Archivo de enero de 2016



LO DE LA INFANTA

 

Leo lo de la infanta Cristina de Borbón. Deberá sentarse en el banquillo de los acusados. La pena del banquillo. ¿Suficiente?.No sé. Se habla de doce días por lo menos de presencia en el estrado. Imagino que va a acostumbrarse.

¿Sorpresa por la decisión judicial?. ¿De las tres jóvenes magistradas?. No, ninguna. ¿Porqué?. Pues porque en el mundo de la justicia, todo puede suceder. Blanco o negro. El papel lo aguanta todo. Y en una o más hojas puedes argumentar, buscando jurisprudencia, que seguro que se encuentra, una decisión en uno u otro sentido. La justicia es humana. Y los humanos se equivocan. No una, muchas veces.

¿Que Hacienda somos todos?. Tampoco está tan claro. Unos más que otros. Leo un apunte de Rossy de Palma, a la que la Agencia Tributaria está persiguiendo: “Hacienda me exprime, exigiéndome lo que no tengo; te sientes vampirizado por un sistema perverso”.

No sé que pensará Miquel Roca de todo lo que está sucediendo en este proceso. Imagino que le nombraron defensor de la Infanta para que hiciera algún milagro. Hasta ahora la defensa no le está resultando demasiado plácida. ¿Habría tenido que actuar durante la instrucción con más contundencia?. ¿Confió demasiado en la fortaleza y en el apoyo del Estado, para que librara a la Infanta de las angustias y de los riesgos del proceso?. No, no hay contestaciones absolutas. Moneda al aire. La bola de la ruleta que cae donde mejor le parece.

En general los comentarios a la resolución judicial han sido positivos. La actuación delictiva de Urdangarin y la cooperación de la Infanta, afecta a una colectividad. A todos los españoles. La prensa ha alabado la independencia de la justicia.

¿Constituye lo que hemos visto hasta ahora en la sede de los Tribunales, una premonición de lo que va a suceder durante el juicio oral?. En absoluto. ¿Puede salir indemne, inocente el señor Urdangarin y sus socios?. Pues sí. ¿Condenados?. También. ¿Y la Infanta?. Pues más de lo mismo.

Entonces, ¿Donde estamos?. Pues, a empezar otra vez. En la fase oral, se va a repetir nuevamente lo que se inició en la instrucción. Testigos, acusación, defensa, fiscal.

¿Y al final?. Pues al final, con fumata de uno u otro color, casación ante el Supremo.

O sea, no es que estemos empezando. 

Estaremos ahora por la mitad.

Una historia de más de mil páginas.

 

 

Domingo, 31 de enero de 2016

¡ HAY PEDRO !

 

Pedro Sanchez ha dicho ayer que va a consultar a la militancia para que esta decida en último término con quien el PSOE tiene que tejer alianzas. Al final encontró la salida, ante la beligerancia de los barones de su partido. ¿Y esto que significa?. ¿Y esto que quiere decir?. Pues no se sabe exactamente. Ahora parece que los técnicos de la formación política han de profundizar en el cómo el proceso se va a llevar a cabo.

Claro, ¿quien se opone a la afirmación que el militante de a pie, es el que tiene la última palabra?. Nadie. Así, públicamente. Ni Susana Diaz, ni Felipe o Bono, van a decir, “no no queremos que sea la militancia la que decida”. Pero por otra parte, la lectura puede ser distinta. Si los militantes han votado por un determinado equipo que dirija al partido y se haga responsable de la política que se siga en cada momento, a santo de qué ahora se quiere hacer recaer esta responsabilidad en el sufrido militante?. ¿No será porque Pedro Sánchez no sabe que coño tiene que hacer, porque las resistencia entre la gente que aún manda mucho en el PSOE es grande y tiene que escapar del cerco de la forma más digna posible?.

Muy claro. Si los socialistas no van a pactar con Podemos, ni tampoco con los independentistas, solamente les va a quedar la muleta de Ciudadanos, con la abstención del partido popular. Quiniela difícil, aunque no imposible. En cualquier caso y por si ha de irse a una nueva confrontación electoral, los barones más díscolos ya han logrado avanzar la fecha del congreso federal que podría forzar a la dimisión a Pedro Sanchez, para dar paso a un nuevo Secretario general. Sí  quizá en mayo/junio tengamos otras caras en unas nuevas elecciones generales. Sin Sanchez y sin Rajoy.

Sí, tiempos de turbulencias. Después de la tempestad, viene la calma.

No estoy tan seguro.

 

Domingo, 31 de enero de 2016

SUMA Y SIGUE

 

Sí, finalmente Artur Mas, se ha hecho a “un lado”. Ha decidido que lo mejor era dejar paso a un sustituto. Para no tenerlo todo por perdido. Mal, ir a unas nuevas elecciones.No quedaba otra alternativa que ceder para que el partido pudiera seguir en el gobierno.

De este modo la izquierda, los de Podemos tendrán que esperar. Y Convergencia podrá rearmarse. Y el famoso “proceso” podrá seguir su rumbo. Incierto, imposible, pero aún vivo.

¿La hoja de ruta?. Pues lo que nos han dicho en muchas ocasiones. La creación de las estructuras de Estado y la famosa desconexión. Y todo esto para llegar a una etapa “constituyente” en un período se dice, de dieciocho meses.

¿Y todo esto como se hace?. ¿Cómo se va a hacer?. Pues no se sabe. La beligerancia del Estado va a ser manifiesta. Indudable.Y si se insiste en el objetivo, se va ir a la suspensión mayor o menor de la autonomía.

El hecho, por tanto que tengamos un nuevo presidente de la Generalitat, no significa por ello  que se haya clarificado el horizonte político en Catalunya. Seguimos en las tinieblas. Sin vislumbrar un futuro de estabilidad que nos de confianza.

Desde la perspectiva puramente aritmética, una mayoría de diputados han escogido hoy un camino contrario a lo que una mayoría de catalanes expresaron con sus votos. El independentismo ha llegado a la conclusión de que pese a que el plebiscito no se ganó, ello no ha de ser obstáculo para que se trabaje como si este objetivo se hubiera cubierto. Porque de este modo y con el poder a su favor, será más fácil obtener una holgada mayoría en la próxima confrontación.

Sin duda esta es una reflexión que tiene mucho de real. 

La historia está plagada de casos semejantes.

Que no siempre terminaron bien.

 

 

 

 

Lunes, 11 de enero de 2016

DOS HERMANOS

Sí, Mas y Rajoy son dos hermanos. Dos hermanos sacudidos por las mismas turbulencias que han agitado la vida política de nuestro país en estos últimos quince años.
Y ninguno de los dos puede, podrá sacudirse el lastre enorme de la herencia recibida de sus antecesores. Ni tampoco,  aunque lo nieguen una y otra vez, hacer creer que nada oyeron, que nada vieron. Pueden no haber sido protagonistas de los desmanes acaecidos, pero testimonios, testigos sí lo fueron. Porque estaban ahí. En la cima, en la cúpula, en el círculo mas íntimo del poder de su partido.
Que hacer?. Pues lo que ahora se dice, en tono piadoso. “Hacerse a un lado” . Dejar que otros asuman el liderazgo. Entender que no tiene ya sentido luchar contra los demonios del pasado. 
Mas es el pasado. El vástago de Pujol. Y esto tiene más fuerza destructora, que el entusiasmo por la apuesta independentista. Estos días los anticapitalistas se han encargado de recordarlo.

Y Rajoy?. Pues, igual. ” mirar hacia otro lado”. Esto es lo que hizo en la época de Barcenas o de otros dirigentes hundidos en la corrupción. Se calló, no dijo nada. Esto no iba con él. Pero se equivocaba. Porque nadie en su sano juicio iba a creerse que nunca, nunca vió, ni se enteró de nada. Rajoy, aún con los méritos de esta legislatura, también tiene que “hacerse a un lado”.

Sería exagerado afirmar que Mas y Rajoy son responsables del galimatías político en el que nos encontramos estos días. Pero posiblemente sí son un obstáculo, importante, que está dificultando el encontrar una solución.

Lo dicho. O lo escrito. Mas y Rajoy, dos hermanos. Claro, enfrentados. Que no se hablan. 
Pero que se parecen. Porque las familias politicas a las que pertenecen, han tenido ya de antiguo las mismas servidumbres, los mismos vicios.

Jueves, 7 de enero de 2016

UN EDITORIAL

 

El editorial de hoy, 3 de enero del periódico El País, dice entre otras cosas, “la economía está atravesando por un período en el cual se registran aumentos significativos del PIB, con descensos continuos de la tasa de paro, pero sin que crezca el empleo estable; la mejora estadística se ha conseguido  mediante el aumento de la temporalidad y la caída de las rentas salariales”. “La medicina aplicada por el Gobierno, una reforma laboral que ha contribuído a favorecer el despido y a laminar las rentas, ha inflado las estadísticas de contratación, pero ha deprimido la capacidad de reacción del consumo y la inversión.”.

Bueno, ¿ El diagnóstico es acertado?. A medias. Muy a medias. Porque las afirmaciones se establecen como una crítica a la política económica del gobierno, diciendo, o mejor queriendo decir que otra política económica habría sido posible.

Yo no lo creo. Vamos a hacer memoria. Se decía hace seis, siete años, que la crisis dejaría paso a otra tipo de estructura productiva. Que la construcción quedaba absolutamente desterrada y que teníamos que abrirnos a nuevas tecnologías que sustituyeran a los sectores tradicionales que sustentaban nuestra economía. Esto es, sectores con un mayor valor añadido.

Al final de este largo período de escaseces, volvemos a crecer. Pero los pilares básicos que sustentan nuestra estructura económica no han cambiado sustancialmente. Cierto que exportamos más, cierto que hemos introducido una mayor diversificación en lo que vendemos al exterior, pero la verdad es que el cambio tan importante que esperábamos, no se ha producido.

Los empresarios han empezado a crear empleo, pero no se han decidido aún, a dar muchos pasos al frente. De ahí la temporalidad de la nueva contratación laboral. Sería ingenuo entender que después de tantos años de secano, la empresa se va a lanzar a contratar, sin tener en cuenta los riesgos que ha tenido que hacer frente en el pasado. Por otra parte, ¿Más exportación?. Evidentemente, “la caída de las rentas salariales· ha contribuído a forzar un mayor  crecimiento de las exportaciones.”

Por tanto, la conclusión es clara. No tenemos una industria con un importante valor añadido que sustituya a todas aquellas que han desaparecido. China sigue siendo la gran fábrica de Europa. Y esto no va a cambiar. Mientras tanto tendremos que conformarnos con el turismo, con el sector del automóvil, la alimentación, la química, y ¿porque no?, la construcción, que en este 2015 ha vuelto a despegar. Si a esto añadimos una coyuntura exterior favorable, precios del petróleo por los suelos y un euro que ya nos deja respirar y que se está equiparando al dólar, tendremos un 2016, que nos permitirá ir tirando, porque mucho más no tenemos.

 No, no hay fórmulas mágicas en economía. No, no hay milagro de los panes y  los peces. ¿Quiere ello decir que tenemos que conformarnos, que no hay alternativas?.

No, necesariamente. Pero sí, de vez en cuando, hacer un inventario de lo que tenemos.

Y saber hasta dónde podemos llegar. 

 

 

 

Domingo, 3 de enero de 2016