Archivo de abril de 2014



F.C.BARCELONA

Hasta ahora no he visto a nadie o casi nadie que hablara de ello. En una Catalunya •”independiente”, ¿con quien jugaría el F.C.Barcelona?. ¿Con el Español,  Girona, Hospitalet, Sabadell o el Europa, que es un equipo histórico de la ciudad condal?. ¿Una Liga de primera división en Catalunya?. ¿Llenaríamos el Camp nou, que ahora queremos ampliar?. Y si no hay liga de equipos catalanes ¿que vamos a hacer?. Porque renunciar a la rivalidad del Madrid con la vida y el ambiente que ello da, no es tan fácil. Por tanto, las alternativas serían más o menos tres.

La primera, fortalecer a los equipos contrincantes del Barcelona, con domicilio en Catalunya, a fin de que la Liga catalana no se convirtiera en algo absolutamente aburrido y soporífero. Pero no parece tan fácil y tan rápido que los equipos,- por ejemplo de las ciudades de Girona o Lleida-, se capitalicen de forma tal, que apuesten por jugadores “galácticos”, con el fin de hacer sombra al equipo culé.

La segunda alternativa sería llegar a un acuerdo con la Federación española, a fin de que se pudiera jugar en la liga española. Como el Mónaco con la francesa. Puede ser una opción, aunque habría ya desaparecido el componente sociopolítico del enfrentamiento histórico entre los dos clubes. Y tendría que verse si la federación, muy contaminada también políticamente accede a ello.

La tercera alternativa sería jugar en otra liga europea. La francesa, la italiana o la inglesa. En plan de club adherido. O bien en último término participar en la liga de futbol de Qatar. Como que este Estado del golfo ya nos financia la camiseta y otros renglones del presupuesto, seguro que sus dirigentes nos dirían que sí, que aceptan a nuestro club como uno más del torneo qatarí.

Como que se ha preguntado estos días a los socios del F.C.Barcelona si aceptan la ampliación del estadio y la reordenación del conjunto deportivo de la entidad, no habría estado de más, preguntarles,- o “consultarles”, porque esto está de moda ahora-, si en el supuesto de una Catalunya independiente, qué es lo que quieren o prefieren. Esto es, alguna de las tres alternativas antes mencionadas.

Interesante lo que habrían contestado los socios.

¿Porque no lo probamos?

Domingo, 6 de abril de 2014

VALLS / RENZI

El péndulo. Acción, reacción. Siempre sucede de idéntica manera. Se promete al ciudadano que todo va a ir mejor. El pueblo se lo cree. O hace ver que se lo cree y vota a la oposición. La oposición va al gobierno. Pero no arregla las cosas. Y a empezar de nuevo. El electorado vuelve a lo de antes, con la ilusión de que finalmente el panorama sea distinto y más halagüeño. Pero tampoco.

Se ha visto muy bien lo que ha sucedido en Francia. Sarkozy ganó las elecciones en olor de multitud y al cabo de pocos años, los franceses quedaron desencantados. Y dieron un giro a la izquierda. Hollande. Y ahora, con este señor vuelve a suceder lo mismo. Su popularidad se hunde en las encuestas y las últimas elecciones han sido un fracaso para la opción socialista. Cambio a la derecha y unos cuantos a la extrema derecha.

Es como si se viviera en un permanente estado de ilusión, como en un espejismo. En la esperanza de que quien va a mandar próximamente, arreglará el país. Y lo arreglará sin sacrificios, sin traumas y sin renuncias excesivas. Ilusión que tiene muy poco que ver con la realidad.

Ahora Manuel Valls en Francia y Matteo Renzi en Italia, parecen abrir las puertas a un nuevo quehacer político. Una nueva generación que se abre paso en el gobierno de dos países, protagonistas en el concierto europeo. Un cambio generacional que puede suponer menos compromisos, menos obligaciones con las estructuras de poder.  ¿Cierto?. Sí, lo tienen complicado. Porque las resistencias a la dinamización del sistema son enormes. En Italia y en Francia, con vicios y rémoras, de años, de siglos. Pero Europa necesita urgentemente de sangre y de savia nueva. Para que Europa no siga perdiendo fuelle frente a otros gigantes que le hacen sombra. Como China, Brasil, Rusia, los Estados Unidos.

Manuel Valls y Matteo Renzi tienen, -si ellos quieren y dan la talla,- todo un reto. La de sacudir a sus gentes del inmovilismo y las inercias y convertir a su sociedades en abiertas, dinámicas, modernas. Constancia, tenacidad y valor es lo que hace falta para perseguir estos objetivos.

¿Serán capaces?. Lo dudo. Mucho.

Pero no cierro la puerta.

Domingo, 6 de abril de 2014