Archivo de junio de 2012



ÁNGELA, ÁNGELA

Es cierto. Ya lo apunté hace unos días. Sin España ni Italia, la Comunidad europea se desmorona. Sin España e Italia, Europa no existe. Es una ilusión. Y Alemania lo sabe. Alemania, por mucho que le duela, no va a sacrificar el ideal de la unidad europea y de sentirse acompañada por sus vecinos, manteniendo a ultranza su apuesta por la estabilidad monetaria.

¿Quieres, Ángela, que sigamos juntos, a favor de una Europa más fuerte?. ¿Estás dispuestas a pagar el precio que esto significa?. Mira, Ángela, sino asumes este reto, este coste, los fundamentos de la unión europea van a desaparecer irremisiblemente. Tendrás que abandonar el “euro” y refugiarte en el marco, tu moneda sacrosanta.

¿Qué eliges?.

De momento,- ayer-, Ángela ha decidido quedarse.

Qué así sea. ¿Por unos cuantos años?.

Bueno, hasta final de año, seguro.

Sábado, 30 de junio de 2012

SIN RECETAS MÁGICAS

 

No es complicado de entenderlo. Más bien fácil. ¿Por qué no se llega a saber, a averiguar cómo están los balances de los bancos?. Pues porque la vida económica es cambio, variación, dinamismo. Para bien y para mal. Lo que hace dos años, un año, valía cien, se ha reducido hoy en un treinta o cuarenta por ciento. Los clientes que se esperaba, pagaran sus deudas en 2007 o en 2006, ahora ya no las pueden cancelar. O son insolventes o han perdido el trabajo. Y si son empresas, la crisis las ha convertido en sombras, en fantasmas que vagan hacia el peor de los destinos.

Por esto los balances que eran buenos antes, son malos ahora. ¿Se va a saber realmente toda la verdad?. No, la verdad es cambiante. Depende de cómo vayan las cosas. De cómo evolucione la coyuntura.

Si el Estado no paga, si tiene deudas estratosféricas. Si el crecimiento económico está por los suelos y las economías privadas están tan endeudadas, ¿cómo van a estar los balances bancarios?.

Pues igual de mal.

No hay recetas mágicas.

Domingo, 24 de junio de 2012

CUATRO. NO,DOS

 

Un cambio importante. Muy importante. Ahora no son dos, sino cuatro. Merkel, Hollande, Monti, Rajoy. Los veo, -solo a ellos- reunidos en una mesa redonda. Se terminó el reinado de Sarkozy y Angela. El dúo se ha convertido en cuarteto. Las cuatro economías más importantes de Europa. Y a este cambio Francia le va muy bien. En realidad lo ha alentado. Sin los cuatro, Europa no va a funcionar. Con los cuatro, más o menos avenidos, con una cierta consonancia, Europa puede tirar adelante., ¿Cómo?. Bueno, seguro que se encuentra alguna salida. Lo del objetivo “crecimiento”, se va imponiendo como estrategia básica a seguir. ¿Más endeudamiento?. Evidentemente a mayor inversión, para generar más actividad económica, los ciento treinta mil millones de euros de los que se habla hoy en los periódicos, van a suponer de momento un mayor endeudamiento. ¿Por qué, sino de dónde sale el dinero?. Pero mejor que olvidemos por un momento las cuitas diarias y nos acordemos de la famosa máxima de Antonio Machado, “se hace camino al andar”; y también del titular del Herald Tribune de hace unos días, “Europa necesita urgentemente un Plan Marshall”.

Sí de esto se trata.

El viento ha comenzado a soplar.

Puede, que empecemos a andar.

Sábado, 23 de junio de 2012

LAS ROCAS BLANCAS DE DOVER

 

Vamos a ver. Supongamos que Londres no existe. Mejor dicho que la City no existe. O bien, que  Inglaterra se hubiera abrazado al euro. Que hubiera renunciado a la sacrosanta libra y se hubiera convertido a la moneda europea.

Pues si alguno de estos supuestos, imaginaciones o hipótesis tuviera lugar, seguro, seguro que la prima de riesgo y la presión sobre el euro, perdería gran parte del empuje y la fuerza que está teniendo.

¿Quién cobra las comisiones sobre la enorme especulación de la deuda pública de los países comunitarios ?. Pues los grandes bancos y brokers de la City tienen algo o mucho que ver en todo esto. ¿Tienen mucho interés todos los personajes o personajillos de este histórico barrio londinense, en que la tormenta monetaria termine?. Pues, no demasiado. Enormes flujos de transacciones se producen a diario, con la situación que estamos viviendo. Las comisiones y los corretajes mandan.

Además el Financial Times y The Economist, contribuyen a echar leña al fuego y animar al personal. Claro que los problemas que aquejan a la Comunidad europea son tremendos. Que el endeudamiento es enorme. Pero Inglaterra se ha convertido en la caja de resonancia de las enfermedades del continente. En la isla están a salvo. Como si fuera una epidemia. El contagio no pasa el canal de la Mancha. La libra se ha erigido como roca salvadora.

El negocio es el negocio. Y el gobierno británico no quiere reducir, recortar y por supuesto renunciar, al gran negocio financiero de la City. ¿Aunque esto perjudique las finanzas de la Europa continental?. Pues sí. La libertad de mercado, la libertad de las transacciones, como presupuesto fundamental de la supervivencia y de la prosperidad de la City.

O sea que tendremos que aguantarnos. Asumiendo que los ingleses son muy europeos, aunque no hayan renunciado a su moneda. Que la City nos está tocando las fibras más sensibles, sin que podamos hacer nada para remediarlo.

Sí, estamos arreglados.

 

 

Miércoles, 20 de junio de 2012

ASÍ DE CLARO

 

De repente se ha desatado una especie de furor. Ahora, a los griegos los amamos y queremos que estén a nuestro lado. El resultado electoral ha obrado un milagro. Lejos quedan los días en los que se proclamaba que Grecia tenía que abandonar el Euro. Que no había otra solución, porque esta nación vivía en otra galaxia. Además,- se añadía-,si Grecia deja el Euro, no pasa nada, su economía es un insignificante 3% del conjunto de países comunitarios.

Pero, de pronto, todo ha cambiado. ¿Han hecho los griegos propósito de enmienda?. No. ¿Han dicho ahora que van a convertirse en más ascetas, más adustos y ahorradores?. No ¿Se habrán vuelto por arte de magia, en más eficientes, más trabajadores, más dinámicos?. No.¿ Los griegos siguen después de las elecciones, siendo griegos?. Sí. ¿Son los griegos, ahora, más europeos?. No, siguen siendo igual que antes. El resultado de las elecciones es el resultado del país. Quieren estar en el Euro más de la mitad de los griegos. ¿Y esto qué significa?. ¿Apretarse más el cinturón?. ¿Más estrecheces?. No, necesariamente.

Los griegos siguen apostando por seguir en Europa, “a la griega”. Esto es, no a la “alemana” o a la “holandesa”. Igual como en Italia, España o Francia. Europeos, con el traje o la indumentaria propias. No la prestada.

Así de claro. Y así de complicado.

Lunes, 18 de junio de 2012