Archivo de noviembre de 2015



NO, Y NO

 

Los de la Cup, los llamados “cupaires” en una reunión científicamente asamblearia, han acordado por amplia mayoría, no investir a Mas. Esto es, se ha impuesto la tendencia contestataria, ortodoxa o también más congruente y seria, de acuerdo con los principios inspiradores del movimiento.

Han dicho que no a Mas, porque ya es viejo. Han dicho que no a Mas, porque forma parte de una secta corrupta, que aborrecen y desprecian. Han dicho que no a Mas, porque su objetivo no es gobernar, ni contribuir a una estabilidad. Su objetivo es la protesta, el “no”. Para empezar, dar el primer paso para un “proceso constituyente”. ¿Que significa el término?. ¿O que hay detrás?. Pues no se sabe. Porque el proceso constituyente puede ser una aspiración, sin calendarios, sin fechas, sin hoja de ruta.

Los del otro lado, los de Convergencia,- ahora democracia y libertad- con los aliados de Junqueras, ya han dicho también que ellos no se mueven. Que el president en funciones sigue en el pedestal, – es el único candidato- y que no hay alternativa.  O Mas o elecciones en marzo.

Así las cosas, una televisión ya ha pedido a sus fieles que se pronuncien si el “proceso” está muerto. Parece que una mayoría asienten. Llegan a la conclusión  de que estamos al final del camino. Bueno, por lo menos hasta 31 de dieiembre.

Termino diciendo que el suspiro de alivio para muchos, ha sido grande. Mejor elecciones han pensado, que un gobierno dependiendo de unos que se han confesado abiertamente contrarios al sistema.

Hay que ver las vueltas que da la política. Pura irracionalidad. 

Y lo tenemos que aguantar.

 

 

Lunes, 30 de noviembre de 2015

NO ESTÁ, NI SE LE ESPERA

Mañana se produce el primer debate de las próximas elecciones del día 10. Lo organiza el diario El País y ya se han comprometido a asistir los líderes de las formaciones políticas más representativas. Todos menos Mariano Rajoy que ha dicho que no va y que podría mandar a su vicepresidenta que hace siempre de comodín, esto es una especie de tampax politico. Pero parece que el periódico ha declinado esta posibilidad y dejará vacío el lugar que le correspondía al PP.

Rivera y Errejon de Podemos se han apresurado a denostar y criticar esta decisión y Rivera ha acusado a Rajoy de “borrarse de la nueva etapa”. Lamenta que Rajoy no de la cara como lo hacen otros líderes europeos como por ejemplo Cameron u Hollande que lo hacen en los momentos buenos y en otros que lo son menos. Rivera dice que no vale que se mande a Soraya, que también acudirá a la televisión en otro debate, el próximo día 7 de diciembre.

Desde el punto de vista de la oportunidad política, sería interesante considerar si estas ausencias va a beneficiar o no al señor Rajoy. Una primera reflexión nos puede llevar a concluir que si se sintiera tan seguro y tan convencido de sus armas, Rajoy asistiría. Pero posiblemente el registrador de la propiedad entiende que no posee el mismo sexappeal que sus contrincantes Rivera e Iglesias. Por otra parte los responsables de comunicación y de estrategia del Partido Popular deben haber concluído también que los riesgos derivados de un cara cara son mucho más importantes en cuanto al coste de votos que los que pueden conducir a la negativa del debate. No es menos cierto que es mucho más fácil el ataque y el denuesto al político que ha estado en activo durante ocho años, que la crítica a los líderes que nunca han tocado el poder.

Está en boca de muchos periodistas, que en estas elecciones, con los políticos que se estrenan, se están cambiando los usos de la política frente a los ciudadanos. Si políticos como Rivera están cada día en los medios informativos,- con el riesgo de producir un cansancio en el votante-,  va todo ello contra el propio político y contra el mensaje que transmite?

En definitiva uno de los aspectos más sobresalientes del asunto es el de la transparencia. Hablar, contestar a preguntas embarazosas, sí, dar la cara, es mucho más positivo y mucho más eficaz, que el político se sirva de sustitutos y de comodines. La excusa no es ni más ni menos que el sinónimo o la  evidencia de una inseguridad y una cierta impotencia.

Domingo, 29 de noviembre de 2015

ESPAÑA, DEMOCRACIA AMPUTADA

 

Éste constituye el trasfondo de la obra de Manuel Rivas, con el título de “El último día de Terranova”, que según lo que leo del crítico literario que lo analiza, narra la posguerra y la transición en nuestro país.

Este es un asunto recurrente en estos últimos años. Un revisionismo en toda regla. Se pone  en duda, se rechaza todo lo acordado en la transición, el pacto que condujo al alumbramiento de una democracia parlamentaria. ¿Y quien es el protagonista de esta duda, casi existencial?. Pues los portavoces de las nuevas generaciones que no habían nacido, cuando se vivió aquel trance. Su opinión y sus juicios se han producido a partir de lo que han leído, de lo que les han contado y de las conclusiones a las que han llegado, como reacción a lo que está ocurriendo ahora. Y sus sentencias se proclaman desde la más absoluta de las contundencias y por supuesto de las superficialidades. Los que vivieron aquellas circunstancias han perdido la credibilidad, posiblemente porque los más jóvenes tienden a menospreciar y marginar a los que tienen más edad. Lo mismo sucede con la “memoria histórica”. Gente que no vivió aquellos difíciles años, testimonia en sus discursos como si hubiera estado allí, y los hubiera sufrido en sus propias carnes.

Con los partidos políticos sucede lo mismo. Las nuevas formaciones ofrecen soluciones mágicas, aunque no tienen experiencia alguna de gobierno. Pero es igual, como si se encomendaran a la providencia, dicen y aseguran que con ellos todo va a ir mejor. ¿Democracia amputada?. No. Sí, imperfecta. Pero ¿Que país con un sistema parlamentario, al uso occidental es una democracia perfecta?. Ninguno. En España, con escasos mimbres y mucha voluntad se pudo superar una dictadura. Difícil, enormemente difícil hacerlo, sin causar traumas, que casi eran inevitables. Pero se consiguió.  La herencia de estos treinta y cinco años largos, ha sido, por encima de todas las consideraciones, positiva.

No, la democracia española, no es una democracia amputada. Es una democracia profundamente imperfecta. Pero repito,¿ quien de los países de nuestro entorno es perfecto, en este asunto tan vital para una convivencia civilizada?.

Mejor mirar adelante. Y si volvemos la vista atrás, hacerlo sin ira y sin rencor.

 

Domingo, 29 de noviembre de 2015

RIDÍCULO Y MÁS RIDÍCULO

 

“Nos arrodillaremos, pero que nos paguen”. Solemne tontería. Frase de Mas Collell, el conseller de Economía de la Generalitat, ayer en una entrevista, a raíz de las deudas de los farmacéuticos, que no cobran hace meses.

De político, el profesor Mas Collell, nada de nada. Tenía que haber dimitido hace tiempo y retirarse a su cátedra universitaria. Son tiempos demasiado revueltos para la ciencia y la investigación. Por una parte el Parlament manifiesta que inicia la “desconexión” y por otra el responsable de finanzas de la Generalitat, del gobierno que está apostando por la separación, está dispuesto a humillarse ante los descaros del ejecutivo central en materia autonómica. Insisto, sencillamente humillante.

Además ha dicho que el Tesoro no tiene el dinero disponible. No lo creo. Pero Soraya, la vicepresidenta se habrá “picado” porque en la rueda de prensa de mediodía ha dicho que se ha aprobado mandar de inmediato cien millones de euros para que por lo menos las farmacias puedan cobrar lo que se les debe del pasado mes de julio.

No es ningún secreto. Si las relaciones con Madrid fueran más fluídas, menos abruptas, no se habría producido este atasco. Si el Estado ha podido endeudarse este año en los mercados exteriores a unos tipos de interés ínfimos y sin dificultades, no creo que a finales de año el Tesoro tenga un grave problema de liquidez.

Total, un callejón de salida angosta, difícil. Una aventura casi infantil, de una ingenuidad absoluta que nos perjudica a todos. Perjudica nuestra credibilidad como pueblo, perjudica a muchos colectivos como el tan importante de la sanidad y está generando una gran inquietud e inseguridad en el mundo empresarial, con los miles de puestos de trabajo que mantiene.

Todo sigue siendo un monumental enredo, una farsa y un engaño. Y lo peor es que nos ha estado engañando nuestra propia gente, nuestros propios dirigentes.

Y lo aguantamos.

¿Hasta cuando?

 

Viernes, 27 de noviembre de 2015

ABENGOA

 

 

De repente una de las compañías importantes del país, se desploma y se cae. Han pedido el llamado “pre concurso” una especie de espera legal, a fin de que la empresa quizá pueda llegar a un acuerdo con los acreedores. No va a ser fácil. Estamos hablando de veinticinco mil millones de euros. Deudas astronómicas.

Uno se pregunta cómo los acontecimientos pueden precipitarse de este modo. ¿Se veía venir?. Un endeudamiento semejante no se fabrica en poco tiempo. Con toda seguridad que los balances de estos últimos ejercicios tenían sus sombras y sus flaquezas. ¿No lo advirtieron los auditores?. Posiblemente. Pero cuando el tren va a toda velocidad, es muy difícil detenerlo. Porque si te empeñas en detenerlo, el castillo puede venirse abajo. Por esto en muchas, en la mayor parte de las ocasiones se piensa que la solución es seguir adelante, crecer y crecer. Pensando que la coyuntura va a cambiar, que los márgenes van a ser mayores y que por tanto las ganancias van a permitir reducir el endeudamiento y enderezar el curso de la empresa. Y a veces, esto funciona. Pero en otras ocasiones, no. Una especie de brindis al sol. Para salvar la empresa y a sus empleados, se sigue andando por tierras cenagosas, hasta que el derrumbe se produce.

Por lo general es la banca la que tiene la última palabra. Dice que no, que no quiere asumir un riesgo mayor y cierra el grifo de la liquidez. Para el banco la decisión es también complicada. Si niega la concesión de nuevas facilidades y la compañía ha de cerrar, seguramente no va a cobrar lo que ya ha comprometido. Si continúa suministrando oxígeno a la empresa, con el fin de que un día puedan cobrarse los créditos, corre peligro también equivocarse. Y un día u otro hay que decir basta.

Algunos comentaristas explican que la exposición de Abengoa a la energía solar ha provocado en gran parte la crisis. El Gobierno rebajó las primas a este sector de forma sustancial y éste ha protestado enérgicamente por una evidente falta de seguridad jurídica. Puede que esta reflexión sea acertada. Estamos en un país complicado, desde la perspectiva empresarial. Los beneficios de muchas empresas del Ibex se generan en gran parte fuera de España. Si hubieran concentrado su actividad aquí, los resultados habrían sido muy menores.

Quiero imaginar, que si en este intervalo de tres meses no se encuentra una alternativa y debe acudirse al concurso, los acreedores  de Abengoa perderán el 50 o el 60% de sus créditos. Si no es más.  Abengoa, no creo que desaparezca. Posiblemente se va a adelgazar, a trocear, para volver a funcionar más tarde con una estructura más saneada.

Los últimos diez años provocaron la desaparición de algunos cientos de miles de empresas. Abengoa llega al final, cuando ya parece que la recuperación es un hecho. Pero le ha faltado el aire para seguir. Y los bancos le han dicho que no le van a ayudar para que siga respirando. 

Una lástima.

 

Jueves, 26 de noviembre de 2015