Archivo de marzo de 2018



LOS NUEVOS MONOPOLIOS

 

Algún día llegará que alguien plante cara a los nuevos monopolios. Trump ha empezado a protestar. Amazon se está comiendo al pequeño comercio. Y al no tan pequeño. Jeff Bezos, el jefe de Amazon puede empezar a inquietarse. Trump que está curtido en las lides de la feroz competencia urbana, no va a quedar impasible si le alborotan el gallinero. Si su electorado más fiel pierde la batalla del comercio de proximidad, del supermercado, de la tienda que cubre las necesidades y los hábitos de consumo del ciudadano en pueblos y ciudades.

En la memoria está lo que sucedió en la época del petróleo y del monopolio de la Standard Oil de Rockefeller, que integró la mayor parte de los negocios de distribución del crudo. El Gobierno obligó a desmontar el conglomerado, aunque los resultados no fueran tan elocuentes. Pero algo semejante puede suceder con las nuevas tecnologías en algún no lejano futuro.

Facebook, Google, Amazon, son monopolios que dominan el mundo de la información y de las redes sociales. Son más que un Estado,- o de varios Estados-, con capacidad para dominar voluntades y orientaciones políticas. Si los Estados no reaccionan, los monopolios seguirán imponiéndose a los Estados y  estableciendo su dictadura. Dicen estar al servicio del ciudadano, pero en realidad se sirven de él.

El concepto de servicio público ha de llegar a las redes sociales. ¿Que es Internet y la red social que lo integra, sino un “servicio público”?. ¿Debe estar este servicio público esencial que maneja millones de datos, en manos privadas?.

Es pronto aún para avanzar respuestas. Pero los políticos han empezado ya a advertir los peligros que acechan a este “gran hermano”. Y no solamente los peligros, porque el resultado de algunas elecciones ha venido ya influenciado por el uso fraudulento de la información y las redes sociales.

Curiosamente en el mundo de la “globalización”, de la apertura de mercados, las nuevas tecnologías han alentado el nacimiento de monopolios. Esto es, de empresas que dominan el mercado y que no tienen competencia.

Hoy esta es la realidad. ¿Para cuanto tiempo?.

 

 

Viernes, 30 de marzo de 2018

ZARA

 

Hablo con un amigo, proveedor de Zara. Es unos de sus principales clientes. Le digo que parece increíble lo que esta gente están haciendo. Creciendo constantemente y con unos beneficios envidiables. Hoy mismo leo en la prensa que “Zara mejora sus márgenes”. 

Me contesta que todo en Zara es prisa. Todo el mundo corre en las distintas secciones de la compañía. La exigencia a los proveedores es enorme. También el control de calidad. A la mínima te devuelven el género, me explica. A veces, prosigue, te piden una mercancía el jueves para servirla el lunes. Como que cada pocos días llenan las tiendas con nuevas prendas, están constantemente atentos para que la producción y la distribución funcione como un reloj.

Y sigo preguntándole. “Pero, alguien debe estar detrás de todo esto, para que todos los que trabajan en Zara se sientan motivados y trabajen con el mayor dinamismo”. Me contesta que esto forma parte ya de la “cultura” de la empresa. Que viene un tanto de lejos y que parece que Amancio Ortega, el fundador ha tenido bastante suerte con la elección del primer gestor de la compañía. Ahora mismo el consejero delegado, Pablo Isla, que antes había estado en Tabacos de Filipinas, está llevando el timón de la sociedad con acierto, a la vista de los resultados y con una facturación superior a los 25.000 millones de euros.

Realmente Inditex/Zara parece un ejemplo a seguir. Sí que tengo que añadir, que no acabo de comprender cómo una empresa semejante, desde sus muy modestos orígenes haya podido realizar esta casi milagrosa transformación. Y todo ello sobre la base del propio negocio, de sus propios recursos y de los beneficios generados. Y más si consideramos que el crecimiento se ha hecho vendiendo prendas a 3o, 5o o máximo 70 euros.

Sí, tengo que confesarlo. Interesante y a la vez intrigante.

 

 

Jueves, 29 de marzo de 2018

EL VIAJE A NINGUNA PARTE

 

Y de repente, todo parece haber cambiado. Estamos en otro acto de la tragicomedia. En otra escena con un decorado que era desconocido. Ni el mismo Puigdemont habría soñado que un día se encontrara en las llanuras más bien tristes, de final de invierno de Schleswig Holstein. Y que tuviera que pasar las noches,- bastantes noches- en esta fortaleza de aspecto adusto, frío, distante de la cárcel de Neumünster. Con lo confortable que estaba en Waterloo, en la mansión de la presidencia de la anunciada república.

Claro, porque Alemania no es Bélgica. Se le parece bastante poco. Los valones o los flamencos tienen pocas semejanzas con los alemanes del norte. Y esto ha tenido un reflejo en la recepción que se ha dado a Puigdemont. En Bruselas las atenciones fueron frecuentes. La fiscalía lo trató con singular deferencia. El Juez fue también cuidadoso. Y su abogado, que jugaba en campo propio, movió los hilos de la defensa con habilidad. El resultado fué el de facilitar a Puigdemont a que siguiera con una estrategia destinada a seguir erosionando las instituciones españolas.

En cambio en Alemania, en pocas horas ha quedado recluido. Una declaración muy larga ante una jueza, pero poco o nada se sabe del contenido de la misma  y de lo que sus abogados hayan podido alegar para que pudiera quedar en libertad. Tampoco se le ha visto. Se ha dado la circunstancia o la casualidad que no ha tenido que trasladarse para ver a la magistrada. La diligencia se ha realizado en dependencias contiguas al centro de internamiento. Y esta tarde su abogado ha dicho en pocas palabras que esto no se iba a resolver en pocos días.

Tengo pocas dudas acerca del desenlace. Alemania va a facilitar la entrega de Puigdemont. Por mucho que algunos semanarios como Der Spiegel o Süddeutsche Zeitung o un partido de izquierda como Die Linke consideren lo contrario. Aunque la palabra “rebelión” no tenga una correspondencia en la Constitución alemana. “Palabra”, sí, digo bien. Porque la separación o intento de ella en un Land o Estado federado, puede llevar aparejada penas que pueden llegar a la cadena perpetua revisable. En España, “rebelión”, en Alemania, “Verrat”, esto es traición a la República Federal, tratando de desgajar una parte de la misma. En la práctica, lo mismo. La protección de la identidad, de la integridad territorial y del propio Estado. La defensa del Estado y de la Nación frente a quienes buscan su desmembramiento y destrucción.

Mientras tanto, tendremos que atender como espectadores a las próximas entregas del relato. Mañana se ha convocado una sesión extraordinaria del Parlament. Imagino que para seguir clamando por “la democracia y la libertad”. Pero sin Puigdemont en Bruselas las servidumbres van a ser menores. Los fervores republicanos sin el comandante en Waterloo van a desvanecerse. Y el reloj para una investidura o para unas nuevas elecciones va a seguir corriendo.

El viaje a ninguna parte. Sí el de Puigdemont y el del independentismo. Un viento fuerte que nos ha querido arrastrar. Que nos ha hecho tambalear. Que ha debilitado a Catalunya como nunca lo fué, en más de sesenta o más años.

Un tremendo ridículo.

 

 

 

 

Martes, 27 de marzo de 2018

UN DESASTRE

 

¡Me resisto a hablar de ello porque lo he hecho tantas veces!. He escrito, he dicho en tantas ocasiones que lo que estaba sucediendo en mi tierra, en Catalunya, era una especie de locura, un sinsentido, que ya me parece inútil el insistir sobre ello. Y pese a todo, después de lo sucedido el viernes y sábado, tengo dejar alguna constancia de lo que está ocurriendo.

Y el adjetivo o el sustantivo, según se mire, que me viene más a la cabeza es el de “desastre”. Desastre absoluto y total. ¿De quien?. ¿Quien paga los platos rotos?. Pues, sin ninguna duda: Catalunya. Pérdida de riqueza, pérdida de prestigio, de influencia, pérdida de poder. Todos perdemos en esta absurda apuesta por la Arcadia feliz.

¿Y ahora qué?. Después de las escenas del Parlamento, de la candidatura de Turull, del Auto de procesamiento del Supremo, ¿Cómo volver a trabajar para recomponer puentes, para restablecer o aspirar a un mínimo espíritu de concordia entre todos? Complicado. Difícil. Muy difícil. Los contenciosos judiciales pesan como una imponente losa. Solamente un nuevo gran pacto de Estado, permitiría suavizar la tensión y buscar alguna fórmula de entendimiento. Pero esto queda aún lejos. Con toda seguridad más allá de la presente legislatura. Mientras tanto tendremos que vivir, acostumbrarnos a vivir en la incertidumbre, en el drama de una Catalunya dividida, en la frustración y en la impotencia de no saber como podemos salir de este círculo vicioso de los partidos que nos quieren tanto, que de tanto querernos, nos están hundiendo en su particular abismo.

Días tristes que conducen a un inexorable escepticismo. Como dije anteayer, la Semana Santa en Catalunya ya empezó el viernes.

 

 

Domingo, 25 de marzo de 2018

CAZA DE BRUJAS

Ahora no dejamos pasar ni una. Cristina Cifuentes está en la cuerda floja. El máster que hizo en la Universidad Rey Juan Carlos no respetó la normativa. O hizo el máster sin asistir a clase, o asistió a clase pero no presentó el trabajo final o nada de las dos cosas y no obstante le dieron el diploma.   “Malas lenguas” dicen que el Máster se lo regalaron. 

Como que Cifuentes es del PP y presidenta de la Comunidad de Madrid el asunto tiene una mayor gracia y todo contribuye al objetivo de seguir desestabilizando al gobierno. Recuerdo que en Alemania también sucedió algo semejante hace años, cuando el ministro de defensa,Karl-Theodor zu Gutemberg tuvo que dimitir porque resultaba que su tesis doctoral era un plagio de otra  semejante. Es decir que el ministro se había ahorrado el tiempo y el esfuerzo de trabajar “duro” en la elaboración del doctorado, copiando a otra obra ya existente. O peor, aún, otra información explicaba que la tesis doctoral, se había redactado por  solícitos “negros” en la misma sede del Parlamento.

¿Como va a terminar el asunto Cifuentes ? Ella ya ha dicho que no va a dimitir de ningún modo, aunque los portavoces de los partidos más beligerantes en el  parlamento regional se lo hayan pedido de forma continuada. Tampoco la Universidad Rey Juan Carlos va a aclarar el enigma, aunque haya modificado su primitiva postura y ahora hayan dicho que van a investigar la cuestión.

En cualquier caso la sensibilidad en la población política está a flor de piel y el menor indicio se transforma en mecha que alimenta la pólvora ya dispuesta a producir sus efectos mediáticos. De verdad o de posverdad. Que tal como están las cosas, es casi lo mismo.

Posiblemente éste episodio quede engullido por la Semana Santa  o por el viernes de Pasión que se ha empezado a vivir en Catalunya esta misma tarde.

¿Me equivoco?

 

Viernes, 23 de marzo de 2018