MÁS DE LO MISMO

 

Día sí y otro también. Ahora le ha tocado el turno a Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes. Francisco Granados, el lugarteniente de Aguirre, ha lanzado los dardos acusadores. No lo hizo antes, pero cree que  por fin ha llegado la hora. Granados ha dicho que las elecciones de la Comunidad de Madrid de 2007 y 2011 fueron financiadas en gran parte con dinero negro o “B” que es lo mismo, pero resulta más elegante. Y que Aguirre y Cifuentes, lo sabían y estaban al tanto de lo que sucedía. En particular, Esperanza Aguirre que conocía todos los detalles.

¿Sorpresa?, por supuesto ninguna. Una práctica habitual en aquellos tiempos. ¿De un solo partido o de todos?. De casi todos. Claro que el ambiente social en 2007 y aún en 2011, poco tenía que ver con la sensibilidad actual. Lo importante era recaudar los fondos para pagar la campaña. El orígen, lo de menos.

Francisco Granados ya ha dicho que no tiene pruebas de todas estas aseveraciones. Pero que todo fué como ha señalado.

Ante estas exclamaciones y la inexistencia de evidencias, los portavoces del partido se han apresurado a crucificar al malo de Granados y apoyar sin reservas a Cifuentes y Aguirre.

Pero mientras tanto los partidos de la oposición han acogido con singular regocijo el espectáculo que les ha brindado Granados y han acudido raudos al Parlamento, a presentar solicitudes formales de comparecencia de las dos ilustres señoras. La comparecencia sin duda se va a celebrar las próximas semanas con el mismo resultado que anteriores investigaciones llevadas a cabo por la Cámara. Es decir, no va a servir de nada. O de bien poco.

Lo de la corrupción y los procedimientos judiciales que siguen, no va a terminar en años. Granados habla en 2018 de unos acontecimientos que se produjeron el 2007. Han pasado más de diez años. Y hasta que se vea el posible juicio oral, tras una instrucción un poco larga, llegaremos a lo mejor al 2020.

¿Para que seguir?. Mejor dejarlo.

 

 

 

12 de febrero de 2018



Deja un comentario