Archivo de junio de 2013



“A MI QUE ME REGISTREN…”

Nada, está muy claro. Ninguna institución del Estado es responsable de lo ocurrido. Ni mucho, ni poco. Nada. Ni el Banco de España, ni la Comisión del Mercado de Valores, ni el ICAC, organismo que controla el trabajo de las auditoras.Invariablemente los jueces exculpan al Estado de cualquier negligencia o dejación de funciones.
Me refiero naturalmente a las crisis bancarias. Y a las preferentes. Ayer, en una tumultuosa junta de Bankia, el flamante nuevo presidente Goirigolzari, tuvo que oir toda clase de lindezas dirigidas a su persona por los airados accionistas que lo han perdido todo. Está claro que en ellos recae toda la responsabilidad. Aunque la mayoria no tuvieran idea de lo que estaban comprando. La confianza en el director de la Agencia y la credibilidad que les merecia el banco les llevaron al desastre. El producto había recibido los plácemes y el visto bueno de la CNMV y del Banco de España. ¿porque temer? Cualquier muestra de incredulidad o escepticismo, habría conducido a la más ácida de las críticas. Mejor callarse.
Y ahora cuando todo se ha derrumbado y los inversores o accionistas están en trance de perderlo todo, nadie quiere darse por aludido. Los reguladores callan. El Banco de España no sabe nada y la Comisión del Mercado de Valores dice que hizo lo que correspondía. Los intentos de culpabilizar a estas instituciones, han sido frenados por los jueces. ¿Quien se mete con el Estado? Y más en tiempos de penurias y tremendas dificultades presupuestarias. Responsabilizar al Banco de España y a la CNMV, significaría tener que asumir las pérdidas sufridas por tantos y tantos inversores. Esto es, que el Estado les indemnizara. Y el Estado no está por estas alegrías.

Que paguen los de siempre.

En el fondo ya están acostumbrados.

Miércoles, 26 de junio de 2013

ATADOS DE PIES Y MANOS

 

Está claro que la llave del precio de la prima de riesgo, cuyas oscilaciones, arriba y abajo nos anuncian a diario, no la tiene ni el gobierno español, ni el Banco de España. La tiene única y exclusivamente el Banco Central europeo. Y cuando el señor Draghi  manifestó públicamente, hace meses que el banco ayudaría de forma incondicional a los países europeos que tuvieran problemas de financiación, el diferencial de la deuda bajó ostensiblemente. Pero ahora vuelven los nubarrones. Estos últimos días ha vuelto a dispararse la prima de riesgo. Se está a la espera de una decisión del Tribunal constitucional alemán, acerca de la legalidad de la decisión adoptada por el Banco Central europeo, desde la perspectiva de la legislación de aquel país. Y los especuladores han empezado a ponerse nerviosos. Ven negocio a la vista.
Hasta el presente según los datos con los que cuento, el volumen de compras del Banco Central en deuda italiana, asciende a 99.000 millones de euros. A España, le corresponden 43.700 millones, a Grecia 30.800 millones, a Portugal 21.600 millones y a Irlanda 13.600. De acuerdo con el programa OMT ( Outright Monetary Transactions,)establecido por la comisión europea, el banco podría adquirir bonos de todos esos países en el futuro, sin ningún tope cuantitativo. El programa no se ha puesto todavía en funcionamiento. Pero es evidente que ha levantado las alarmas de los principales instituciones alemanas, que entienden que un proyecto de compra de deuda de forma indefinida y sin límite cuantitativo alguno, generaría unos mayores riesgos para Alemania. Y todo ello en la medida en que si aquellas deudas no fueran atendidas, todos los países europeos y por supuesto Alemania tendrían que acudir en ayuda del Banco Central europeo para salvaguardar la estabilidad del sistema y la salud de la moneda común. Es el principio de solidaridad, que no están dispuestos a asumir los alemanes  de manera indiscriminada. De ahí la presentación de una demanda ante el tribunal constitucional para que se pronunciara en el sentido de si un programa semejante vulneraba lo establecido en su Ley fundamental.

El clima económico europeo está tan revuelto como el atmosférico. Y también impredecible. Tan pronto tenemos un cielo azul, como de repente amenaza lluvia. Y caen chaparrones intensos.
Y de anticiclón nada.
El euro nos seguirá dando quebraderos de cabeza.

Jueves, 13 de junio de 2013

UN POCO TARDE

Ahora se dan cuenta las autoridades europeas que fueron a lo largo de estos últimos veinticinco años demasiado lejos, abriendo las puertas a China y a todos sus productos y cerrando consecuentemente las industrias en muchos sectores del viejo continente. Y ahora se quiere empezar a dar marcha atrás. A poner puertas al campo. Ya es de demasiado tarde. En Alemania se ha impulsado el que la Comisión europea introduzca tarifas arancelarias en la importación de módulos para placas solares. La industria europea de este sector está fuertemente amenazada por la producción china. Y ha sonado la voz de alarma. En el sector alemán de esta energía alternativa, Solarworld, - de un tal Frank Asbeck, que es la empresa más importante y fué la pionera del sector,-  está a punto de presentar concurso de acreedores. Y está desarrollando una actividad febril en los centros de poder, para conseguir que Merkel presione a sus amigos de Bruselas, a fin de que se introduzcan barreras arancelarias. Parece que lo ha conseguido por el momento. Pero los chinos se han enterado y han comenzado a contrarrestar con dureza. Dicen que si se imponen barreras para la importación de placas solares, ellos van a contraatacar impidiendo que los componentes de fabricación europea, necesarios para incorporar a los módulos, se vendan a los fabricantes chinos. La batalla no ha hecho más que empezar y es un primer botón de muestra de lo que puede venir más tarde. China está muy fuerte, se ha convertido en la fábrica del mundo y las empresas europeas, con lo que les queda, empiezan ya exasperadas, a presionar a sus gobiernos para que de una vez por todas asuman que existen límites a la libertad del comercio y consecuente destrucción de empleo.

En el desarme arancelario que se ha producido a largo de todos estos años ha existido mucha irracionalidad y mucha imprevisión. Sin duda. En determinados sectores, se ha desmantelado demasiado de prisa; la rendición frente al gigante oriental ha sido casi absoluta. Las empresas españolas, francesas, italianas, -también alemanas,- se han tenido que enfrentar ante el vacío de un mercado que quedaba a disposición de los productos chinos. Cierto que muchas se han ido a la misma China a fabricar allí sus mercancías. Pero en general el desastre fué notable. El resultado ha sido el desempleo, la desesperanza en muchos sectores industriales.

Se olvida en gran parte que la crisis que vivimos los países del Sur de Europa, está motivada principalmente por el fenómeno de la globalización. El alto porcentaje de paro existente se debe a esta tendencia. Al desguace de la industria europea en favor de China. Para dar de comer y elevar el nivel de vida de la población de aquel inmenso país, hemos tenido que ajustarnos aquí el cinturón.

Ni más ni menos.

 

 

Lunes, 10 de junio de 2013

PREFERENTES

 

Las protestas contra los bancos siguen. Lo de las preferentes al igual que las hipotecas, no se ha terminado. En absoluto. No hay día que no me encuentre por el centro de Barcelona con manifestaciones de gente mayor, de jubilados que protestan ante las oficinas de alguna caja o banco. El otro día se llegaron nuevamente a Fiscalía para repetir sus consignas de siempre. Esto es el engaño, la estafa de la que han sido objeto.

Como que son miles los afectados, y como que hasta ahora no se llegado a una situación global que ponga remedio a sus males, las manifestaciones se seguirán produciendo. Está claro que los antisistema utilizan a estos colectivos y tratan de instrumentalizarlos para sus propios objetivos. Pero hay un gran fondo de razón. Se explotó la ignorancia del pueblo con un producto financiero, y ahora los que lo inspiraron, los que lanzaron el proyecto, han desaparecido o se ocultan entre sus vergüenzas.

¿Autores? ¿Responsables? Los directores de las sucursales, los comerciales de la banca se dedicaban a cubrir los objetivos de venta que les habían señalado sus superiores. ¡A vender, a colocar preferentes ! ¿Y esto que es?. Con toda seguridad, la mayor parte de empleados de las instituciones crediticias, poco sabía del producto. Tampoco se habían preocupado demasiado de profundizar en su naturaleza y características. Les habían impuesto su distribución. Y en banca las órdenes se discuten poco o nada. El discurso frente al cliente se limitaba a cantar las excelencias de las “preferentes” y la estupenda retribución que se daba a las mismas. “Firme usted, aquí y aquí”. Y el cliente sin leer nada, -tampoco lo habría entendido,- firmaba.

Sí, todas las cúpulas de los bancos, de las cajas dieron el visto bueno a la colocación de preferentes. Y también el Banco de España. Y también la Comisión Nacional del Mercado de valores. Todos pensaron que el artilugio funcionaría. Que la crisis económica amainaría. Que no se tendría que rescatar a tanto banco, a tanta caja, pidiendo prestados miles y miles de millones de euros a la Unión europea, para sanear sus balances.

Y no es justo que paguen siempre los mismos. Los de abajo. Que pierdan lo poco que tenían. Los que sólo pueden salir a la calle para protestar. Porque no tienen mayor poder o influencia.

No es justo. Claro que esto de la justicia es un decir.

Alguien me diría que Blesa ya ha caído.

¿Fruto de la casualidad ?

 Pues, a lo mejor.

 

Domingo, 9 de junio de 2013

SEGUIMOS IGUAL

 

Las diferencias con Europa son evidentes. El Banco de la reserva federal anunció en los Estados Unidos en enero de 2012 que sus objetivos en el ámbito económico eran los siguientes: el que la inflación se mantuviera por debajo de un 2% y que el desempleo se fijara en los límites de un 5,2% a un 6%. Y con estos objetivos, el banco desarrolló una política monetaria destinada a facilitar su consecución. En la práctica, esto significaba poner mucho dinero en circulación y hacerlo a unos bajos intereses.

Cuando ya ha transcurrido un año y medio desde que se establecieron aquellas metas, el desempleo en Norteamérica ha crecido y llega al 7,5%. En cambio la inflación se sigue manteniendo por debajo del 2%. Por tanto el Banco central seguirá con una política de facilitar la liquidez que sea necesaria al sistema. Esto es, tratando que la política monetaria no sea un estorbo, un obstáculo para el crecimiento económico.

En Europa el panorama es distinto. El banco central europeo se erige, se ha erigido en guardián de la estabilidad y de la inflación, aunque ello esté siendo incompatible con la generación de empleo y de una mayor actividad económica. Dicho de otro modo, el BCE no está dispuesto a poner a disposición de los Estados miembros, los medios financieros que son absolutamente necesarios para que se produzca un despegue de la economía. El objetivo no es por tanto el crecimiento, el objetivo es la estabilidad. Y posiblemente se considera, que salvaguardando esta estabilidad, se conseguirá igualmente el que las economías de los países europeos vuelvan a crecer, vía mayor productividad y eficiencia. Pero ya se ha visto que esta tesis no acaba de funcionar. Muy al contrario. La atonía y la debilidad de la demanda generan un mayor desempleo. A su vez, esta tendencia mantiene unos déficits presupuestarios elevados y unas necesidades de financiación crecientes. Esto es, un mayor endeudamiento. Un círculo vicioso.

Claro que todo esto lo he explicado una y otra vez en este blog. Y seguimos igual. ¿Por cuánto tiempo?.

Bastante. Sí bastante.

 

Jueves, 6 de junio de 2013