EL SEÑOR LINDE

Hoy ha sido actualidad el Sr.Linde, el gobernador del Banco de España. Bueno, el Banco de España es hoy día el hogar, la sede de la patronal bancaria. Por mucho que lo nieguen. Claramente, el banco defiende los intereses de la Banca. Perdió a favor del Banco central europeo las prerrogativas que tenía en el pasado, en  relación con la política monetaria y otras medidas de carácter económico. Desde que desapareció la peseta, el Banco de España se convirtió en una dependencia administrativa de  la banca.

El Sr.Linde ha dicho que la independencia en Catalunya significaría la quiebra de su economía. No sé si esta reflexión ha venido del propio gobernador o se ha estado gestando en la Moncloa o en algún despacho de un gran banco. Más bien me inclino a concluir que Linde ha actuado de emisario de los poderes políticos y económicos. Del poder del Estado, materializado en el Partido Popular,- por esto le nombraron gobernador-, y del poder de la banca, o sea de los tres o cuatro grandes bancos, porque el sistema bancario hoy día se ha reducido a tres o cuatro presidentes de entidades financieras, que van rumiando lo que se ha de hacer “para el bien del país” y de su cuenta de resultados. Normal.

Como que Rajoy no está por emitir proclamas rupturistas y lapidarias en el espinoso asunto de Catalunya, se vale de vez en cuando de validos que lanzan “globos sonda” para ver cómo reacciona el personal. Tampoco los prohombres de la gran banca pueden exponerse a las aceradas críticas de los independentistas, porque ya tienen bastante con los insultos que les propinan los perjudicados por las hipotecas. Pero como que la cuestión catalana sigue caliente, tienen que echar mano de alguien que se supone sabe mucho de economía y posee la autoridad del gobernador del Banco de España. Y Linde es la persona perfecta. No es un político, es un técnico y se supone que lo suyo es la macroeconomía. O sea que Linde cumple con su cometido a la perfección.

¿Qué alguien o algunos, con cierta significación política, tenían que proclamar que lo de la independencia es un maldito embrollo? Sin duda. Pero no me gusta que lo haga el gobernador del Banco de España. Que se quede en su despacho defendiendo a los miles de perjudicados por las malas prácticas de la banca. Pero sí es cierto que en Catalunya falta la valentía, el sentido común para decir que la independencia es una fantasía, un sueño con el que no vamos a ninguna parte. Sí, alguna vez tenemos,- tendremos-, que contarle al pueblo la verdad.

Y se está haciendo tarde.  

26 de noviembre de 2013



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