Archivo de junio de 2016



LAS IDEOLOGIAS. ¿OTRA VEZ?

 

Dicen que en estas elecciones, las ideologías van a tener una importancia grande. Que otra vez se va a discutir entre las ventajas de la economía de mercado y las ideas socialistas como tendencia dominante. Esto es “más Estado o menos Estado.” El Estado de Bienestar se ha forjado con una economía social de mercado y cuando la crisis se ha adueñado de las sociedad, se ha responsabilizado en gran parte al sistema de las causas de tantas carencias.

Los políticos, básicamente los de Podemos, le dicen al pueblo, al ciudadano que la política seguida por el PP ha fracasado. Y que ellos van a solucionarle los problemas. ¿Cómo? Con más Estado. No hablan de la inversión, de la confianza que pueda inspirarles la iniciativa privada y de la necesidad de potenciarla. No. El Estado providencial. El crecimiento va a venir así, de la manera más natural. ¿Y esto qué es?. ¿Socialismo, comunismo, “populismo”?.  No. Simplemente decirle a la gente lo que le gusta que le digan. Esto es,- insisto,- que van a solucionarle los problemas y que vivirán mucho mejor que ahora.

¿Y toda esta historia es creible?. Para muchos ciudadanos les es igual. Quieren que se les engañe. Ya están acostumbrados a que los políticos prometan el cielo en campaña electoral. Aunque luego éstos no se acuerden. Pero siempre ha sido así. El pueblo está para que se le engañe. Y ahora en estas elecciones se está produciendo el mismo fenómeno. Entre otras razones porque los discursos realistas, sensatos, razonables tienen un menor alcance mediático.

El cambio generacional está produciendo también unas modificaciones serias en el electorado. De la misma manera que sin crisis, no habrían nacido los nuevos partidos políticos, también sin las nuevas generaciones abiertas a la política, habrían tenido estas formaciones la fuerza suficiente para abrirse un hueco en el mapa político español.

¿No estaban inventadas todas las ideologías?. Claro, evidentemente. ¿Entonces porque insistir, porque hablar de nuevo, apelando a sistemas que la historia enterró, después de cosechar rotundos fracasos?. Posiblemente porque en política, las invenciones, las falsedades, se pueden lanzar sin ningún tipo de consecuencia para aquel que las propaga. Es curioso que mientras las leyes penalizan las actuaciones del individuo que falta a la verdad o que engaña a otro, no lo hacen a quienes engañan, con absoluto conocimiento de ello, a todo un pueblo.

Sí, han vuelto los mesías. Han encontrado el clima favorable para ello. Y esto no es bueno.

Esperemos al domingo.

 

 

Lunes, 20 de junio de 2016

LOS INGLESES

 

Estos días los periódicos, las televisiones irrumpen en nuestros hogares con la inquietud y el temor de que Gran Bretaña abandone la Unión europea. Pero, ¿A qué viene tanto revuelo.? ¿ Es que creíamos los que estamos en el continente, que los ingleses iban a profundizar en el objetivo de una Europa integrada ?. Pues si lo creíamos, la ingenuidad era mayúscula. Los ingleses están en la UE porque les interesa, porque entienden que les es más beneficioso, desde una perspectiva puramente económica. Y ahora están llegando a la conclusión que si siguen en el proyecto, las ventajas no sean ya tan claras.

Además, voy a dar el dato más determinante. Si los ingleses hubieran abrazado el euro, nunca se habría planteado el referendum. La muestra más evidente de las reticencias que ha producido Bruselas en la Gran Bretaña, ha sido el que nunca han querido  renunciar a la libra. Y la moneda sí que es un signo de identidad. Para bien y para mal. Los ingleses han sido nuestro socios, pero la insularidad, la cultura anglosajona, las colonias, la Commonwealth y los Estados Unidos, siguen teniendo más fuerza que el atractivo que pueda proporcionarles acercarse más a la Europa continental. Dicho de otra manera. A la hora de elegir, Inglaterra opta por sus socios de la historia, los que hicieron de este país una potencia ultramarina, antes que identificarse con el proyecto europeo que tiene como protagonistas relevantes a Alemania y Francia.

Y es que además los ingleses se han dado cuenta que la locomotora europea, está flaqueando. Que el marasmo de la burocracia, que una política económica a remolque de las conquistas sociales, está frenando o condicionando el crecimiento.

Yo no creo que la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea, produzca tantos daños a su economía. Buscarán con toda seguridad acuerdos como los que posee Noruega o Suiza. Y Londres continuará siendo la primera plaza financiera del continente europeo. Y los ingleses se sentirán más libres. Esto es, podrán seguirse sintiendo ingleses o más ingleses que ahora. Y nosotros nos habremos desembarazado de un socio en muchas ocasiones peleón, incómodo, que no creía en la unidad europea.

Bueno, veremos que dicen los votantes en el Referendum. Pero al margen del resultado, lo que estamos viviendo ya en estas semanas es la evidencia de un país que se revuelve en grandes capas de su población contra el mantenimiento de la presencia del Reino Unido en la UE.  Por tanto sea cual sea el resultado, la realidad es que los ingleses muy felices con nosotros no se sienten.

Yo, de Junker, de Merkel o de Hollande, no insistiría.  Si quieren irse, que se vayan.

Tampoco será tan grave. Ya vereis.

 

Sábado, 18 de junio de 2016