Archivo de mayo de 2013



YES, WE CAN´T

 

Hay que ver la diferencia entre los años felices en los que Obama hizo célebre la frase de “yes, we can”, y lo que ahora está sucediendo. El tiempo lo oscurece, lo desdibuja todo. A veces me sorprende la inocencia, la candidez, la absoluta buena fe de los norteamericanos,- o de muchos de ellos-, en creerse las proclamas de sus candidatos. Si volvieran la vista y el recuerdo a la historia, se encontrarían en que todas las elecciones presidenciales han contado con políticos que han prometido la felicidad y el cielo. Y los ciudadanos han acudido a votar con el ánimo y la esperanza de que muchas cosas iban a cambiar. También en el día a día. Y luego poco a poco han ido descubriendo que nada va a ser distinto, que todo va a seguir igual. Con Obama, el salvador de la patria, está sucediendo algo semejante. Los escándalos se acumulan. Espionaje, partidismo en cuestiones fiscales, filtraciones. Total, el Presidente se parece a los demás mandatarios USA. Reagan, Clinton.¿ Nixon?. Bueno lo que sucede estos días no llega a tanto. No estamos ante un Watergate. ¿Un “Obamagate”?. Quizá. Pero lo más determinante del fenómeno, es que el presidente ha bajado del olimpo, del ámbito de los intocables y se está empezando a comportar como una especie más vulgar de los mortales.

Sí el espejismo se ha desvanecido.

El “yes, we can”, ya es historia.

Lunes, 20 de mayo de 2013

EL SEÑOR BLESA

 

El señor Blesa acaba de depositar dos millones y medio de euros en el Juzgado para salir en libertad. Es la fianza que le impuso el juez. Un juez “peculiar”, según la opinión de algunos entendidos del mundo del foro.

Dos millones y medio de euros, equivalentes a más de cuatrocientos millones de las antiguas pesetas. Miguel Blesa, que es un hombre acaudalado, que ganaba más de tres millones de euros limpios al año,-además de otras gabelas-, ha podido hacer frente a esta suma en cuestión de horas.

¿Culpable, de qué?. El juez le acusa de una operación de compra de un banco americano en Florida. Caja Madrid, según el magistrado, pagó más del doble de lo que efectivamente valía aquella institución. Y esto se hizo en momentos en los que la coyuntura económica ya se tambaleaba. Este es el reproche.

“Pero, si todo el Consejo dijo que sí”  ha exclamado Blesa. “Todos los consejeros, directores generales y asesores estaban de acuerdo”, ha insistido. “Hasta el Deutsche Bank que asesoró la operación, mostró su conformidad al proyecto”.

Pero parece que el juez no se ha acabado de creer tantas adhesiones. Aunque formalmente esto fuera así y todos firmaran los papeles. En los consejos de administración, hechos a imagen y semejanza del presidente, quien se muestra díscolo o se resiste a estampar su firma en los documentos, es lanzado sin contemplaciones a los infiernos. Y los bancos, como el Deutsche Bank, cobran según la cuantía y la dimensión del negocio que tienen entre manos. ¿Quién les va a discutir una valoración, una estimación de lo que va a costar la compra de la empresa?. Nadie o casi nadie. Y si luego resulta que la valoración distaba mucho de la verdad más inmediata, que la inversión se convierte en un desierto, sin agua y con mucha sed, pues nada, no sucede nada

En Caja Madrid pasó algo semejante. El obispo o el cardenal Blesa, dijo que sí que la operación tenía sentido, y los monaguillos, todos miraron al Presidente y asintieron. Sin ver papeles. Casi sin discutir lo que aquel proponía.

He leído que los abogados de Blesa han recusado al juez. Y que el juez ha seguido adelante. En contra también de la opinión del ministerio Fiscal.

Lo ocurrido, ¿algo excepcional?. Pues sí. Bueno, ¿positivo?. Pues sí. ¿Están cambiando algunas cosas en el ámbito de la justicia?. No me atrevería a afirmar tanto.

Pero un soplo de aire fresco, sí ha sido.

Lunes, 20 de mayo de 2013

TODO SIGUE IGUAL

 

Todo sigue igual. De  mal. El paro sigue aumentando. Empresas que se cierran. Desánimo. Desorientación. Se tiene la impresión-, también la empiezo a tener yo-, de que el gobierno no sabe a donde va. Un día dicen que todo va mejor. Que el final de la crisis está cerca y otro, que la situación de atonía va para largo. ¿Saben ellos realmente cuál es la receta que debe aplicarse?. No. Tampoco tienen experiencia en estos asuntos. La mayor parte de los ministros son gente de “oposiciones”. De mucho estudio, pasando de la Universidad a los ministerios. Y sin experiencia alguna de la vida. Del mundo de la empresa.¿ Qué saben ellos de las dificultades de liquidez, de la dureza de los mercados, de las dificultades inmensas de muchas empresas, para bordear el concurso de acreedores?. No, no saben nada.

No Rajoy y sus muchachos,- o muchachas,- saben de derecho registral, de derecho laboral, de hacienda pública y de fiscalidad y muy poco de economía real y práctica. Y así es muy difícil hallar soluciones eficaces y coherentes.

¿Ejemplos?. Un par de ellos. El sector inmobiliario sigue con miles de viviendas invendibles.¿ Porque no dar a extranjeros,- rusos, chinos y demás-, la oportunidad de que compren estos inmuebles, ofreciéndoles en compensación un permiso de residencia temporal, sin acceso al permiso de trabajo?. De esto se habló hace unos meses. Que conozca, aún no se ha llevado a la práctica. Otro tema. Seguridad social.¿ Porqué no se exime de la seguridad social a los nuevos contratos laborales?. No a unos cuantos. A todos. Por ejemplo seis meses, un año. Seguro que esto funcionaría. Y el Estado se ahorraría los dispendios a que tiene que hace frente para atender a los parados. Los costes de la seguridad social son enormes y absolutamente disuasorios. Para los que quieran invertir, con una mínima esperanza de rentabilidad.  Y tendría más ejemplos. Pero de todo esto el gobierno no se entera. Falta decisión. Falta valentía. Falta carácter. Faltan políticos que sepan de sus compromisos, de sus enormes responsabilidades frente al pueblo, frente al país, y a su futuro, en esta ahora un tanto aciaga que vivimos.

Si, Rajoy, está fallando. Conste, que me sabe mal. Pero estoy llegando a esta conclusión.

 

 

Sábado, 4 de mayo de 2013