas, que casi nunca evidenciaban signo alguno de agotamiento, también van echando años. Que el cuerpo humano se dobla cuando lo hacemos trabajar tanto y que el correr y correr de manera endiablada, tiene sin duda un límite.

Sí, la felicidad no es un bien duradero. El barcelonismo ha vivido intensamente en el cielo, en estas últimas temporadas.

No pasa nada, si bajamos a la tierra.

 

Miércoles, 25 de abril de 2012

FRANCIA

 

Si sumamos los resultados obtenidos por Sarkozy, por Bayrou y por la extrema derecha el día de ayer, llegamos a una mayoría de este color. Si los resultados los consideramos de forma desagregada, al margen de etiquetas políticas, el socialista, Sr.Hollande va de momento en cabeza. Naturalmente en la segunda vuelta, puede pasar de todo. Si la derecha radical de Le Pen y los moderados de este signo, dan el voto a Sarkozy, éste último puede volver a ganar las elecciones.

El porqué de la primera derrota de Sarkozy no tiene nada de extraño o difícil de comprender. Los franceses votaron a Sarkozy, pensando que con él las cosas irían mejor. Tendrían más dinero; seguirían trabajando pocas horas,- menos de cuarenta-, y la economía les sonreiría. Esta era la razón principal de encumbrar a Sarkozy. Pero a lo largo de su mandato, han visto que de las promesas y los fervores electorales, nada de nada. Que siguen teniendo los mismos problemas que con Chirac y con otros presidentes de la República. Que nada ha cambiado sustancialmente.

Y entonces viene Hollande con  otro discurso. Y le dice al ciudadano que otra Francia es posible. Que seguro que las cosas van a ir mejor si le votan a él.

Y muchos franceses se lo han creído. O a lo mejor, no. Piensan que posiblemente nada cambie, pero que quizá tiene sentido probar fortuna con una cara nueva, que predique un nuevo evangelio.

Es como jugar a la lotería. Ya sabes que no te va a tocar. Pero sigues jugando. Y votas.

Porque uno no se resigna a seguir igual toda la vida

Martes, 24 de abril de 2012

EL INTERÉS “NACIONAL”

 

Quiero insistir, ya que se habla permanentemente del asunto. ¿Sorpresa?. No. Lo de la expropiación de YPF, no podía ser de ninguna manera algo impredecible. El interés nacional. “La propiedad privada no está por encima del interés nacional”. Esto es lo que ha dicho la presidenta Kirschner. Y además ha señalado que la misma Constitución española lo establece en uno de sus artículos. ¿Cierto?. Pues sí. Por ejemplo, toda la propiedad inmobiliaria está sujeta al yugo de los planes de urbanismo, de las expropiaciones y de las zonas verdes. En beneficio, se dice, del interés general. Y a callarte.  

¿Cabía esperar que Argentina se quedara con los brazos cruzados, ante la prosperidad y las potencialidades de los recursos energéticos que brinda su riqueza petrolífera? No. La expropiación seguro que estaba en la agenda del presidente de Repsol. Y además, después de la forzada venta del 25% de la petrolera a la familia Esquenazi. ¿Cabía una alternativa distinta a lo sucedido?. ¿Unas componendas que permitieran salvar los muebles a Repsol?. Pues, a lo mejor.

No creo que continúe la Sra.Cristina con las nacionalizaciones. No constituyen una necesidad absoluta, ni un imperativo tan agobiante. Con Telefónica, Gas Natural y otras, no va a pasar nada. Lo de YPF ha sido un incidente, mejor un accidente extraordinario.

El paisaje de los negocios tiene a veces estos horizontes oscuros. Uno gana y otro pierde. Y las reglas del juego las impone quien tiene más poder.

Es lo que ha sucedido. La ética, la palabra, la lealtad, poco o nada tienen que ver en todo esto. No hay un hueco para la ingenuidad ni para el despiste. Es la selva,la jungla absoluta y total.

Domingo, 22 de abril de 2012

“TENÍA QUE PASAR”

 

¿Interés nacional?. ¿Razón de estado?. Términos absolutamente flexibles, maleables, a disposición del político de turno que necesita de estos principios, para escapar de los peligros que acechan al poder. Para proclamar que la nación y la patria es lo primero. Y para que el pueblo se lo crea. Aunque sea por poco tiempo. Así se va tirando. Hoy soy un héroe, mañana un malvado.

Claro que lo de Repsol era la crónica de una muerte anunciada. Desde fuera podía olerse. Desde dentro, en el consejo de Repsol, en los mentideros del mundo petrolífero debía ser un secreto a voces. Argentina necesitaba urgentemente optimizar sus recursos petrolíferos. La economía maltrecha y la inflación rampante. ¿Podía Repsol aportar los medios financieros necesarios para aprovechar al máximo las potencialidades de los nuevos yacimientos descubiertos en la provincia de Neuken?

No, claro que no. Repsol ha vivido las peripecias de sus socios de referencia, particularmente Sacyr que necesitaba de los dividendos, para amortizar su abultado volumen de deuda. Los chinos seguro que prometerán mucho a los argentinos. Dinero y dinero para que el volumen de la producción petrolífera se incremente sustancialmente en los próximos años. Los chinos o alguna de las grandes multinacionales norteamericanas. O los brasileños que están cerca y tienen afinidades con los argentinos.

Sí, España está  lejos. Y está débil, muy débil. Y la presidenta piensa que le puede al gobierno, a Rajoy o al Rey. Que la Comunidad europea, solamente hará gestos de protesta. Pero nada más. Que le ha ganando la partida a Repsol. Que van a pagar una indemnización. Pero que ésta será más bien parca, estrecha, poca.

¿Ingenuidad por parte de Repsol, de Brufau?. No, exactamente. ¿Es que habían creído de verdad en la seguridad jurídica de un país como Argentina?.  ¿No conocían la historia de los últimos cincuenta, setenta años, con convulsiones y altibajos tan importantes?. Seguro que  desde la época en que  Cortina al frente de Repsol se quedó con YPF, se ha estado practicando día a día un ejercicio de optimismo. “No va a pasar nada”. “Se van a respetar, los contratos, los tratados.” Pero al final el realismo, “la razón de Estado” ha vencido al optimismo, al derecho internacional y a los tratados.

Es lo que tiene jugar en campo contrario. Cuando el árbitro beneficia descaradamente al rival.

 

 

 

 

 

 

 

Martes, 17 de abril de 2012