Archivo de mayo de 2014



LA LÓGICA DE LAS COSAS

¿Sorpresa?. No. ¿Que las elecciones europeas hayan dado paso a los radicalismos y a algún extremismo?. No, en absoluto. Sorpresa ninguna. ¿Qué es lo que esperábamos?. ¿Loas y aplausos a las estructuras de Bruselas?. No. ¿A la construcción europea?. No. ¿A la política de contención, de recortes, de austeridad dictada por la Comisión y bendecida por el Banco Central europeo?. No. ¿O es que tenían que quedar en la nada, en la nube, las protestas de la calle de los ciudadanos indignados con la crisis en Grecia, en Portugal, en España, en Italia?. La memoria del pueblo es a veces fugaz, pero no tanto como para perdonar escaseces, dificultades y paro. Sí, es cierto que todo ello se ha atribuido a Europa, a la Unión Europea, aunque la Unión no es culpable de todo lo que ha sucedido. Pero las políticas de austeridad , de equilibrio presupuestario han partido de los gobiernos del norte europeo. Los rescates se han llevado a cabo con el fin de salvar el magro equilibrio financiero de la Unión. Pero los rescates han dejado huella, una huella profunda que se ha traducido en la voluntad de cambio de muchos ciudadanos, de muchos electores.

Mientras Europa ha funcionado en lo económico, nadie o pocos se han opuesto frontalmente al proyecto. Los euroescépticos eran más bien pocos. En Alemania los de “Alternative für Deutschland” fueron los primeros que empezaron a protestar porque su país pagaba lo que a su juicio no le correspondía. Y se oponían al euro. Querían que se volviera al marco o se introdujera el euro/norte y el euro/sur. Pero está claro que cuando no falta lo más elemental y la gente vive con cierta despreocupación, uno no se pregunta si el entorno va a producir problemas o no. Por tanto, en una época un tanto dilatada, la comunidad Europea se aceptó, fundamentalmente porque no generaba problemas que los ciudadanos pudieran percibir como algo inmediato, que tocaba a sus bolsillos. Pero cuando el rumbo empezó a torcerse, se buscó con más ahínco dónde podía estar el origen del mal. Y el mal no estaba en la falta de eficiencia, de competitividad de las empresas de los países más débiles, de los gastos excesivos que habían  producidos déficits fantásticos. No, el mal, no estaba en estas latitudes. El mal estaba en quien obligaba a que esto cambiara y se pusiera orden en bolsillos y haciendas. Merkel, la jefa del cotarro europeo era la responsable. La fortaleza del euro era la responsable de que todos tuviéramos que agachar la cabeza. ¿Teníamos por ello que estar agradecidos a Europa, a la Europa que había creado paro y pobreza en tantos Estados?. No, nunca. ¿Teniamos que entonar el “mea culpa” y asumir que la responsabilidad de tanto desatino era nuestra y solo nuestra?. No, claro que no.

Por esto, cuando llegó la hora de votar, la mitad de la población no quiso saber nada del asunto y un porcentaje sustancial de la otra mitad expresó su enfado, su irritación y su cansancio. El cansancio de Europa. Buscando el refugio del nacionalismo. El fenómeno Le Pen. O la búsqueda, la huida hacia el paraíso : el éxito de “Podemos.”

Termino, como he empezado. No ha habido sorpresas en estas elecciones del domingo. La sorpresa habría sido que el entusiasmo por Europa se apoderara de los votantes. Pero los votantes, en su inmensa mayoría son conservadores. “No me toquen lo que es mío” . Y cuando esto se pone en cuestión y se genera un peligro, y uno es más pobre la reacción se produce.

Nada más lógico. ¿O qué se esperaba?.

Martes, 27 de mayo de 2014

JUNQUERAS

Esta mañana, lunes de resaca electoral, he oído a Oriol Junqueras, departiendo con periodistas y tertulianos en una radio barcelonesa. El portavoz de Esquerra Republicana, se explica bien. Me recuerda a los predicadores que desde el púlpito explican la nueva del evangelio, con frases amables que van cautivando al auditorio. Aunque a veces cuando uno quería recordar lo que habían dicho el párroco, el canónigo o el obispo, uno no acababa de centrarse en el contenido de la homilía. ¿Sucede con Junqueras, algo semejante?. Pues sí. Y esto que el director de La Vanguardia, Marius Carol se ha empeñado en pedirle que concretara. “¿Dime, si no hay consulta, que vas a hacer?.” “¿Y después de la consulta, si se produce, que planes tienes?.”. Como que el aludido no entrara al trapo, Marius,- que invocó su incipiente nerviosismo en que solamente había descansado cuatro horas- le espetó, algo así como: “Sí ,sí le das vueltas al tema, pero no me contestas lo que te pregunto”.

No hubo manera. Junqueras se refugió en las palabras y frases más manidas: “democracia”, “lo que el pueblo nos pide”, “El voto es la máxima expresión de la democracia”. “El gobierno español no puede ir contra la voluntad del pueblo catalán”.   En cuanto al futuro, el líder de Esquerra, proclamó que no se podían avanzar los acontecimientos. ¿El acceso a la independencia?. ¿Cuáles iban a ser lo pasos, las etapas?.”No esto no”, contestó. No vamos a entrar en descifrar el futuro. De momento, “Derecho a decidir”. Después ya se verá.

Bueno esta formación, es la que ha ganado las elecciones en Catalunya. ¿Importancia?. Alguna sí, aunque más de la mitad de los votantes se quedaran en casa y Artur Mas, que se entendía era el faro que guiaba al pueblo a la tierra prometida, se haya quedado rezagado, en segundo lugar. Mas ha dicho que el proceso sigue, y no oí que hiciera referencia alguna al retroceso electoral. Convergencia tendrá que pensar muy bien, cuáles van a ser sus próximos pasos. Los riesgos son elevados. Durán Lleida que apareció fugazmente en la noche de ayer al lado del candidato Tremosa, estaba serio, muy serio, lívido. El cabreo que debe llevar encima debe ser importante.

Las elecciones no han cambiado nada. Pero en muchos ámbitos han constituído un serio aviso. Los ciudadanos están cansados.
Y han empezado a expresarlo en las urnas.

Lunes, 26 de mayo de 2014

JUSTICIA UNIVERSAL

 

Los jueces de la Audiencia Nacional han salido a una a protestar por los cambios legislativos que se han hecho por parte del gobierno para evitar las represalias de China, por la imputación de algunos de sus dirigentes. Los demás jueces ya sea del Supremo, de las Audiencias o de otros juzgados, no han dicho nada. Los de la Audiencia Nacional que son los que se ocupan de asuntos de índole internacional y salen habitualmente en la prensa, han sido los más sensibles a este asunto. Y entienden que no se pueden recortar las alas a la justicia. Esté donde esté y vaya dónde vaya.

No estoy muy de acuerdo con estos señores. Antes de ocuparnos de contenciosos muy importantes que traspasan las fronteras del Estado, los ciudadanos queremos que la justicia funcione. De abajo arriba. Que quienes administran justicia lo hagan con la competencia, la experiencia y los conocimientos que son absolutamente necesarios para poder decidir con ecuanimidad, equilibrio y racionalidad, los asuntos que llegan a los juzgados. Que además, los contenciosos no se eternicen. En un procedimiento penal en el que soy parte acusadora, llevamos ya más de seis años en la fase de instrucción. Esto es, enterándose el juez de lo que sucedió. Y por supuesto no es una excepción. Cuando lleguemos al juicio oral y se pregunte a los testigos qué es lo que saben, recuerdan, han visto o han oído de tal o cual conversación, de tal o cual hecho, van a contestar que no se acuerdan. Y unos realmente no van a acordarse, porque la memoria después de tantos años languidece y se hace corta. Y otros dirán que no se acuerdan, aunque mientan. Pero será una mentira colgada de un espacio temporal enorme. Y no será lo mismo que una mentira soltada a las dos semanas de producirse el suceso. Los delitos que se vayan a juzgar serán más inconcretos, más difusos. Porque el tiempo borra sensaciones, impresiones y voluntades. Después de tantos años de haberse producido unos hechos delictivos, uno se pregunta si tiene sentido el volver a reproducir la película de lo sucedido. A los diez años, la justicia que lo pudo ser,- si se hubiera impartido en un plazo más razonable-, ya no lo es. Y no lo es, tanto para el culpable como para el ofendido por delito y por quien tiene que sufrir las consecuencias económicas del daño producido.

Por tanto la conclusión es muy clara y concreta. Antes de ocuparnos de la justicia universal, de lo que sucede en el mundo que nos puede afectar directa o indirectamente, la justicia más próxima, la nuestra tiene que funcionar. La justicia es un servicio público y los administrados estamos legitimados para que el Estado nos proporcione un servicio serio u eficaz. Ah ¡  Y además un servicio que no nos obligue a pasar por caja para presentar una demanda o utilizar el auxilio judicial. No sé Alberto Ruiz Gallardón, en qué pensaba cuando decidió imponer la tasa judicial. La tasa constituye un atentado muy serio a la igualdad de todos ante la justicia. Un atentado que se convierte en realidad, cuando el ciudadano tiene que plegarse a la voluntad de los más fuertes, porque el pleito sigue, sigue y no se termina nunca. Y hay que seguir pagando las tasas. Las tasas benefician al fuerte y sancionan al débil. Tampoco con las tasas vamos a conseguir una justicia mejor. Que la justicia en este país sea,-valga la redundancia- más justa.

Pido a los jueces de la Audiencia Nacional que reclamen al gobierno con vehemencia y con fervor, que suprima las tasas. Y que el presupuesto español no sitúe a la justicia en los peores renglones de la financiación. Porque si hablamos y hablamos de la salud de nuestra democracia, no hemos de olvidar que sin una justicia fuerte e independiente, la democracia no va a ir muy lejos. Y la situación sigue en este ámbito siendo tremendamente frágil e insatisfactoria.

Domingo, 25 de mayo de 2014

TRABAJOS REALES

El rey aparece saludando efusivamente a Mas. Como abrazándole. En el acto solemne de entrega de papeles a los nuevos jueces. ¿Significa alguna cosa el ademán que se sale del protocolo?. A saber, por lo menos dos lecturas. La primera, que el monarca se esfuerza en mantener los inestables equilibrios de la corona con Catalunya, en estos momentos especialmente delicados. Esto es, que no se rompan las comunicaciones, que no se agrieten los puentes. La segunda, que Juan Carlos comprende los requerimientos del gobierno catalán, apoya el ejercicio del llamado “derecho a decidir” y está decidido a aceptar lo que las urnas digan.

Estoy por la primera interpretación. La de deslizarse por la cresta de la ola sin mojarse apenas. ¿Y esto como se hace?. Pues estrechando manos con una gran sonrisa, dando abrazos que parecen sinceros y hablando de lo que sea,- mientras sea accidental- procurando no entrar al trapo en lo fundamental. Sí ha dicho a los jueces que tienen que proteger, que preservar la Constitución. Pero estas palabras no sirven para nada.

O sea que en realidad, el Rey se ha vuelto como había venido. Y continuamos con el asunto de la consulta, del referendum, de la independencia en la más absoluta de las incertidumbres. Bueno, no. Porque los de aquí, lease el gobierno catalán, dicen que se celebrará y los de allí, Rajoy, dicen que nada de nada. El discurso no ha variado un ápice. Constitución, Constitución y más Constitución.

Se había hablado hace algunas semanas de la mediación real. Buscando una fórmula de compromiso ante las dos posturas. No creo que esta visita del Rey haya dado resultados en este contexto. Y en cambio no creo fuera descabellado el considerar que el monarca podría ser un instrumento útil para la conciliación. Porque las dos partes están absolutamente condenadas a entenderse. Sería una locura que se pretendiera otra cosa. Y una enorme irresponsabilidad.

Pero el tiempo apremia. Y no es bueno dejar que el agua del embalse se pudra. Porque dificilmente se puede hacer marcha atrás, cuando uno empieza a hundirse. Y se ha ido ya bastante lejos, para tener que retroceder más tarde.

Alguna fórmula tendremos que encontrar.
Sí, para seguir apostando por una relación civilizada con el resto de España.

Jueves, 22 de mayo de 2014

PENEDES

Leo en la prensa de ayer que se ha iniciado la vista oral contra los mandos principales de Caixa Penedes, el presidente, Ricard Pagés y otros altos cargos. Se les acusa de haber decidido por las buenas, el cobro de jubilaciones millonarias, mediante también el establecimiento de fondos de pensiones cuyas importantes cuotas se iban liquidando religiosamente por la Caja año tras año. Frente a la percepción de estas sustanciosas sumas, la entidad tenía una cuenta de resultados deficitaria. Y el Estado tuvo que acudir en su ayuda. Hoy Caixa Penedes ha desaparecido tras el vendaval de la crisis.

Naturalmente los ejecutivos imputados han negado haber actuado al margen de la ley, de los estatutos o de cualquier otro principio ético o de buen gobierno. Para ellos la causa tiene mucho de caza de brujas, espoleada por el vuelco del sector inmobiliario. Todo se hizo según se debía y los documentos y compromisos a que se alude en la querella de fiscalía, estaban todos firmados por las personas responsables. Esto es, uniformes blancos, de primera comunión, con un misal bien grande.

Claro, lo que no se dice o no se explica es cómo funcionaban entidades como Caixa Penedes. Y la reflexión es clara. Instituciones nada democráticas, absolutamente presidencialistas, con unos mecanismos de control y de poder sólo a disposición de unos pocos escogidos. Unas asambleas de fundadores, socios, cuentacorrentistas, protectores o como se les quiera llamar que solamente servían a los intereses de la cúpula. Que cuando se les convocaba y se reunían lo aprobaban todo por unanimidad. Y que si alguien, alguno se salía del guión era lanzado sin contemplaciones al infierno.

Y los directivos, los que querían seguir ascendiendo, seguir apuntando arriba, tenían que rendir forzosamente pleitesía al jefe, al superior jerárquico y al presidente. Años de paciencia, de firmar papeles, esperando la recompensa. Una recompensa en forma de “bonos”, de mayores remuneraciones y/o de un fondo de pensiones millonario. ¿Quien no habría firmado ante tales expectativas y ante el riesgo de quedarse atrás, como estatua de sal, en la pugna por llegar a la cima?. Claro todo el mundo firmaba. Porque el poder es el poder. Y porque con el pan, el trabajo,o en su caso el velero, no se juega.

Parece que en el proceso ha aparecido ultimamente un testigo de cargo. Un testigo, antiguo dirigente de la institución, que ha asegurado que el presidente de Caixa Penedes había cometido bastantes tropelías. Esto es muchas irregularidades, ratificando las acusaciones de Fiscalía.  Bueno, la excepción, el milagro parece haberse producido. Alguien, valiente, que a lo mejor no debe nada a nadie, ha salido a la palestra. ¿ Perseverará en su actitud, servirá de algo este testimonio?.
Pues no lo tengo nada claro.

Jueves, 22 de mayo de 2014