Archivo de mayo de 2012



YO, TAMBIÉN

 

Bueno, yo y mi vecino que sobrevive a duras penas con una empresa que intenta día a día sortear la crisis. Nos dan veinticuatro mil millones de euros para arreglar un desaguisado y hacemos fantasías. Y más si luego no tenemos que devolver el dinero. Porque el señor Goirigolzarri ha sido categórico. El dinero ha de ponerlo el Estado en Bankia y no se va a devolver. Esto es, hemos de confiar en su capacidad de gestión y pensar que la inversión,- que no una ayuda forzada-, se va a multiplicar. ¿Y si, no? Pues, si no, si perdemos los veinticinco mil millones, que de esto no habla el personaje, no pasa nada. Por tanto el Estado a correr, a buscar esta suma tan importante de fondos al banco central europeo, a las emisiones de deuda, a la refinanciación o a donde sea.

¿Hay alternativa?. Pues no lo parece. El sistema financiero es la sangre del sistema. Y si la sangre no circula,- que está ya circulando poco-, todo se para, todo se asfixia.

Está claro que todos quisieran ser como el Goirigolzarri bilbaíno. Se va del BBVA, embolsándose creo del orden de cincuenta millones de euros. Y ahora van a buscarle para que cure a un enfermo terminal. Y él contesta. “Vale, de acuerdo, pero me dais veinticuatro mil millones de euros y esto lo arreglo yo”. Así, como si nada. Y se le pregunta. ¿Y si no lo arreglas, qué?. Y Goirigolzarri contesta. Pues me vuelvo al país vasco. Me pagais la indemnización y se termina la historia.

Mientras cientos, miles de empresas suspiran por acceder al crédito que les permita sobrevivir. No son Bankia, ni sus ejecutivos son Goirigolzarri.

Esto está mal repartido.

Lunes, 28 de mayo de 2012

“YO NO HE SIDO”

 

No, nadie ha sido. ¿Quién provocó la hecatombe de Bankia?. Nadie.  Rato, no. Blesa, tampoco.  Ustedes pregunten a todos los presidentes de la institución y a los miembros del Consejo de Administración. Los que hoy acaban de dimitir y los que habían desempeñado esta función en el pasado. Seguro que contestan que no sabían nada. Que ellos se encontraron con el agujero y que hicieron lo que debían. ¿Responsables?. Nadie.

Algo inaudito. Se hicieron que recuerde dos o tres exámenes de “stress” de la banca europea. Y de los bancos españoles. Y pasaron, parece con nota. ¿Cómo se hicieron las pruebas?. Pues a la vista de lo que ha sucedido más tarde, el exámen fue una broma. ¿Y los balances anuales?. ¿ Y las cuentas de pérdidas y ganancias?. ¿ No estaban auditadas?. Claro. Price, Deloitte, KPMG, Ernst Young.  ¿Y estos auditores, no descubrieron nada?. Pues debe ser que no, porque las firmas auditoras, no he visto que se hayan manifestado en estos últimos ejercicios a excepción de la última auditoría de Bankia. ¿Para qué sirven, para qué han servido las auditorías?. Pues de bien poco. Bueno para las auditoras sí. Un buen negocio.

Y el Banco de España, ¿Qué?. ¿Tampoco se enteró?. Sí. El Banco de España sabía lo que ocurría. Pero se calló. Pensó que la tormenta ya pasaría. Con unas cuantas fusiones “frías”. Con recomendaciones a los bancos y cajas. Con algunas frases de reproche. Pero sin actuar con contundencia.

Ahora han de ser una consultora alemana, Roland Berger y otra americana, las que pongan orden y digan lo que valen los bancos. Porque las consultoras y auditoras que funcionan en España están contaminadas. Inevitable.

Lo que está sucediendo es increíble. Mentira tras mentira. Porque ahora resulta que Bankia necesita veinte mil millones de euros para salvarse de la quema. ¿Esto no se sabía?. ¿Ocultación? ¿Irresponsabilidad?.¿Miedo, pánico a decir la verdad?.

Un poco, no. Un mucho de todo esto.

 

 

Viernes, 25 de mayo de 2012

EL SEÑOR DÍVAR

 

El Sr.Divar, presidente del Consejo General del Poder Judicial ha viajado veinte fines de semana a Marbella. Veinte viajes, no son pocos. Son más bien muchos, si los gastos los paga el Estado, esto es todos los mortales cobijados bajo la piel canosa de la península ibérica.

Pero por lo que parece y lo que se dice, el Sr. Manuel Gomez Benitez, delator del Sr.Divar, no se ha movido en esta denuncia por un auténtico  celo de austeridad franciscana contra los dispendios de sus compañeros, miembros del Consejo; sino que lo ha hecho para compensar las cornadas infligidas a su amigo Baltasar Garzón. Esto es, una especie de “vendetta”.

Con toda esta batalla, el poder judicial ha quedado dividido en dos partes. Aunque ya lo estaba antes de que estallara el “affaire” Divar. Los “conservadores” y los “progresistas”. Los conservadores han pedido la dimisión de Gomez Benitez y los progresistas la del presidente Divar. O sea que se ha trasladado al Consejo General, la pugna partidista existente en el Congreso.

Por supuesto que esto no es nada nuevo. Sobre la politización de la justicia en España, ya se ha escrito mucho. Sí, escrito y poco resuelto. Lo que ha sucedido ahora en el seno del Consejo, es una muestra más de las aguas turbulentas que subyacen en la institución.

Y uno, podría preguntarse. ¿Bueno y esto cómo va a terminar?. Pues, igual. No va a pasar nada.  Divar a lo mejor espera algunos fines de semana. Como medida de santa prudencia. Pero acabará volviendo a Marbella.

¡Porque todos somos humanos, coño!

 

 

Viernes, 25 de mayo de 2012

“YA LO DECÍA”

 

Uno de los fenómenos habituales que se viven estos días con el desastre de Bankia, es la expresión, “ya lo decía”. O sea que todo el mundo ya creía o sabía, cuando Bankia generó la fusión con Bancaja, que esto no funcionaría. Pero yo no me acuerdo  de nadie que en aquella época  se hubiera rasgado las vestiduras, señalando que la operación iba a ser un fracaso.

Esto sucede con frecuencia. Nadie quiere arriesgarse a ir contra corriente. Y si llegas a anunciar públicamente una opinión contraria a la imperante en aquellos momentos en la tribunas autorizadas, te tildan de iluso o de imbécil.

La manada acostumbra a ir siguiendo al que ejerce de pastor y si el pastor afirma que el asunto va a funcionar, que las fusiones bancarias, frías o calientes, son algo estupendo, nadie va a criticar a quien actúa de orador, tocado con un halo de divinidad. La gente va con lo que se lleva. Pero cuando los acontecimientos cambian de signo, entonces todos aquellos que se proclaman devotos de una idea, cambian enseguida de ropaje y se convierten en adalides del nuevo rumbo. Y exclaman, “ya lo decía yo, que esto no iba a funcionar”. Y se quedan tan felices y orgullosos de la máxima que acaban de lanzar.

Y no se han enterado de nada.

Pero es igual.

Jueves, 24 de mayo de 2012

MÁS DE LO MISMO

 

“España ha tomado todas las medidas que estaban en su mano, para volver al crecimiento y estabilizar la economía española. Ahora necesitamos la cooperación de toda la zona euro y una respuesta conjunta.”

Lo dijo ayer Luis de Guindos en una conferencia del Eurogrupo. Como señalando, “hemos hecho los deberes, ahora teneis que ayudarnos.” Casi una súplica.

En portada del periódico El País de hoy, hay una foto de Guindos y Mario Draghi. Los dos con un semblante, serio, grave. Caras de preocupación. Junto a ellos aparece, anclado en el sillón de minuválido Wolfgang Schäuble. Contrariamente a la seriedad que reflejan los rostros de los dos mandatarios, Schäuble está sonriendo. Sí, con absoluta tranquilidad. Evidentemente el fotógrafo ha aprovechado el instante, para enviar un mensaje, una carga de profundidad, a quienes reparen en el detalle. Las imágenes se dice, valen más que mil palabras. Y éste es un ejemplo elocuente. Al ver la placidez que emana del gesto del ministro alemán, se llega irremediablemente a la conclusión, de que a unos las cosas les van mejor, mucho mejor que a otros. Aunque por supuesto, ello no sea ningún secreto.

Porque ayer fue un lunes negro. A merced de los mercados. Que, -o no se creen lo que España está haciendo,- o lo que les interesa es jugar a la ruleta. A ver si toca. Esto es, apostando a la baja,- con valores y deuda pública-, para sacar una suculenta tajada.

Guindos ha dicho que el gobierno ha realizado todas las actuaciones que eran necesarias par volver a la senda del crecimiento. No, no. Porque con lo que se ha hecho,- bien intencionado-, no vamos a crecer. Y en cuanto a la cooperación de toda la zona euro, desgraciadamente no se va a conseguir.

Los bancos españoles han pedido en abril al banco central europeo, algo así como doscientos setenta mil millones de euros. Solo en un mes. Para seguir funcionando.

No digo más.

Martes, 15 de mayo de 2012