Archivo de marzo de 2013



VIERNES SANTO. UNA REFLEXIÓN

 

Leo de nuevo estos días la primera parte de las memorias de Churchill. Los años 20 y 30. El fin de la primera guerra europea y el rearme alemán. Churchill dice que se podía haber evitado la conflagración mundial. Que habría sido fácil controlar la situación. Que Francia, Inglaterra, los USA, lo habrían hecho posible. Que se dejó que Alemania se rearmara y se menospreció el peligro que supuso la llegada de Hitler al poder.

Me detengo en esto de que se “hubiera podido evitar la guerra”. Esto es, que si los políticos de aquel entonces hubieran aplicado una mayor atención, la tragedia no se habría producido.

La reflexión es importante. Porque a toro pasado siempre acostumbramos a considerar que los fenómenos históricos se desencadenan o han de acaecer, por una especie de fatalidad o determinismo. Esto es, que la segunda gran guerra existió, porque asi estaba previsto en el destino o en los astros.

Me viene a la cabeza la realidad más cercana de estos días. Si los políticos,con su actuación pueden modificar el curso de las cosas. O todo es irremediable. Si lo están haciendo bien, mal o muy mal. Sin duda me estoy refiriendo a la economía, al euro y a la política de la Union europea, que se está siguiendo. A dónde nos va a llevar toda esta austeridad?. ¿Que salida tenemos, con tanto endeudamiento y tanto déficit?. ¿No es hora ya de tomar decisiones?. ¿No estamos aún, -recordando lo que sucedió a principios de la década de los 30-, a tiempo de rectificar el rumbo, de cambiar las coordenadas de funcionamiento del sistema o bien de flexibilizar los mecanismos monetarios o de coyuntura vinculados al Banco Central europeo?. ¿O de que los países del norte, Alemania fundamentalmente, se planteen dejar el euro para ir al marco con el fin de que no nos sigan ahogando?.

Sí, no todo es determinismo. Podemos cambiar el rumbo. Con energía, valor, realismo,decisión. Antes de que se haga tarde. Aunque me temo que a los políticos que tenemos, les falten aquellos atributos .

También le sucedió esto mismo a Churchill.

Y no pudo evitar la guerra.

 

Sábado, 30 de marzo de 2013

LA SENTENCIA

 

Llegó hace unos días la sentencia de la Unión Europea sobre los desahucios. Esto es, sobre las ejecuciones hipotecarias y sus consecuencias más visibles. El reflejo de ello en los periódicos fue exagerado. Y las loas al juez Fernández  Seijo, el impulsor de la iniciativa, también.

De hecho la resolución no dice nada nuevo. Que las cláusulas abusivas en los contratos de la banca son nulas. Que la letra pequeña, se ha de conocer y las condiciones se han de negociar. Que si no se negocian, puede invocarse su nulidad.

Pero insisto. Nada nuevo. Ya existe una legislación aplicable a los consumidores en España. Desde hace tiempo. La misma, derivada de las directivas comunitarias. Unas leyes que especifican la posibilidad de no aceptación de acuerdos abusivos.

Y uno puede preguntarse. Pero entonces, si ya existía esta realidad, ¿A que viene la sentencia?. Pues, sencillo. Los jueces no aplicaban esta legislación. Pasaban de puntillas. O de largo. Sin ocuparse de preguntar o profundizar en los detalles. Esto es, de preguntar al demandado, al cliente de la entidad financiera, si había negociado las cláusulas bancarias. El juez se limitaba, -se ha limitado,-a ejecutar las pólizas de préstamos hipotecarios que le presentaban los bancos. Unas pólizas que se acompañaban con el aval de la fe notarial. Y por supuesto, con ello había bastante para que los bancos se sumergieran con éxito en la maraña de los procedimientos judiciales.¿Sabían los jueces que se estaban ejecutando unas resoluciones que podían estar, aparentemente, de acuerdo con la ley, pero que eran profundamente injustas?  Sí, lo sabían.¿Sabían que los contratos bancarios que se presentaban, violentaban las disposiciones que protegían a los consumidores y usuarios? Sí. Entonces, ¿Porqué no actuaron?.

La respuesta tiene bastante que ver con la fuerza y el poder que ha tenido el sistema bancario en nuestro país. Una especie de infalibilidad. Lo que decía el banco se correspondía con la realidad, con la verdad. Y la justicia seguía estos pasos. Tenía mucha más credibilidad el banco, que el pobre cliente. Lo que éste había firmado en la ceguera más absoluta, se constituía en la prueba definitiva de su culpabilidad.

Los tribunales de la Unión Europea han insistido en esta sentencia, en la necesidad de que los jueces cumplan con su función de hacer justicia. Considerando todas las leyes aplicables. Sin excepción. Teniendo en cuenta, que los procedimientos judiciales son importantes, pero lo son fundamentalmente para servir a la justicia. No para que la justicia sirva a los procedimientos.

Camino tortuoso, complicado, el de convertir a la justicia de este país, en una institución fuerte e independiente.

No, no lo estamos consiguiendo.

 

Miércoles, 27 de marzo de 2013

DIJSSELBLOEM

          

Dijsselbloem. Caramba, cuesta escribirlo. Y no digamos pronunciarlo. Pero el nuevo presidente del Eurogrupo, lo tiene claro. Lo que se deja, lo que se presta, se ha de pagar. Y mejor pronto, que tarde. Y de la manera que sea. O sea que si los depósitos bancarios han de responder de la deuda, pues no hay problema. Así ha sucedido con Chipre. Y además ha anunciado que el experimento no ha salido mal y que podría aplicarse en el futuro.

La alusión a que lo de Chipre no ha sido una excepción ha puesto a los mercados en máxima alerta. Y el gobierno español ha reaccionado airado. Con Junkers, el antecesor del holandés, Guindos se llevaba muy bien. Sonrisas, abrazos y gestos de complicidad. Con el nuevo, la distancia y alejamiento personal son evidentes. Falta la química, la sintonía, la identidad generacional. Y los afectos personales son muy importantes. Para desatascar problemas y dulcificar las tensiones.

El razonamiento es muy simple y no es ninguna novedad. Los del norte no están dispuestos a financiar indefinidamente los requerimientos de liquidez de los Estados del sur. Tienen claro que la inmensa deuda no se va a pagar y no quieren asumir las responsabilidades que puedan exigirles sus ciudadanos en futuras elecciones

Evidente. Algún día el experimento se va a romper. Porque la cuerda se está tensando demasiado. En Alemania ya se ha fundado un partido anti euro. Es el comienzo. En Italia, en España, y Portugal cada vez hay más partidarios opuestos a la moneda europea.

Lo he dicho en otras ocasiones.¿ Nos vamos del euro ? Lo mejor sería que se fuera Alemania. Y nos dejara un euro más acomodaticio, más mediterráneo.

Dijsselbloem nos está facilitando el camino.

 

Martes, 26 de marzo de 2013

CHIPRE II

 

Sí; la cuestión es si a Chipre le interesa seguir en el euro. Si no estuvieran en los vericuetos de la moneda única, ya habrían devaluado. Una, dos, las veces que hubiera hecho falta. Y Chipre seguiría siendo un paraíso fiscal. Que aceptaría dinero, del color y de la moneda que fuera. Sin complejos, sin tener que dar explicaciones a los señores de Bruselas.

¿Y la unión europea, qué ? ¿Dejar caer a Chipre?.¿O no vale la pena, dado el carácter minúsculo de su economía?. En realidad los riesgos de las finanzas chipriotas ya se conocían. La deuda griega invadiendo los balances de los bancos en Chipre. Si Europa ha estado tan preocupada por el futuro de Grecia y ya ha destinado sumas considerables de dinero para salvarla, incluyendo una quita de la deuda,¿porque armar tanto revuelo y no hacer lo mismo con el hermano menor que es Chipre?.  El problema no es muy distinto y tiene prácticamente las mismas raíces.

Pero, visto desde otra perspectiva,¿Porqué hemos de hacer tantos, tantos sacrificios para salvar la fortaleza y el orgullo del euro?¿Vale la pena?. Hace tiempo que me estoy planteando este interrogante. Sin llegar a una respuesta que despeje tantos nubarrones. La moneda es un medio, es un instrumento, no es un fin. Está claro que no podemos suicidarnos para que el euro continúe en pie, mostrando su fuerza. Y nosotros vayamos perdiendo el norte.

La crisis chipriota no va a ser la última que acose la supervivencia de la moneda europea. Está siendo un resfriado, -por la menor entidad de las finanzas de la isla-, que amenaza en convertirse en neumonía. Porque el cuerpo está ya muy castigado. Porque el cansancio se está apoderando de los mandatarios de los países miembros. Porque no se ve el futuro a tanto endeudamiento. Porque la salida de “más” Europa, no la quieren muchos europeos. Porque el euro se empezó por el tejado.

Y las paredes se están derrumbando, ante la falta de cimientos.

 

 

Lunes, 25 de marzo de 2013

CHIPRE. EL CORRALITO

 

Hoy nos hemos levantado con la noticia de Chipre. Para salvar a la economía chipriota, la unión europea ha exigido a los ciudadanos, un sacrificio personalísimo. Se ha quedado con un 10% de las cuentas bancarias. Ha puesto como condición que el rescate para sanear las finanzas públicas, se complemente con una especie de impuesto o tasa extraordinaria sobre los depósitos bancarios. Al gobierno, no le ha quedado otra alternativa que estar de acuerdo con este imperativo. O lo tomas o lo dejas.

Otros gobiernos de países miembros de la Unión, se han apresurado a manifestar que el caso de Chipre es un punto y aparte y nada tiene que ver con los problemas que afectan a la mayor parte de los países de la Eurozona. Han justificado la medida de Bruselas indicando que un porcentaje muy importante de los depósitos situados en la banca chipriota, proceden de oligarcas rusos y de la vinculación al  mundo de la corrupción y del narcotráfico. Que la deuda de los chipriotas era muy elevada, que superaba con creces el Producto interior bruto, y que por tanto no había otra alternativa que la medida drástica adoptada. Naturalmente muchos ciudadanos europeos de otros Estados han empezado a inquietarse. Claro, también aquí. “Si esto sucede con un país miembro de la unión europea, han dicho, porqué algún día no nos puede suceder a nosotros?. Porque, lo que es indudable, es que el enorme endeudamiento que están soportando los países mediterráneos, va a hacer imposible el que esta gra masa de deuda pueda llegar a amortizarse. Esta es la cruda realidad. Y, o bien la Comisión Europea comienza a asumir este principio, aceptándolo como irremediable, o tendrá que empezar a considerar el auxilio de otras medidas, como las que ahora se están arbitrando con Chipre.

El famoso corralito argentino que hace años bloqueó las cuentas corrientes a fin de que los bancos no se quedaran sin efectivo, ha aparecido en Chipre. Sorprendidos por la noticia, los chipriotas han acudido a las entidades bancarias para retirar sus ahorros. Y han tenido problemas para conseguirlo. Ha sido el primer corralito de la historia del euro. Esperemos que no cunda el pánico y no se produzca un contagio. Después de algunos meses de tranquilidad, ha vuelto la inquietud y la desconfianza. En pocas palabras, la incertidumbre sobre el futuro de la moneda única. Porque en realidad y por mucho que se hayan hecho unos cuantos deberes impuestos por la troika, los nubarrones siguen siendo muy espesos. No se ve el final de la crisis. Y es que el endeudamiento por el endeudamiento, por sí solo no resuelve nada, a menos de que se produzca un aumento de la actividad económica. Y este deseado aumento es en gran parte incompatible con las medidas de austeridad y de ahorro, que precisamente suponen una grave contención al consumo. Lo he dicho ya en otras ocasiones. Si el aumento del desempleo se hace muy importante en países como Alemania o Francia y llegara a cotas semejantes a las existentes en España, no me cabe ninguna duda que la política monetaria se relajaría y el Banco Central adoptaría medidas más expansionistas.

 Las últimas noticias que nos vienen de la Comisión europea, se refieren, por lo que parece, al intento de flexibilizar los objetivos de déficit de los Estados que se hallan en una situación más comprometida. España por supuesto es uno de ellos.

¿Comienzo del deshielo?. A ver, a ver.

 

 

 

Domingo, 17 de marzo de 2013