MEJOR ESTAR, QUE NO ESTAR

 

Es lo de siempre. Elegir entre estar en el poder o quedarse sin él y actuar en la oposición. El socialista  Martin Schulz ha escogido el poder. Compartir poder con Angela Merkel. Y además desde una posición casi de privilegio. Porque han cerrado acuerdos en los que Schulz se reserva la cartera de Exteriores y el Ministerio de Finanzas. Por tanto una coalición de igual a igual, o quizá con un peso muy importante de los socialistas, dada la influencia de los ministerios que van a asumir.

Y en cambio el no tener poder condena a la soledad y a la inanición. Christian Lindner el líder de los liberales alemanes debe estar arrepentido de su decisión de no insistir en una coalición, la famosa “Jamaica”  de hace unas semanas. Tendrá que esperar a unas próxima convocatoria electoral y veremos entonces que van a hacer los electores. Cuando no tienes el poder, caes en el olvido.

Falta ahora la ratificación de los miembros del partido. Aunque no se esperan sorpresas, existe cierta incredulidad y desagrado en algunas de sus facciones. Entre ellos, los “jusos” los cadetes o jóvenes del partido que esperaban una actitud contundente por parte de Schulz. Ayer mismo una compañera alemana, me decía un tanto alterada que no comprendía como Schulz que había abogado por una oposición clara y decidida, ahora al poco tiempo, se hubiera pasado a las filas de la conciliación y el consenso. Le contesté que esta maniobra no era más que “política”. Y la política es esto, ir al ritmo de las olas, del mar embravecido o tranquilo, y no dejar que las aguas te sumerjan y te condenen al silencio.

Y lo que decía antes. Schulz ha optado por la “visibilidad”. Por estar en las páginas de los periódicos. Por generar noticias, por “tocar” poder.

No creo que haya sido una mala decisión. Alemania y Europa con toda seguridad se lo agradecerán.

 

10 de febrero de 2018



Deja un comentario