Archivo de junio de 2014



QUIMICA POLITICA

Este es un país curioso. Más los políticos. Se va Rubalcaba y todo son alabanzas. También en su partido. No se entiende.  En la época de Rubalcaba los socialistas han cosechado tremendas derrotas. Y en cambio se despide en olor de multitud. Por lo menos en el Parlamento. Que los del partido Popular le aplaudan se entiende. Su gestión en estos años y en el gobierno de Zapatero, han contribuído a un auténtico desastre electoral. Esta es la realidad. En cambio se han resaltado sus dotes de orador y su cintura parlamentaria. Su locuacidad, inteligencia y entrega hacia su partido.

Claro que las alabanzas y los aplausos son más fáciles y generosos, cuando uno se va. Cuando uno se aleja del fragor de la batalla y desaparecen los enemigos o adversarios. Entonces resulta que uno es un tipo estupendo, un señor magnífico que está por encima del bien y del mal. Al fin y al cabo todas estas loas, no cuestan absolutamente nada. Lejos quedan los insultos y los improperios. La tormenta desaparece para que un halo de santidad lo invada todo.

Rubalcaba ha dicho que iba ahora a dar clases de química en la Universidad Complutense. ¿Ha dicho esto? ¿Después de tantos años se acordará de la fórmula del ácido sulfúrico?. Lo dudo. Porque de lo que sí podría dar clases es de química política, que podría ser una nueva disciplina de la Facultad de políticas. Esto es, cómo cocinar, como combinar distintos elementos de la política parlamentaria para producir una reacción en el personal. En esto sí que Rubalcaba, podría dar lecciones magistrales. Esto es, con la probeta al ristre, mezclar intereses, habilidades, sentimientos, verdades y mentiras para obtener un resultado medianamente digerible.
Porque a lo que se ha dedicado sin duda alguna en esta larga etapa Rubalcaba, ha sido sin duda la química política. Con algunos experimentos que le han salpicado en el pasado y con otros más recientes que se han quedado a medio camino. O mejor sin camino para seguir transitando.

Porque los electores le han dado la espalda.

Por esto se ha ido.

Sábado, 28 de junio de 2014

EL CISMA

 

Durán Lleida ha dicho que se va. Era previsible. Bueno, no ha dicho exactamente esto. Dicen que se lo está pensando. Lo ha publicado un periódico y además la vicepresidenta del Govern, Juana Ortega ha confirmado que se ha hablado en distintas ocasiones de ello.

La cuestión fundamental es  la divergencia existente en el seno de la coalición. Durán quiere mantener las formas,-el rey-, avanzar hacia una federalismo y Artur Mas quiere romper la baraja. El “president” ha dicho públicamente que la “tercera vía” defendida por Durán no tiene sentido alguno, “ya que desde hace muchos años estamos en una tercera vía”.

También cree Durán que tal como está planteada ahora la situación, las próximas elecciones pueden suponer una hecatombe para Convergencia. Yo le doy la razón. Y lo he explicado en algunas ocasiones en este mismo Blog. Consciente o inconscientemente el partido nacionalista se ha ido despegando de su electorado natural. Un electorado que era de distintos colores, tendencias y aficiones. Porque aún cuando se abrazara el nacionalismo,  la política de Convergencia había sido muy integradora a lo largo de treinta y tantos años. Por esto votaban a Convergencia gente de distintos orígenes y sensibilidades.

Pero esto ha cambiado. El partido se ha escorado. Ha abrazado sin titubeos al independentismo y se ha hermanado con Esquerra Republicana. Cierto es que necesitaba a este partido para gobernar en esta legislatura. Pero ha ido demasiado lejos y ha asumido como propios los postulados de los republicanos. Se ha convertido en una especie de hermano menor, de comparsa de aquella formación. ¿ Y con qué objetivo?. Pues no lo sé. Porque la tendencia ha perjudicado gravemente los intereses de Convergencia. Las confrontaciones electorales han constituído una evidencia de todo ello. Y el castigo sufrido habría tenido que motivar a los portavoces del partido a cambiar de estrategia. Por puro instinto de supervivencia. Para mantener el poder, que es lo que una formación política tiene o debe tener en su ADN. Pero, no. Y Durán ha llegado a la conclusión que con esta deriva se va al suicidio. Y que además esta apuesta independentista, no va a llegar tampoco a buen puerto. Porque es realista y no cree en el experimento. Por esto se quiere ir. Por esto se va a ir.

En clave de futuro, la decisión si finalmente se materializa, no me parece mal. Si llegara a presentarse en unas elecciones, que con toda seguridad vamos a tener a principios del próximo año, podría llegar a aglutinar a muchos sectores moderados que han abandonado a Convergencia. Sectores que han quedado huérfanos tras el abandono del partido al que tradicionalmente habían votado.

Decían en Madrid que el Gobierno en esta hora,  estaba dudando entre “mover ficha” o dejar que “los catalanes se lo hagan entre ellos”. De ahí su pasividad.

Sin duda, Durán está haciendo un favor a Rajoy.  Cierto. Pero también lo está haciendo a Catalunya.

Lunes, 9 de junio de 2014

“RESPETO INSTITUCIONAL”

Después de algunas vacilaciones, el presidente Artur Mas, ha dicho que va a asistir a la ceremonia de la coronación del nuevo rey por “respeto institucional” avanzando su regreso de los Estados Unidos. En cuanto a la votación de la ley orgánica relativa a la abdicación y que deja paso al nuevo reinado de Felipe VI, los convergentes han dicho que van a abstenerse. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría les ha recriminado que quieran estar al margen de esta circunstancia histórica y que “no hay que confundir la cosas ni los momentos”. Como queriendo apuntar que una cosa es la consulta y otra distinta es la existencia de un nuevo monarca.

Pero para Artur Mas, Convergencia y Esquerra Republicana, es evidente que el acontecimiento tiene que ver con el objetivo del “derecho a decidir”. Si el fin es el de la independencia,- no otro- y la consulta el medio para seguir trabajando en la estrategia, el votar a favor de la entronización del nuevo monarca, es evidentemente un contrasentido. No se puede querer la independencia,- esto es alejarse de España,- y a la vez comprometerse en cuestiones fundamentales que afectan a su futuro como Estado. Si así se hiciera se generaría una desafección y un desencanto entre todos aquellos que contemplan la consulta como la antesala para irse de España. Es indudable que la alianza de Convergencia con Esquerra Republicana, perdería todo su sentido. Las elecciones estarían ya a la vuelta de la esquina.

Por tanto Artur Mas, está prisionero de sus palabras, de sus gestos y de la política seguida en este tormentoso asunto durante estos últimos dos años. No sé si lo ha pensado en alguna ocasión. Si tiene claro a dónde va. Pero sí sabe a dónde le empujan. Y que cada vez va a ser más difícil y complicado  buscar alternativas que permitan una salida equilibrada, que satisfaga a una mayoría. Ahora mismo yo no lo veo. Tanto si se realiza algún tipo de consulta,- que no se de qué manera-, como si no se efectúa finalmente porque desde el cielo viene alguna prohibición o algún aguacero, me pregunto cómo va a gobernar el día después. Con qué discurso y con qué objetivos. La mayor parte de dirigentes convergentes, han eludido siempre el contestar a esta pregunta. Dicen que ahora “lo que toca” es concentrarse en la consulta. Que lo que venga después ya se verá.

Algún periodista o comentarista, podría decirme que el momento político que estamos viviendo es apasionante. Porque enlaza como ningún otro con acontecimientos que tienen una trascendencia histórica. Pero yo, personalmente, preferiría que no se hubieran producido.

Porque el desenlace,- el horizonte que hoy puedo vislumbrar de un desenlace posible,- no me gusta.

Mañana, veremos.

Sábado, 7 de junio de 2014

400.000 millones

Sí, ahora los del banco central europeo, se han vuelto locos. Han abandonado la austeridad, el rigor, los objetivos de la estabilidad monetaria, el santo y seña que motivó la creación de la institución y se han tirado a la piscina. Hasta cuatrocientos mil millones de euros está dispuesto Draghi a suministrar al sistema financiero europeo, con el fin de engrasar las ruedas de  la economía.

¿Pero qué ha sucedido?. ¿Cómo puede haberse cambiado el discurso de una manera tan absoluta y total?.  Ni recortes presupuestarios, ni rescates, ni pedir a los Estados comunitarios del Sur de Europa que se aprieten más el cinturón. De pronto, vamos a tener la liquidez que queramos. Una solución que el Reino Unido ya aplicó hace tres años, cuando inyectó igualmente al sistema prácticamente la misma suma que lo va a hacer ahora el banco central europeo. ¿Y los Estados Unidos?. Bueno, los Estados Unidos salieron del abismo, de la recesión con programas de auxilio de la Reserva Federal. Los americanos fueron los primeros en tirar del talonario, para que no faltara aceite y para que la coyuntura volviera a despuntar. Y hasta hace poco han estado alimentando a su economía de este modo. Solamente la Unión europea se mantenía en la disciplina monetaria. A costa de las dificultades tremendas que muchos países han estado padeciendo.

Por tanto ahora dinero fácil y el euro hacia abajo. Esto es, el incremento de la masa monetaria forzará a un tipo de cambio del euro que favorezca las exportaciones de los países comunitarios. En realidad hace ya años que se estaba predicando en este sentido por parte de muchos estadistas. Valls, el primer ministro francés habló de ello al tomar posesión del cargo. Pero la ortodoxia del Bundesbank congelaba un cambio en la política monetaria. El argumento era siempre el mismo. No se creó el Banco Central europeo para que fuera un instrumento de la política monetaria, como lo es la Reserva Federal, sino para que sirviera a la estabilidad del euro.

Pero la política ha vencido a las resistencias, a las reticencias de los guardianes de esta ortodoxia. El resultado de las elecciones europeas ha sido demoledor. Por la derecha y por la izquierda se han disparados las alarmas. Una evidencia, la protesta clara y terminante de que muchos europeos no están de acuerdo con esta Europa. Que si se continúa con esta derivada, el edificio europeo se va a tambalear seriamente. Bruselas, va a dejar de ser el espejo y el depósito de las esencias comunitarias.

Y para salvar a Europa, para asegurar la continuidad futura de Europa, si ha de utilizarse al euro, se utiliza. Si ha de utilizarse al banco central europeo, para que siembre el optimismo, se utiliza. Si se ha de pensar y trabajar en términos de crecimiento, aunque la inflación apunte, pues se hace. Si hemos de desterrar por un tiempo los reproches a los Estados del sur, y volver a quererles y mimarles, pues también. Al fin y al cabo Alemania, vende un 50% de sus productos a los demás países comunitarios. El lema por tanto es el de fomentar el desarrollo a toda costa. Porque el futuro de la Unión europea está en juego.

Mira por donde, los partidos nacionalistas, los que rechazan el progreso de Europa, y quieren abandonarla, han hecho con las elecciones un servicio importante al europeísmo. Después de la “acción” , viene siempre la “reacción” en la historia.

Draghi ha tocado la campana de la reacción. Importantes sumas de dinero, para contentar al personal. Para dar ánimo y fuerza a los euroescépticos. El dinero no va a resolver todos los problemas que acosan a Europa. Pero va a ayudar.

Para empezar, en estos primeros días de junio, no está mal.

Viernes, 6 de junio de 2014

EL GENERAL PRIM

Asisto a una conferencia sobre el general Prim. En 2014  se conmemoran los doscientos años de su nacimiento. Esto es, hace ya bastante tiempo, aunque este año parece que las celebraciones están de moda.  El general Prim, nacido en Reus fue un personaje muy importante en su época. Una especie de catalán “universal”. Viajó muchísimo. Hizo la guerra en América y en Africa. Y sobre todo, según cuentan sus biógrafos, fue un gran conspirador en las luchas por el poder entre liberales y progresistas de la época, en las que adquirió un gran protagonismo.

Prim, si vamos a comparar con lo que se está viendo ahora, no quería mandar en Catalunya. Quería mandar en España. Y ciertamente gozó de una gran influencia en los medios políticos de la capital. Desde allí apoyó sin reservas a la industria catalana y fue el abanderado del proteccionismo frente a la competencia inglesa. Sin este proteccionismo, la naciente industria en Catalunya lo habría pasado bastante mal.

¿Fue Prim un nacionalista?. No. ¿Fue un catalanista?. No. ¿Habló en alguna ocasión de independencia? No. No se le pasó por la cabeza. Simplemente amó a Catalunya y tuvo en su época, la fuerza suficiente para trabajar y perseguir objetivos que interesaban a su tierra. Sabía que beneficiar a Catalunya significaba el prestar una asistencia desde el gobierno a su economía. Y lo hizo a lo largo de su vida de manera constante.

Prim fue un monárquico que se fue desengañando de la monarquía de Isabel II. Se fue a la búsqueda de un nuevo rey y finalmente lo encontró en Amadeo de Saboya. Pero no tuvo tiempo de seguir en el empeño, porque falleció de manera extraña, después de ser víctima de un atentado.

Del mismo modo que se recuerdan este año los hechos históricos del asedio de 1714 en Barcelona, para ir elaborando unas conclusiones en función de unos objetivos políticos; no estaría de más en aras al equilibrio y a la objetividad, que hiciéramos un repaso de otros acontecimientos y personajes que han dejado una huella importante en esta historia. Con toda seguridad el desenlace sería distinto.

Prim es un ejemplo de ello.

Jueves, 5 de junio de 2014