EL PAIS DE JAVIER CERCAS

Leo el artículo de Javier Cercas, en el suplemento de “El Pais” fin de semana del pasado domingo. Habla del diálogo que mantiene con un amigo suyo americano. Y cómo no, se discute sobre la situación en Catalunya. Me detengo en unas frases del enigmático amigo: “no se puede parar un intento de golpe de Estado del siglo XXI con instrumentos del siglo XX o XIX.” ” Lo de Catalunya es una cuestión de fe, no de razones.” “Algo que no ha entrado racionalmente en una cabeza, no puede salir de ella de forma racional.” “Se ha estado preparando un coctel de victimismo histórico, egoísmo económico y narcisismo supremacista aliñado con chorritos de xenofobia, un brebaje letal sobre el que has leído mil veces en los libros de historia.”

El amigo americano reprocha a Cercas que haya escrito en estos últimos tiempos demasiado de política. Y que solamente le haya servido para perder el tiempo. Peor, para perder amigos y ganar enemigos.

Cercas no contesta a las afirmaciones del interlocutor. Las da por buenas. Cercas forma parte de los miles y miles de ciudadanos que nos rebelamos ante lo que está sucediendo. Que nos resistimos a sucumbir y a declararnos impotentes. Que no queremos renunciar a que nuestra voz se oiga,- un canto a la esperanza-, tratando de conciliar mínimamente posiciones que parecen irreconciliables. Porque nos duele,- y mucho-, lo que está sucediendo. Aunque nos digan que perdemos el tiempo. Porque invertir el tiempo en intentar recuperar todo lo que se ha perdido, vale la pena. Porque si no lo hacemos, la responsabilidad como ciudadanos también será nuestra.

Por mucho pues que el amigo americano le haya dicho a Cercas, que “ni tú mismo te crees que con tus argumentos hayan alterado en nada las ideas de nadie”, pienso que el novelista tiene que seguir. Sí, aunque también le haya soltado esto de que, “nada más nefasto que un escritor metido a activista político.” Porque seguro, seguro que Javier Cercas no se ha “metido” a activista político, por una afición, una pasión o una desmesura. Y si el “activista político” es aquel que vive con preocupación la realidad de lo que sucede en su país, tratando con sus escritos y su opinión de influenciar voluntades hacia alguna solución, bienvenido sea.

Sí, necesitamos muchos, muchos Cercas.

 

 

9 de abril de 2018



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