Archivo de abril de 2013



CIENTO DOCE MIL MILLONES

 

Ciento doce mil millones de euros es la cifra, casi fatídica, de créditos que Alemania ha otorgado a países en crisis de la unión europea. Quizá esta enorme suma contribuya a comprender el porqué el ministro de finanzas alemán, le ha contestado a George Soros, que no están dispuestos a abandonar la moneda única para volver al marco. Pero como que el realismo siempre se acaba imponiendo, aunque a veces sea tarea incómoda e ingrata, Schäuble tendrá que reconocer algún día que estas deudas no podrán pagarse nunca. Y que esto, es así de evidente, lo prueba el hecho de que en Francia el malestar económico esté creciendo de manera preocupante, de que sus presupuestos no vayan a cumplirse y que este panorama sea extensible a España, Italia, y por supuesto a Portugal y Grecia. Si Alemania deja el euro,- es un comentario que hice hace pocos días en esta misma columna,- se va a encontrar con la enorme dificultad que va a suponer el que no le paguen lo que le deben. O le vayan pagando con euros devaluados. El dilema por tanto tiene dimensiones históricas. Recuerdo la máxima que se explica, cuando de deudas bancarias se habla. “Si es de menor entidad, el problema es del deudor, si la deuda es grande, el problema es del banco.” Y con el euro y con las dificultades de tantos países deficitarios de la Unión, el problema es también de Alemania. Y la cuestión radica, en que si en la actualidad los costes financieros de mantenerse en la Unión Europea ascienden a 112.000 millones de euros,  ¿Cuál va ser la cifra dentro de 2,3,4 años?. ¿200.000 millones?. Angela Merkel y su Ministro de finanzas deben haberse preguntado ya más de una vez:¿Nos quedamos o nos vamos?. ¿Lo de la unión monetaria un fiasco de proporciones gigantescas?.

Pues sí. Si la política del Banco Central europeo no cambia de manera más contundente y los alemanes, holandeses, austríacos, finlandeses, no se prestan a hacer cambios en su Estatuto, mal van a seguir funcionando las economías. Y vamos a llegar a un punto de no retorno. De desconfianza mutua, de escepticismo e incredulidad ante la idea de hacer una Europa más integrada. Con la crisis económica nos vamos a llevar por delante muchas de las esencias europeas compartidas por tantos ciudadanos.¿ Y quien habrá sido el responsable?. ¿Los políticos que soñaron en el ideal de una federación europea y avanzaron los pasos en la creencia que una moneda fortalecería la unión?

Sí, se equivocaron. Y ahora hay que enmendar este gravísimo fallo. Empieza a ser urgente. Porque en las casas, en los hogares de la gente sin empleo y sin esperanza se está perdiendo la paciencia.

Y no es bueno que salgan a la calle.

Y han empezado a salir.

 

 

Domingo, 28 de abril de 2013

STEVE, ¿PORQUÉ NO RESUCITAS?

 

 

Las acciones de Apple han caído en unos pocos meses más del 40%. De los 700 $ que cotizaban en septiembre del año pasado, a los 400 de ahora. ¿Que ha sucedido?. Se habla de la competencia creciente de Samsung, de los problemas que se han producido en la introducción del sistema IOS Android y en el retraso en la llegada al mercado de nuevos productos. Pero yo añadiría el más importante. Jobs ya no está en Apple. Y esto se está notando. Y se va a notar más, si no se encuentra a otro Jobs. Difícil. Ignorarlo es desconocer el nervio y la savia que mueve a las grandes empresas. Esto es, el líder, el creador, el genio. En los Estados Unidos acostumbra a decirse que si en una gran corporación, los accionistas se equivocan a la hora de elegir a su primer ejecutivo, la vida de la sociedad quedará gravemente amenazada. Por buenos productos o bienes que se produzcan o comercialicen. Y se añade: si el error se produce en una segunda ocasión, ello puede suponer la muerte de la empresa.

Está claro que si Apple llegó a donde llegó,-la empresa más capitalizada de los Estados Unidos,- fue fundamentalmente por la existencia de un Steve Jobs. Que contaba con un buen equipo, con un gran equipo. Naturalmente. El hombre sólo no triunfa si no va convenientemente arropado. Pero si el líder, si el director de orquesta desaparece, la situación cambia radicalmente. Sin un buen jefe el barco se va a la deriva. No sé si le sucede esto ahora Apple. No sé si he empezado a perder el rumbo. Pero las aguas turbulentas de la competencia parecen querer engullirle. Y el mercado bursátil ya le he dado un primer aviso.

El capitán no está.¡ Steve vuelve ¡.

Domingo, 28 de abril de 2013

SENTIDO COMÚN

 

Como que el asunto de la Deuda Pública es de absoluta y permanente actualidad se acaba de conocer un estudio realizado por los economistas Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff en el que se analizan la relaciones existentes entre aumento de la Deuda Pública y niveles de crecimiento. Esto es, en qué medida el volumen de endeudamiento de un Estado condiciona de una forma determinante o no sus posibilidades de crecimiento. El estudio llega a la conclusión de que si  las cifras de endeudamiento son tan grandes como la riqueza o producto interior bruto generado anualmente,- es el caso de España-, el crecimiento será mínimo.

En realidad, como todo o casi todo en el ámbito económico, las teorías van asociadas al sentido común. Esto es, si no hay sentido común, no hay economía. Si no hay racionalidad tampoco hay economía. El estudio, en un lenguaje coloquial, como ya puede imaginarse, viene a decir lo siguiente: Si usted debe mucho dinero, estará condicionado por el pago de intereses y por la devolución  del principal del préstamo. Prácticamente le van a quedar muy pocos  recursos para invertir y por tanto para poder generar una  mayor riqueza. Naturalmente si los escasos recursos de que dispone puede usted invertirlos en una actividad que tenga un gran valor añadido,esto es que le proporcione grandes beneficios, será evidente que podrá seguir aguantando y mantener un cierto equilibrio. Pero esto que puede ser válido a nivel doméstico tiene menos sentido si tratamos de la dimensión estatal. Cuanto mayor sea el endeudamiento menos recursos líquidos van a quedar disponibles y por tanto menor crecimiento podrá producirse. A menos por supuesto, que el  país disponga de una fuente importante de materia prima, como puede ser el petróleo, en cuyo caso los problemas van a ser de menor entidad. Aunque ya vemos que un país como Venezuela con unos ingresos de petróleo muy saneados, no sale del círculo vicioso, manteniendo igualmente un enorme endeudamiento.

Al estudio de Reinhart y Rogoff le han surgido también críticas de otros economistas que mantienen que el informe adolece de bastantes vacíos e imprecisiones. Bueno,es igual.Las conclusiones siguen siendo igualmente válidas. ¿Quiere esto significar que la herencia de Keynes se ha desvanecido?. No,en absoluto. Que el Estado gaste cuando existe atonía, es lo que procede. Pero ésta no es una regla de oro que tenga un alcance ilimitado. Gastar, poner recursos a disposición del sistema sin que se produzcan retornos a favor de una mayor eficacia y productividad económicas, conduce al desierto.

Y esto es lo que está sucediendo en la mayor parte de los países europeos y por supuesto en España.

Mal asunto.

 

Sábado, 27 de abril de 2013

FEDERALISMO, PASADO O FUTURO

 

 

Invitamos en la Fundación “Catalunya Societat Civil 2005″,  a Jaume Collboni, diputado y portavoz del PSC, a que diera una conferencia sobre los retos que tenemos planteados en Cataluña, en España en la hora presente. A costa de hacerme reticente, pesado y hasta antiguo, no renuncio a la idea de que el futuro de Cataluña sigue vinculado a la idea y al concepto federalista. Como que esta opinión es compartida igualmente por muchos de los que se encuentran en las filas del Partido Socialista, invitamos a su portavoz, para que nos explicara de qué forma en las actuales circunstancias, puede articularse el proyecto federalista en el marco constitucional español. Jaume Collboni justificó el porqué los objetivos federalistas pueden seguir teniendo un sentido y una base electoral amplia, cuando la España autonómica ha generado una amplia descentralización y los parlamentos regionales poseen ya unas experiencias, que pueden ampliarse en el marco de un nuevo pacto de Estado. No estamos por ello tan lejos de llegar a una nueva etapa en la que en España se establezcan los fundamentos de un Estado Federal. A este respecto, parece que los trabajos que se están efectuando en el seno del Partido Socialista, a fin de adaptar la constitución al marco federal, se hallan ya en una fase bastante avanzada. Por supuesto, el proyecto choca entre nosotros con la incredulidad de muchos. También choca,- y se vio a lo largo del intenso debate que siguió a la conferencia-, con creencias absolutamente consolidadas sobre las glorias del soberanismo. Los himnos a la salvación de Cataluña vía independencia, y las frases calientes del victimismo han dejado una profunda huella en la calle. Difícil será neutralizar éstos mensajes, hacer pedagogía y volver a la normalidad y al sentido común. Al realismo, en una palabra.

¿Qué es lo que realmente queremos para Cataluña? Qué es lo que realmente queremos ser en el futuro?. Y qué es lo que podemos conseguir con los instrumentos que tenemos a nuestra disposición? La historia de Cataluña nos dice que el fortalecimiento de nuestra personalidad no ha sido absolutamente incompatible con la búsqueda de una buena vecindad con los demás pueblos de España. De federalistas, de regionalistas, -y el regionalismo es una forma de federalismo-, hemos tenido a muchos insignes representantes en Cataluña. De catalanes que profesaran la independencia, muy pocos.

No sé si tenemos que olvidarnos de la historia. Si tenemos que marginar lo que vivieron nuestros antepasados. Esto es, dejar de lado nuestras raíces. Yo pienso que no. Y entiendo que enlazar las corrientes federalistas de Pi Margall o Valentí Almirall con lo que Jaume Collboni propugnaba el otro día, sigue teniendo sentido. Mucho sentido. Y que lo importante es, que todo esto que él propugnaba no quede en la palabra. Que vayamos a los hechos. Reforma de la constitución. Pacto de Estado. Para llegar a un federalismo en el que todos nos podamos sentir cómodos. En esta España del siglo XXI.

 

 

Lunes, 22 de abril de 2013

EL DIVORCIO QUE VA A LLEGAR

 

El nuevo partido alemán que propugna la salida del euro y la vuelta al marco, considera que un 25% de los alemanes están a favor de esta medida. Una encuesta realizada por el BDI,  la Federación de la industria alemana, a este respecto,-en especial las expectativas que se abren a la pequeña y mediana empresa en el concierto europeo-, ofrece las siguientes respuestas: cerca del 50% de los encuestados consideran que se seguirán generando situaciones de insolvencia en los países de la zona euro. Un 18% cree que se va a producir una ruptura. Por el momento las cifras son éstas. Aún existe en Alemania,-parece-, una mayoría que está por el mantenimiento de la moneda única. Pero el desencanto es creciente. El desánimo es palpable. Y los porcentajes del 25% y del 18% pueden seguir creciendo. Y seguro que seguirán en aumento si la coyuntura no modifica estas actitudes. Y por lo que se siente o se percibe en la industria germana, el panorama no va a cambiar. Dos terceras partes de los entrevistados entienden que la debilidad económica va a seguir imperando y que a esta debilidad se le van unir las dificultades financieras.

Bueno todo esto no es una novedad. Hace tiempo que lo estoy apuntando en esta columna. En Alemania cunde la insatisfacción y el enfado porque se cree que ellos financian los déficits de los países que no cumplen con el equilibrio presupuestario. Por otra parte, también sucede lo mismo en el sur de Europa. El malestar contra Alemania es creciente. Nadie está de acuerdo con lo que está sucediendo.

Divorcio a la vista.

Lunes, 22 de abril de 2013