Archivo de septiembre de 2017



DEMOCRACIA, DEMOCRACIA

 

Todos los políticos hablan estos días de democracia. Es la palabra mágica. Los independentistas hablan de democracia. Votar es democracia. El ejercicio democrático por excelencia. Un derecho fundamental. Un derecho que está por encima o más allá de las leyes. Las que sean.

Y la forma de plasmar el voto, es el referendum. ¿Para qué? pues para independizarse de España. ¿Y quien lo convoca?. Pues el gobierno de la Generalitat. ¿De que color? Pues independentista. ¿Y con que leyes o reglamentos? Pues los del Parlamento catalán. ¿Suspendidas por el Tribunal Constitucional español?. Pues sí. Pero, dicen que es igual. ¿Pero y las mayorías en el Parlamento catalán? ¿ No dice el Estatut que su modificación exige mayorías muy cualificadas? Sí. ¿Entonces como ha sido posible que con una mayoría simple se pase de largo del Estatut y se acuerde un referendum por la independencia?. Pues porque las leyes, según afirman los independentistas, están para servir al pueblo y el pueblo lo que quiere es votar. Por tanto las leyes deben acomodarse a la voluntad del pueblo.

Bueno, esto es lo que sucede. Y mal vamos. Con estos políticos que mandan, puede suceder cualquier cosa. Porque cuando se ignora la ley una vez, uno puede llegar a acostumbrarse. Esto es, estar por encima del bien y del mal. Porque, claro, todo se hace para servir al pueblo. El pueblo, el gran instrumento que ha sido históricamente objeto de manipulación por los políticos. Y que finalmente ha tenido que sufrir las consecuencias, en ocasiones tan funestas, de la locura de los políticos que siempre han querido salvarlo.

Por lo que se ve, ahora también los independentistas nos quieren salvar de los males que nos acechan. Y tienen prisa por hacerlo. Ya han dicho que van a proclamar la independencia si gana el sí, en cuarenta y ocho horas. De que van a ganar, con los votos que sean, no me cabe ninguna duda. Es un referendum hecho a su imagen y semejanza.

De vez en cuando en la vida de las naciones, se producen sobresaltos. Políticos que aparecen para salvar a la patria. La historia ha conocido a algunos. Demasiados, con toda seguridad. Aquí en Catalunya estamos viviendo un tiempo de redentores. De ángeles flamígeros que nos inundan con evangelios imposibles. Canónigos de catedral que enardecen a los fieles con la tierra prometida.

Por desgracia no se aprende y la memoria de los pueblos es corta.

Esperemos que la pesadilla termine pronto.  Y que los profetas que han estado seduciendo a las multitudes, a tantos catalanes de buena fe, se den cuenta de que su reino de los cielos no existe. Y pidan perdón.

Aunque dificilmente lo van a merecer. 

 

 

  

 

Sábado, 30 de septiembre de 2017

TRUMP. EL VEINTE POR CIENTO

 

Trump sigue actuando como un empresario preocupado por la cuenta de resultados, por la facturación y por la ampliación de los negocios. Está convencido de ello. Por propia experiencia. Y cree que si el impuesto de sociedades, baja al 20% esto estimulará el crecimiento. Y que además si da facilidades para que las empresas norteamericanas repatríen los fondos depositados ahora en el extranjero, ello va a beneficiar la inversión en activos del país. Después de una serie de objetivos fallidos por las resistencias del Congreso, parece que el tema impositivo pueda tener luz verde.

Claro que los economistas que apuestan por una mayor presencia del Estado en distintos ámbitos de la vida ciudadana, ya se han apresurado a oponerse, considerando que con menos impuestos, también los ingresos serán menores, con lo cual tendrán que arbitrarse otras políticas que compensen estos descensos. Quienes se expresan en estos términos marginan un factor o circunstancia elemental. Esto es, a menores impuestos lógicamente la actividad económica debería ser superior. Más dinero en la cartera de las empresas, más inversión, más ocupación y más dinero en el bolsillo de los consumidores.

Bueno ya sé que no siempre esta ecuación se ha producido. Es decir a menor presión impositiva, más crecimiento. Pero no se puede negar lo elemental del aserto. Lo que sucede es que quienes lo atacan, no creen, son escépticos en la capacidad del sector privado para tirar del motor de la economía. Y confían en el sector público para liderar los avances o los cambios. Y es cierto que en alguna ocasión de crisis profunda esto ha sucedido. Pero no vamos a convertir lo excepcional en normal.

Si Trump consigue convencer a republicanos y demócratas en este empeño, se abrirá una nueva era en el ámbito de la imposición a las empresas. Y ya vereis como más tarde muchos países europeos, empezarán a imitar esta tendencia. Algunos ya lo han llevado a la práctica. Entre otras razones porque el nivel de asfixia fiscal está condicionando iniciativas e inversiones en el centro y sur del viejo continente.

 

Viernes, 29 de septiembre de 2017

JAMAICA

 

Me entero que el nombre de la posible coalición en Alemania se refiere a los colores de la bandera de aquel país. Y resulta que estos colores son idénticos a las formaciones políticas que puedan integrar dicha coalición, esto es la CDU, el FDP y los Verdes.

Aunque la denominación en realidad quiere tener otra significación. Esto es, la originalidad, la diversidad de los partidos que Angela Merkel tratará de cautivar para que formen parte de su gobierno. Así, a simple vista podría parecer que los liberales del FDP están más cerca de los postulados de los cristiano demócratas. Pero es una apariencia que seguramente conduce a error. Porque los Verdes han evolucionado en estos años a posiciones más cautas y conservadores. El ejemplo está en el Estado de Baden Würtemberg, que está presidido por uno de los principales políticos de este partido. Y lo sobresaliente del caso es que en un Land muy tradicional, con una historia industrial de empresa familiar, la mayor parte de interlocutores con los que he mantenido una conversación sobre el particular, me dicen que lo está haciendo muy bien. Esto es como si fuera alguien de la CDU o del mismo SPD socialista.

Por tanto, aunque se haya hablado de la enorme dificultad que pueda tener Merkel para unir intereses tan contrapuestos, y del riesgo de nuevas elecciones, no creo que las mismas llegaran a  producirse. Con toda seguridad esto no sería posible en España. Las sensibilidades y los recelos serían tan grandes que las cuestiones personales irían por delante del interés de Estado. Pero en Alemania estas consideraciones tienen menos virtualidad. Estoy muy convencido que también para los principales partidos la estabilidad como objetivo, es una premisa fundamental. Tendría que equivocarme mucho para que la coalición no llegara a materializarse. Y lo digo, por el conocimiento que tengo después de tantos años, del pueblo alemán y de algunos de sus dirigentes. Por poco que pueda Angela Merkel tenderá puentes de diálogo y de conciliación. Y los liberales del FDP y los Verdes no le van a cerrar la puerta. Con toda seguridad una mayoría del pueblo alemán no se lo perdonaría.

Claro que uno se pregunta que porqué aquí todo es bastante distinto. Y el objetivo de los partidos en la oposición es siempre tan cainita. Esto es buscar la derrota y el hundimiento del prójimo político, cueste lo que cueste y perjudique a quien perjudique.

La respuesta no es tan complicada. No somos Alemania, ni somos alemanes.

Somos, como somos. Así nos va y así tendremos que ir sorteando con mejor o peor fortuna, los líos y los problemas que nuestros políticos pongan en nuestro camino. 

 

Jueves, 28 de septiembre de 2017

VIGILIAS CATALANAS

 

Sigue esta especie de suspense. Todos dicen que no saben que pasará. En la calle, en la radio, en la televisión. El gobierno independentista ya ha dicho que ahora es el pueblo el que tiene que hablar. Y todo lo confían en la presencia de ciudadanos el día uno con voluntad de ir a votar. Y por poco que se produzca la movilización, al margen o no del voto, se apuntarán al triunfo. Sin concesiones. Y al día siguiente, lunes, martes o miércoles, Puigdemont se la jugará y declarará la independencia. Por unas horas. Pero es igual. Lo importante es que la historia lo registre. Y que el electorado entienda que ellos han cumplido con sus objetivos.

Luego el Estado inhabilitará a Puigdemont, a Junqueras y a Forcadell. Y estrechará el marco de la autonomía. Tampoco va a negociar nada. Por lo menos en una primera etapa. Luego cuando los ánimos se hayan enfriado un tanto y se tenga una cierta perspectiva de la  nueva situación, los dos grandes partidos con Ciudadanos y el resto de fuerzas políticas, van a ponerse a trabajar para buscar alternativas.

Claro que las alternativas que vayan a barajarse, pasarán por el  respeto al marco constitucional. Y como que las mayorías para su modificación, la poseen los dos grandes partidos, en absoluto se va a permitir una segunda o una tercera versión del referendum unilateral. Los acuerdos o a la transacción solamente podrá tener una viabilidad si los Puigdemont y demás profetas del independentismo han desaparecido. Lo cual parece improbable, pero en absoluto imposible. Porque en política puede suceder cualquier cosa.

Hoy ya se puede ver en la ciudad la policía venida de toda España. Mucha tranquilidad. Como que las web de Omnium y Asamblea, han enmudecido, imagino que las llamadas a las concentraciones inmediatas, se han hecho más problemáticas. Tener la llave de las redes sociales es un asunto fundamental. Si no llegan los mails, los whats up, los mensajes a sus destinatarios, éstos se quedan en la mayor de las horfandades.

Mañana ya es jueves. Ya queda menos. Todo como un mal sueño.

Espero despertar el lunes sin resaca y con ganas de emprender y  trabajar.

Y con el ferviente deseo que después de tanta independencia, nos dejen una temporada en paz.

 

 

Miércoles, 27 de septiembre de 2017

TENSA ESPERA

 

Me he resistido a escribir. Uno y otro día. Ya había formulado el pronóstico. Pero volveré a insistir, porque tras  los últimos acontecimientos sigo manteniendo la misma opinión.

Referendum, referendum, tal como se entiende debe ser el acontecimiento, no lo va a haber. Será más un referendum rural que urbano. En el campo se va a votar, en las grandes ciudades, apenas. Porque los entusiasmos y las pasiones por la Catalunya independiente, se han prodigado más en las comarcas que en los grandes centros urbanos. Los refuerzos humanos que desembarcaron en Barcelona, para asegurar el éxito de la Diada, con cientos de autocares fletados al efecto, constituyen un botón de muestra de una realidad; de una realidad que no se corresponde a mi juicio con la voluntad de la mayoría silenciosa de ciudadanos.

La pregunta que uno se hace, es cómo va a quedar el país, después de toda esta especie de cruzada a ninguna parte. Puigdemont venderá a su clientela que ha cumplido con sus objetivos. Esto es, celebrar el referendum. Y claro está que sea cual sea el resultado, presentará el desenlace como un éxito. Por poco que pueda, apoyándose en alguna cifra milagrosa, declarará la independencia. Por pocas horas. Reedición de Maciá y Companys. En otro caso como es habitual, Rajoy será el responsable. 

Pero el mapa politico seguirá siendo el mismo. A menos que mientras tanto no se produzcan inhabilitaciones o una suspensión de la autonomía. Si Puigdemont y Junqueras siguen al frente de sus formaciones políticas, la inestabilidad estará asegurada. ¿Elecciones autonómicas?. Van a convocarlas, si están seguros de ganar. Y quizá aguarden a primeros de 2018. Porque el Pedecat, necesita tiempo para buscar algún tipo de consolidación frente al empuje de Esquerra Republicana.

¿Pueden unas próximas elecciones determinar el fin de una mayoría parlamentaria independentista?. Dos factores van a ser determinantes. La resaca, el cansancio que en la opinión pública haya producido del día 1 de octubre y la actitud de los partidos que se enfrentan al independentismo. Esto es la inteligencia que puedan desplegar para convencer al electorado que la suya es la opción más válida y que asegura un futuro mas estable.

Bueno, que pase pronto el 1/10. La espera se está haciendo larga. El tiempo no lo detiene nadie. ¿Para que habrán servido tantas proclamas y tantos entusiasmos?. ¿Pérdida de tiempo? ¿Ridículo?.

Las dos cosas. 

 

 

Martes, 26 de septiembre de 2017