¿FUÉ UN ERROR?

No he accedido aún a la resolución del Tribunal de Schleswig Holstein, pero leo en algún periódico que para fundamentar su tesis de la inexistencia de rebelión, los jueces han acudido a la jurisprudencia alemana del Supremo. Y allí se han encontrado con una sentencia que exime de cualquier responsabilidad, y menos naturalmente de rebelión, a los autores o instigadores de las manifestaciones producidas hace algún tiempo, en los aledaños del nuevo aeropuerto berlinés para protestar por los graves problemas producidos en la inversión de aquella infraestructura.

Bueno, o los jueces no acabaron de comprender lo que sucedió en Catalunya, o bien sabiéndolo optaron por cerrar los ojos a la realidad. Mirando hacia otro lado. Porque la sentencia referida a los sucesos en el nuevo aeropuerto berlinés, en nada tienen que ver con lo ocurrido en España. Y en absoluto podían servir para negar la existencia de una rebelión. En la República Federal alemana no ha existido en toda la posguerra un intento, una voluntad de algún dirigente de un Land de proclamar la independencia del resto del país. Si esto se hubiera producido y el Tribunal Supremo alemán hubiera juzgado el asunto, éste sí habría sido un antecedente importante a tener en cuenta. Por suerte para Alemania, esto no ha sucedido. Si se hubiera producido el acontecimiento, no tengo ninguna duda que se hubiera aplicado el artículo del código penal relativo a la rebelión.

Y que también, de producirse la circunstancia en el tiempo, se hubiera aplicado a Puigdemont.

El error judicial también lo trata la jurisprudencia. 

A veces nos olvidamos que la justicia y los que la administran no son infalibles. Son humanos.

11 de abril de 2018



Deja un comentario