¡ESTE DINERO ES MÍO!

 

La Generalitat ha pedido más de cinco mil millones de euros del fondo de liquidez o también llamado fondo de rescate de las autonomías. Ha sido el primer desayuno después de las vacaciones. Las arcas están vacías, los vencimientos de deuda de otoño están al caer y no hay por donde se puedan sacar recursos frescos para cubrir tantos compromisos. Así es que el ejecutivo con Mas a la cabeza le ha dicho a Rajoy que quieren este dinero. Pero además el portavoz del gobierno ha añadido para que quede claro, que el dinero que se pide pertenece a los catalanes. O sea que no se pide nada que no nos pertenezca. Por supuesto que Esquerra Republicana se ha sumado a este pronunciamiento, manifestando que si Catalunya tuviera Estado propio, no se necesitaría acudir a este rescate.

Rajoy se ha mostrado flexible y comprensivo. La política manda. Y ahora toca templar los ánimos, los nervios y lo que sea para que el personal no se espante. Esto es, el funcionariado de Bruselas y los periodistas del Financial Times, del Herald Tribune o del Wall Street Journal, que hablan de nosotros un día sí y otro también. Porque nos han cogido cariño y piensan que hablar  de las cuitas que acosan a los españoles, vende en Europa o en el resto del mundo.

Las demás autonomías se han apresurado a manifestar que ellos también quieren dinero, pero que cada uno tiene que ponerse a la cola y que no vale el que uno vaya por extraños vericuetos para tratar de conseguir mejores contrapartidas. Además y mientras se habla del fondo de rescate autonómico que ha de estar dotado con unos dieciocho mil millones de euros, aún no se sabe a ciencia cierta, de donde va a salir el dinero. Parece que una parte vendrá de la privatización de las loterías, una segunda porción de un préstamo sindicado que formalizará el Estado y la tercera, la pondrá el gobierno español de la caja, esperando naturalmente que la misma disponga de suficiente líquido. O sea que de verdad se está hablando de un dinero, que aún no existe, que es puro humo.

Así las cosas salimos del letargo estival. Todo sigue igual. Aunque uno respira un cierto alivio porque se nota una  relajación en las políticas comunitarias que afectan a los países más endeudados. Por ejemplo, Grecia. No creo que se abandone a Grecia y que se la fuerce a salir del euro. También Mario Monti está al acecho y ha vuelto a insistir sobre la necesidad de que el banco central europeo compre deuda, al igual que Guindos. Asimismo Hollande está adoptando una actitud comprensiva a este respecto. El enemigo a batir es ahora Jens Weidmann, el gobernador del Banco alemán que se ha atrincherado en sus posiciones, pidiendo que quienes han gastado más de la cuenta, purguen sus culpas. Alemania está como expectante y un tanto a la defensiva, ante los vientos que soplan del sur.

Esta mañana me he asomado a un taller de reparaciones de vehículos y me dicen que se ha producido una pequeña avalancha de clientes que quieren aprovechar estos dos últimos días para realizar las reparaciones más urgentes, con el fin de ahorrarse el aumento del IVA.

En realidad, esto es lo que cuenta. El bolsillo. Lo malo es que la macroeconomía acaba afectando a nuestras disponibilidades. Que lo que hacen o no hacen todos los políticos termina incidiendo en nuestras vidas.

Y tenemos que tragar. Mal que nos pese.

 

30 de agosto de 2012



Deja un comentario