Archivo de febrero de 2017



“EL FIN DEL ESTADO”

Mientras el rey llamaba a la “colaboración leal y generosa entre administraciones” en el acto inaugural del congreso mundial de móviles, Francesc Homs decía que “una condena por el 9N provocará ”el fin del Estado español”.

 Pero lo que no ha dicho Homs es que si no le condenan igualmente lo que quiere es el fin del Estado español. Porque claro, si no le condenan proclamará a los cuatro vientos que todo lo que el Parlament está aprobando para forzar el camino a la independencia tiene absoluto respaldo legal. Y por tanto el Referéndum ya tiene el aval del Supremo.

 Bueno, la frase de Homs se inscribe en el ámbito de la prepotencia hasta llegar a un punto de ”mesianismo”. Se quiere emular a los profetas. Moisés revestido de la más absoluta de las solemnidades. “Cuidado, si vais más allá, el diluvio”. Sí, porque las palabras de Homs suenan a vindicación, a amenaza. Debemos tomarlo en serio?. No, claro. Tenerlo en cuenta, sí.

 En cambio el rey se ha mostrado conciliador y prudente. No puede decirse otra cosa. En su papel. Expresando que el Congreso de móviles es un ejemplo de trabajo conjunto entre Administraciones. En el fondo y en la forma un mensaje de concordia. Algo así como “juntos salimos ganando”. Y además se expresó en catalán. Sin duda un detalle. El rey esta haciendo bien su función. Sí, lo pueden aplaudir incluso los no monárquicos como yo, pero que prefieren al rey antes que la incertidumbre consustancial a las presidencias republicanas.

 Ahora que se habla tanto de la “posverdad” esto es de la “mentira” resulta evidente que Homs se ha instalado en ella. Y se encuentra cómodo. Sabe que para muchos,los sentimientos y hasta la pasión están por encima de la verdad. Y como que hace ya tiempo que está alimentando los sentimientos y las pasiones, tiene que perseverar en ello. Hasta cuando?.

 Seguro que lo seguirá intentando. Usando y abusando del Estado de derecho. Sabiendo que si fuerza al Estado ello le va a procurar una imagen de heroicidad entre los suyos.

 Aunque esta travesía hacia una tierra prometida, no conduzca en realidad, – y él también lo sabe- a ninguna parte.

 

 

Lunes, 27 de febrero de 2017

TRISTE, BASTANTE TRISTE

 

Sí, siento decirlo, pero no se me ocurre una frase más feliz.

Estos días se han multiplicado las noticias que hablan de un posible acercamiento entre la Generalitat y el gobierno de Madrid. Enric Millo, el delegado del gobierno, ha apuntado que sí, que ambas partes se hablan. Como gente civilizada. Y que no necesariamente han de airearse los contenidos en la prensa.

Pero tan pronto como se han hecho públicas estas manifestaciones, tanto Puigdemont, como Junqueras, como Neus Munté, la vicepresidenta, ya han negado en redondo que se hayan producido los encuentros. Puigdemont ha acudido al símil del Espíritu Santo para afirmar que no ha hablado con ningún alto portavoz del gobierno, aunque sí lo habría deseado.

Así las cosas, la mayoría del Parlament sigue en sus trece. Esto es referendum, sí o sí. Y su presidenta acaba de decir, que “le parecería una monstruosidad que finalmente Madrid se atreviera a intervenir la Autonomía”. ” Y que esto no puede o no ha de suceder en la Europa de las democracias.” Y naturalmente, que va a seguir adelante, pase lo que pase.

Pues mal.  Porque esta conducta no va a conducir a solución alguna. ¿ No se entera de ello la Sra. Carme Forcadell?. ¿ No podemos pedirle un mínimo de realismo?. ¿Es que piensa de verdad que va a conseguir sus objetivos, al margen de lo que consideren los partidos que en el Parlamento español, disponen de una aplastante mayoría?. Ni PP ni PSOE ni Ciudadanos y posiblemente ni Podemos permitirían,- permitirán mejor dicho-, que se vaya muy lejos en los propósitos o en las voluntades de personas como la presidenta del Parlamento. Naturalmente que se utilizarán los recursos de los que dispone el Estado, para impedirlo. Y detrás de estos instrumentos estarán los grandes partidos apoyando las medidas. Sin ninguna duda. Pensar o creer otra cosa constituye una tremenda ingenuidad. No, aún más. Una absoluta irresponsabilidad, por las consecuencias que todo ello puede generar, ahondando la división de nuestro pueblo. 

Ahora mismo, no se ve luz alguna en el horizonte. Tampoco Rajoy ha hecho gala de imaginación y valentía. Abriendo la Comisión de reforma Constitucional, tal como he venido diciendo en muchas ocasiones. Ya sé que me repito. Ofreciendo una alternativa nueva y distinta al diálogo por el diálogo. Pero por ahora nada.

Si se me pregunta si Catalunya a lo largo de la historia ha sido pactista, contestaría después de meditarlo un tanto, con un sí. Que a lo largo de los siglos, hemos optado por el realismo y por el pacto. Y no nos ha ido mal. El pacto nos ha dado fuerza, influencia y prosperidad.

¿Hemos hoy abandonado el espíritu de pacto?.

¿Estamos dejando de ser lo que hemos sido siempre?.

 

Martes, 21 de febrero de 2017

BANCO DE ESPAÑA / CNMV, MAL, MUY MAL

 

“Que los responsables del Banco de España y de la Comisión del Mercado de Valores sean más humildes y dejen de dar lecciones”. Lo ha dicho el sindicalista Pepe Alvarez de la UGT, a raíz de la imputación judicial de los que fueron presidentes del Banco de España y CNMV.

Bueno, no siento una especial simpatía por el sindicalismo, pero la frase es muy adecuada. Tanto el Banco e España como la CNMV han gozado a lo largo de los años,-mejor dicho, siempre-, de una aura de infalibilidad. Todo lo que decían, afirmaban o señalaban, debía ser cierto y creído sin duda y sin crítica. Todo lo hacían bien. Imagino que los políticos de turno debía asumir que si estas dos instituciones se tambaleaban, también se iban a tambalear los cimientos del Estado.

Y claro la “infalibilidad” conduce a que uno se lo crea, que sus actuaciones vengan presididas por una clara prepotencia y que no se admita el error y la crítica. Esto ha sucedido en décadas con el Banco de España y con la Comisión de Valores. Con esta última institución tuve yo algunos tropiezos y llevé a los juzgados a algunos de sus funcionarios. Por supuesto sin éxito alguno.

Leo también que los altos dirigentes del Banco de España, Luis Maria Linde y Javier Alonso, han salido en tromba a defender a los responsables imputados por el Juzgado, manifestando que la actuación del banco en el caso Bankia fué impecable. Imagino que ante la disyuntiva de reconocer que algunas cosas se hicieron mal, han optado nuevamente por la “infalibilidad”. Esto es, nadie se equivocó.

Claro que si nadie, -realmente nadie- en el Banco de España erró en su juicio, ¿Porqué entonces la salida a Bolsa de Bankia, terminó en un fiasco de miles de millones de euros?. ¿Es que el Banco se limitaba a estampar un sello de entrada a las instancias presentadas por los sesudos directivos de Bankia?.¿Se analizaban los balances, las previsiones, los planes de negocio a la vista de la ampliación de capital proyectada?.¿O es que los políticos presionaron al presidente, a Fernandez Ordoñez, para que al margen de cuestiones técnicas y de riesgos, diera el visto bueno a la operación?. ¿Y la CNMV?. Pues igual. De arriba llegó el mandato que tenía que aprobarse el expediente. Y así se hizo. Sin dudarlo.

No creo que las imputaciones a “Mafo” Fernandez Ordoñez y a Julio Segura, presidente de la CNMV vayan muy lejos. Aunque lo importante aquí es que detrás de una actuación negligente, el Estado tendrá que asumir una responsabilidad patrimonial frente a las personas afectadas. Curioso. Porque al final, esta responsabilidad patrimonial va a recaer en el bolsillo de todos los españoles.

¿Pagan siempre los mismos?.

Pues, sí

Miércoles, 15 de febrero de 2017

EL JUICIO Y ALGO MÁS

 

Acabo de escuchar las manifestaciones de los abogados Pina y Entrena que representaron a Ortega y Rigau en el juicio de la pasada semana. Entienden que tiene que producirse una sentencia absolutoria porque no se cometió delito alguno. Naturalmente lo contrario que lo que esgrimió y argumentó el Fiscal. Pina y Entrena han dicho también que la inocencia de sus representados la defienden incluso desde una perspectiva de neutralidad y de independencia. Esto es, si no fueran los juristas que defendieron a la vicepresidenta y a la consejera de Educación, igualmente opinarían que ningún actuación delictiva se produjo. Y que además,- para terminar con el alegato-, la jurisprudencia del Tribunal Supremo es constante al entender que un asunto o un cometido semejante, nunca se puede enmarcar en la esfera del delito.

Con toda seguridad los experimentados letrados que representaron a las expresadas señoras, se leyeron y releyeron, resoluciones que pudieran aplicarse al caso que se estaba juzgando. Y entrando en la casuística de los delitos y más concretamente en el de desobediencia, con seguridad también encontraron pasajes de sentencias del alto tribunal, que convenientemente desmenuzadas les llevaron al desenlace de la inexistencia del delito. Pero, me pregunto. ¿En la amplia jurisprudencia analizada, encontraron alguna- una solamente-, que planteara un desafío al Estado, a través de la convocatoria de una consulta a la ciudadanía?. ¿Una sentencia que con carácter concluyente llegara a la aceptación de la tesis de que la ciudadanía al margen de la Constitución podía pronunciarse acerca de la posibilidad de la separación de una Autonomía?. Seguro que no. Seguro que las sentencias se habrán referido a temas menores, a cuestiones más accidentales. Y la cuestión es tan sencilla como la de determinar, si lo que vale para una cuestión menor, tiene la misma validez para una asunto tan trascendente como el que se estuvo tratando días pasados.

Finalmente Pina y Entrena llegaron a decir, a significar, aunque no con estas palabras, que esto de dictar sentencia es una cuestión que tiene mucho de subjetivismo. Esto es, depende de quien juzga. Y que en material penal, no dos y dos son cuatro. Pueden ser tres y hasta cinco. Y que por tanto por mucho que ellos tuvieran fe en lo que sus representados hicieron o no hicieron, no les quedaba otro remedio que esperar a lo que los jueces decidieran. Y que el resultado lo aceptarían. Porque tenían que seguir creyendo en la justicia. Para así poder seguir desempeñando su profesión con alguna tranquilidad.

Seguramente los que me estén leyendo, podrán preguntarme, cuál es mi veredicto. Esto es si me inclino por la tesis de la defensa o del Fiscal. La respuesta es clara. La sentencia será condenatoria. Posiblemente con algunos retoques.

Pero no digo más.

 

Lunes, 13 de febrero de 2017

EL JUICIO. ¿PARA QUE HA SERVIDO?

 

¿Sí, para que ha servido el juicio? Para nada. Yo pedí la suspensión. A la espera  de que el Parlamento pudiera en esta legislatura llegar a un acuerdo para actualizar la Constitución. Para que se llegase a un nuevo marco de convivencia; para que España avanzara hacia alguna forma de Estado federal que incluyera a todos y a todas las voluntades. 

Pero no fue así. Nadie, ningún partido pidió la suspensión del proceso. ¿Porqué? ¿Falta de coraje? ¿Indecisión? ¿desinterés? ¿ O mucho, desmedido interés en que se celebrara?Un poco de todo ello. Y el final ha sido triste, deprimente para los que queremos que se supere esta situación en favor de la concordia y el diálogo.

La conclusión del juicio contra Mas,Ortega y Rigau es que hemos retrocedido. Que se ha utilizado el acontecimiento para vender independentismo. En grado superlativo. Para seguir por un camino que en realidad no se sabe adónde conduce. Los acusados han insistido en que la causa es un ejemplo de la falta de democracia, existente en el Estado español. Han dicho que es una “democracia enferma”. ¿Porque?. Pues porque ellos simplemente “han cumplido la voluntad del pueblo”.

“El pueblo”, siempre “el pueblo”. Al pueblo se le ha instrumentalizado y manipulado siempre. La historia presenta innumerables ejemplos. Y al final, el pueblo siempre ha sido el primer y el último sacrificado de las audacias y de las irresponsabilidades de quienes decían actuar en su nombre. Ha sucedido tantas veces. Pero no se aprende nunca. El pueblo siempre ha sido quien acaba asumiendo la amarga herencia de quienes quieren salvarle.

Cuando hablamos de la situación, tratando de hallar alguna alternativa, se comenta siempre que “·la otra parte”, -esto es gobierno del Partido popular-, no hace nada,- o bien poco- para mejorar la perspectiva.

Sí, es cierto. En estos momentos el Parlamento a iniciativa del PP debería ya estar tratando en la Comisión Constitucional, cuáles han de ser los temas más importantes que han de ser objeto de consideración para una adaptación de la Constitución a los tiempos presentes. Ni se ha hecho hasta ahora, ni por lo que leo es previsible que se haga próximamente. Mal, muy mal. Aunque Rajoy y los dirigentes del Partido socialista, se hayan expresado en el pasado acerca de su disponibilidad por un cambio constitucional. Se han olvidado ya de ello.

Si se abriera la puerta a una actualización de la Constitución, Catalunya recibiría con cierto optimismo la iniciativa. Por lo menos desaparecería la impresión del discurso único. De la frustración se pasaría a la esperanza, a la posibilidad de que pudiera alcanzarse un equilibrio, sin vencedores ni vencidos.

Pero por ahora nada de esto se perfila en el horizonte.

Estamos en plena borrasca.

 

 

 

 

Sábado, 11 de febrero de 2017