Archivo de enero de 2017



¿EUROPA, PRIMERO ?

 

Trump ha hablado con Angela Merkel. Que yo sepa, no han habido declaraciones de buenos deseos y de estrecha colaboración. Trump tiene en Europa a un aliado. Gran Bretaña. Ya les ha dicho que la salida de la Unión Europea le parece muy bien y les ha ofrecido un nuevo pacto para estrechar unas relaciones, que siempre han sido de bastante privilegio.

¿Y como encuentra Trump, a la Unión Europea?. En horas bajas. Sin un rumbo claro, definido. Más bien en la incertidumbre por mucho que Hollande y Merkel, hayan procurado en insistir que todo sigue como antes. Que los objetivos  de la integración entre los países miembros siguen siendo válidos y actuales.

Sí, quizá sea tiempo de inventario. ¿ Qué se ha hecho mal?. Hago un breve resumen:

En primer lugar se ha ido demasiado deprisa, admitiendo a nuevos socios. La Unión europea se ha hecho más numerosa, pero este incremento de Estados, la ha convertido en más vulnerable.  La cohesión de los países, nuevos miembros y su identificación con los ideales europeos, no es cuestión tan superficial e inmediata. La Unión, ganando tamaño, se ha debilitado.

En segundo lugar, la política desarrollada por Bruselas no ha favorecido la integración. Y a ello han contribuido dos factores de manera decisiva. La globalización y la austeridad  impuesta en favor de la estabilidad económica y del euro. La globalización ha generado la destrucción de miles de empresas y de puestos de trabajo en el continente europeo, en favor de China y otros países asiáticos. El imperativo del equilibrio presupuestario, de los límites de la deuda pública y del déficit, ha reducido también los recursos disponibles e incrementado la desocupación.  Cuando el BCE se ha decidido a actuar, poniendo a disposición del mercado miles de millones de euros mensuales, ya ha sido tarde. Tenía que haberlo hecho antes. Hace tres o cuatro años.

Y a los factores antes aludidos, se ha unido la avalancha humana de quienes huían del conflicto sirio. Realmente difícil, muy difícil cerrar la puerta a quienes desesperadamente piden ayuda. Pero Trump, lo tiene claro. América, primero. Y es que en realidad la idea es elemental. Dicho en pocas palabras: la solidaridad tiene un límite. Y el límite está en el mantenimiento de la sociedad del bienestar. Bien está ayudar a los que no tienen. Pero no a costa de desmantelar lo que los ciudadanos se han ganado a lo largo de muchos años de trabajo y sacrificio. No a costa de desfigurar y desnaturalizar los fundamentos de la propia sociedad.

No voy a pedirle a los dirigentes europeos que hagan como Trump. Pero esto de “Europa, primero”, no nos vendría mal en algunos capítulos de la agenda europea. No se trata de volver al bilateralismo, a encerranos en unas fronteras. Pero si el europeismo se halla hoy en horas bajas, es porque no se ha  sabido administrar el enorme caudal de afecto e intereses que tenían muchos ciudadanos por el proyecto común europeo.

¿Es tarde ya, para recomponer lo que lentamente se ha ido desmoronando?. Quizá no. Pero no veo yo en el horizonte demasiadas expectativas. No hay una voluntad fuerte, decidida.

2017, año de elecciones. Hollande,Merkel.

Veremos.

 

 

Domingo, 29 de enero de 2017