Archivo de diciembre de 2015



EMPRESARIOS A LA ESPERA

 

¿Y los empresarios que piensan de todo lo que está sucediendo?. La consigna debe ser “esperar y ver”. Pero por supuesto con un grado importante de nerviosismo. Porque ahora mismo, no hay ninguna salida política que cuadre con la estabilidad y la consolidación del crecimiento. Si finalmente el PSOE se abstiene en alguna última y postrera sesión de investidura, Rajoy estará mandando con un gobierno condicionado por las fuerzas parlamentarias que le serán adversas. Difíciles equilibrios que limitarán cualquier actuación decidida hacia una política económica coherente. Si no hay investidura, pues tendrá que irse a unas nuevas elecciones. ¿Quien saldrá beneficiado de las mismas?. Pues podría ser el propio Partido Popular, por la reacción de un electorado temeroso ante tanta incertidumbre. Aunque la verdad es que tampoco esta tesis,a tantos meses vista, puede tener visos de autenticidad. Y en cambio Podemos se las puede prometer felices, hundiendo más a los socialistas. Una fuerza emergente, ante un partido cansado y herido después de tantos combates, sin final feliz.

Y me he olvidado aún, si hablamos del Secretario del partido, Pedro Sanchez, del intento, que por lo que parece va a acometer tratando de dialogar con Pablo Iglesias, a fin de tentarle a construir algo juntos. Tentativa que por otra parte ha levantado las protestas de muchos barones del partido, que no quieren acercarse a una formación que propugna el derecho a decidir, para cosechar los votos y las bendiciones de los partidarios de Colau.

Total, un galimatías, un crucigrama complicado y hasta desagradable. Y mientras, las inversiones que tendrán que esperar. Los proyectos que se aparcarán a la espera de tiempos mejores. Y el dinero que el Estado va a precisar en 2016, unos trescientos mil millones de euros, que seguro nos van a costar más caro.

¿Pero, los políticos, no están para procurar el bienestar del pueblo? Sí, sin duda.

Pero se olvidan de ello con una facilidad enorme, con una irresponsabilidad tremenda.

 

Martes, 29 de diciembre de 2015

MAL, MUY MAL

 

Hace ya algún tiempo que no escribo, que no digo nada de como va la actualidad política en casa, en Catalunya. Y no lo he hecho por cansancio. Porque la situación me fastidia, no me gusta. Lo que los políticos están elucubrando ahora, no tiene ningún futuro. ¿Lo saben ellos?. Yo creo que sí. Lo de las estructuras de Estado, lo de los posibles acuerdos con la Cup, todo esto no va a tener recorrido. El desgaste de la Generalitat como institución, de Artur Mas, ha sido grande. ¿Porque prestarse a tantos cambalaches?. ¿Solamente para seguir detentando el poder?. Bueno si se piensa que manteniendo el poder se podrá neutralizar lo que pueda suceder en el ámbito judicial, quizá ello pueda tener algún sentido. Sentido para el propio Mas, no para el pueblo catalán que está asistiendo con resignación a este mercadeo, a este tira y afloja, entre dos mundos tan distantes como son los que defiende Mas y los anticapitalistas de la CUP.

No, no vamos bien. Se acostumbra a decir que los resultados electorales, tan repartidos, son una señal de que el electorado quiere que los políticos se entiendan. Pero, no. Esto es puro deseo, nada que ver con la realidad. Nadie quiere ceder posiciones, considerando que si lo hace le van a tratar de débil. Todos quieren mantener el tipo, una especie de orgullo de difícil encaje con el bien de la comunidad. 

Casi con  toda seguridad vamos a ir a nuevas elecciones. Y si finalmente los de la Cup cedieran, que no creo que lo hagan, tampoco el gobierno que se formara tendría grandes posibilidades de mantener una estabilidad.

Con una nueva confrontación electoral, el horizonte continuará también nublado. Dicen que la combinación de Esquerra y lo que queda de Convergencia, no va a seguir y que probablemente el nuevo fenómeno Colau, arrastrará a muchos electores. Una quiniela también muy complicada.

Todo esto que está sucediendo tendría menos importancia, si no se llevara a la economía por delante. La inseguridad política, la ausencia de interlocutores que puedan generar una estabilidad, apostando por una política que defienda la iniciativa privada, la inversión productiva y en definitiva el crecimiento, va a tener en el medio y hasta en el corto plazo, graves consecuencias en los niveles de ocupación, que se han venido recuperando a lo largo de este año que ahora termina.

No, no soy pesimista. Así, por naturaleza. Pero, de todas las formaciones políticas que hoy están luchando en Catalunya por acceder al poder, nadie habla de economía. Nadie habla de que la buena marcha económica es prioritaria para que lo que aún queda del Estado del Bienestar, no se vaya diluyendo de manera inexorable.

Solamente los independentistas dicen, que quieren la independencia cuanto antes, para que los catalanes puedan ya vivir mejor. ¿Y esto cómo se hace?. ¿Cómo están tan convencidos, como para intentar seducir a sus compatriotas a que les sigan en este tránsito a la tierra prometida?.

Estamos asistiendo a una sesión ininterrumpida de puro funambulismo político. 

Bueno si los políticos quieren seguir con este ejercicio, con este juego, arriesgado, allá ellos. Pero que quieran arrastrar a todo un pueblo, no.

Sencillamente, intolerable.

 

 

Lunes, 28 de diciembre de 2015

PRONÓSTICOS

 

Me preguntan que cómo va a ir la economía el año próximo. La pregunta, claro, está indicada por la convocatoria electoral del próximo domingo.

Y contesto lo siguiente, de manera abreviada. Si ganara el PP con mayoría absoluta, “A lo Cameron”, la prima de riesgo se quedaría como está. Esto es, oscilando entre 107/ 114 puntos básicos.

Si no se consigue por parte de este partido mayoría absoluta y  se necesita la muleta de Ciudadanos para gobernar, la prima puede llegar a los 150. Estoy hablando de que el PP gobierne en solitario y reciba las ayudas puntuales de Rivera.

Si los resultados electorales son más complicados, de manera que las mayorías son tremendamente limitadas y quizá el PSOE pueda intentar con Podemos formar gobierno, entonces la prima de riesgo puede dispararse a 200 puntos o más.

¿Y que sucedería con la tasa de crecimiento?. ¿Este 3% del que se hace gala en estos momentos?. Pues igual. En los dos primeros casos que cito arriba, podrán, -sin no se producen tormentas exteriores,- mantenerse estos niveles. En cambio si fuera la última alternativa la ganadora, nos podríamos quedar con un modesto aumento del 1,5%.

¿Y porque saco a relucir, como vara de medir, la prima de riesgo?. Ya podeis imaginarlo. Con un prima baja, tengo crédito barato y cuento con la confianza de las finanzas internacionales. España puede seguirse endeudando para amortizar compromisos pasados, a un coste cero o muy bajo. Si la prima se desmadra, voy a tener problemas con mis socios europeos y va a aparecer la intranquilidad y la zozobra en los mercados bursátiles.

Fijaos pues, que fácil es el pronóstico. La economía quiere estabilidad, seguridad para fijar objetivos y para que se acometan inversiones. Y la consecuencia de todo ello, es un mayor nivel de empleo. Una reducción significativa de la tasa de paro. Es la receta. Y no hay otra opción.

¿Pero piensan los electores en todo esto?. ¿Tendrán en cuenta estos razonamientos cuando vayan a depositar el voto?. Pues no lo tengo claro.

Pero, bueno. En cualquier caso, voy a esperar al resultado electoral.

Luego hablaremos.

 

 

 

Lunes, 21 de diciembre de 2015

LO QUE HAY

 

¿Qué pienso después de este resultado electoral?. No ha sido una sorpresa. Hace pocos días ya manifesté públicamente que el panorama se presentaba complejo, incierto. Y ha sido así. Estaba previsto que el PP no alcanzara una mayoría absoluta. Que iba a perder muchos escaños. Y también el partido socialista. Y que las nuevas generaciones, que han nacido en democracia, optarían por conocer nuevos horizontes, votando a formaciones políticas que no tienen la historia de las que han mandado en España en estos últimos treinta y cinco años.

Sí, era previsible que accediéramos a un país dificilmente gobernable. Muchos comentaristas hablan de que los electores con sus votos , están pidiendo que los partidos dialoguen. El diálogo ha de ser lo más importante, dicen. Hablar para ceder, para llegar a consensos.

Pero ya al día siguiente de la confrontación electoral, los partidos han dicho que no van a dialogar si esto supone abandonar sus posiciones programáticas. Las líneas rojas. Se apela a las líneas rojas. Y  nadie quiere renunciar a ellas. Ni el PP, ni el PSOE, ni Ciudadanos ni Podemos. Y está claro que las líneas rojas van a ser el muro infranqueable que pueda conducir a un acuerdo. Ya han dicho hoy sus principales líderes que por ejemplo el PSOE, que van a votar en contra de la investidura de Rajoy.

Con esta actitud, mal vamos a ir. ¿La cultura del pacto en Alemania, donde gobierna una coalición de conservadores y socialistas?. ¿Posible en España?. Creo que se puede descartar. Y la verdad es que a lo mejor a los dos grandes partidos no les vendría mal. Al PSOE tocar el poder, podría generarle algunos rendimientos. Porque si va a militar en la oposición, tiene muchos número que Podemos se lo trague. y que se constituya en la alternativa fuerte de la izquierda.

Una vez más sentido común. Y que quiere decir también, sentido de Estado. Esto es lo que necesitamos los ciudadanos. Esto es que los partidos devuelvan al pueblo la confianza que con el voto les han prestado.

Pero esto,- y desearía equivocarme- no va a suceder. Seguro que el partido va a estar por delante de los intereses públicos. La lucha, el enfrentamiento, la ausencia de una mínima concordia, frente a la unión y el consenso para que el país siga adelante procurando la prosperidad de una mayoría.

Bueno, es lo que tenemos.

Ahora mismo en el campo climático tenemos anticiclón. En el ámbito político se acercan borrascas. Frecuentes y fuertes borrascas.

 

Lunes, 21 de diciembre de 2015

OBAMA, EL CAUTO

 

Estoy releyendo el libro de Bob Woodward sobre los prolegómenos de la guerra de Irak. “·Plan of Attack”, los preparativos de la Administración Bush para la invasión de Irak. Hoy todo esto es historia. Pero me sirve para comparar las situaciones tan distintas que se viven hoy. En la época de Sadam Hussein se estimaba del todo imprescindible derribar al tirano. Entre otras cosas porque se había llegado a la conclusión de la existencia de armas de “destrucción masiva”. El pueblo norteamericano había llegado a un cierto grado de sensibilización. Finalmente se llevó a cabo la intervención con resultados desiguales. Hasta hoy mismo uno se pregunta si valía la pena el esfuerzo por traer al país un sistema democrático a la usanza occidental.

Porque visto lo que ha sucedido, con alguna excepción, con otros Estados de la zona y del norte de Africa, puede muy bien considerarse que la decisión de las grandes potencias, empeñadas en destronar a los dictadores que reinaban desde hacia lustros en aquellos países, fue realmente desafortunada. 

Obama no quiere caer en la provocación. Por muchas tentaciones que se vayan produciendo, ha dicho y ha insistido en estos últimos días que no va a mandar tropas fueras de las fronteras de los Estados Unidos. Ya lo he dicho en alguna otra ocasión. En Norteamérica se está viviendo una nueva etapa de introspección, de un cierto alejamiento de las doctrinas que apoyaban la presencia de los Estados Unidos y la intervención como gendarme y primera potencia mundial. Después de las experiencias de Afganistán y de Irak, no se quiere volver a empezar una guerra, en algún lugar remoto, con un final siempre incierto. El ejemplo del conflicto sirio, es evidente. Obama ha dicho que van a continuar los bombardeos aéreos, pero aunque los atentados terroristas hayan adquirido una mayor dimensión, no quiere de ningún modo involucrarse en acciones militares sobre el terreno.

Por mucho que quiera llegarse a una reflexión contraria, los Estados Unidos fueron en muchos casos reacios a entrar en conflictos armados. Sucedió en la primera guerra europea y volvió a suceder cuando en el inicio de la segunda conflagración mundial Roosevelt daba largas a las súplicas de Churchill para que declarara la guerra a Hitler. Finalmente los norteamericanos tomaron la decisión de implicarse, pero lo hicieron en una primera fase a remolque de los británicos.

Parece que Obama haya llegado a la conclusión de que por muy delicada que sea la situación en Oriente Medio y las luchas religiosas existentes, nada va a hacerle cambiar de parecer, mientras la seguridad nacional, no se vea realmente amenazada.

De momento, seguramente esto es así.

De momento. 

 

Martes, 8 de diciembre de 2015