Archivo de mayo de 2018



EL REY

 

Me pregunto si el Rey va a sancionar o firmar el nombramiento de Torra como próximo presidente de la Generalitat, en el supuesto de que el próximo lunes salga elegido. Después de lo que hemos oído hoy, no veo yo al Rey en disposición de realizar aquel acto formal, que da paso a la presidencia efectiva. Se ha dicho y repetido que la autonomía ya es cosa del pasado. Que ahora vamos hacia la materialización de la república. Que solamente se va a obedecer lo que dicte el Parlament. Y otras lindezas más. Una declaración en toda regla que se va a incumplir el mandato constitucional y que el objetivo es la separación de Catalunya del Estado español. Trabajar para la república y solo para la república. 

Imagino que con estas afirmaciones no se le ha pasado por la cabeza a Rajoy retirar el 155.  E imagino también que Torra ya debe igualmente asumir que después de tanta proclama, la Generalitat seguirá intervenida. Porque no puede esperar que la Constitución y las herramientas que la misma dispone, le permitan actuar, precisamente para romper con el sistema jurídico vigente. 

Aunque no es la primera vez que Rajoy actúa tarde y pierde el tren. De sentido de la anticipación, ninguno. Se reacciona, cuando los hechos ya se han producido y las consecuencias se arrastran en el tiempo. Ya sucedió con el referendum y la declaración de la república. Si se hubiera actuado antes, ni se habría celebrado la consulta, ni se hubiera votado la república. Y nos habríamos ahorrado las inconveniencias que suponen para todos, el que unos líderes se hallen entre rejas. Me temo que ahora pueda suceder  algo semejante. Y la situación es mucho peor.

La verdad es que tal como hoy han ido las cosas, veo inviable la candidatura de Torra.

Un día turbio. Con borrasca. Difícil que amaine.

Sábado, 12 de mayo de 2018

EL MINISTRO CATALÀ

 

El ministro de Justicia, Català ha dicho que el juez Ricardo González, “tiene un problema singular”. Este magistrado es el que discrepó de sus compañeros en la sentencia de la “manada” y pidió la absolución de los inculpados. Las asociaciones de jueces han pedido la dimisión del ministro por entrometerse en un asunto que no le concierne. Dicho de otra manera. Por expresar una opinión acerca de un juez, que va más allá de la crítica a las decisiones de los Tribunales. Y ello supone, -se entiende-un ataque a la independencia del poder judicial.

No creo que Català vaya a dimitir. Sus manifestaciones le van bien al Gobierno que por una vez no tiene a la opinión pública en contra. Hasta la portavoz del PSOE en el Parlamento ha indicado que si el ministro se ha expresado de este tenor, es que sabe lo que dice. Català además se ha ratificado en sus afirmaciones. Aunque no ha aclarado esto de la “singularidad”.

Es indudable que lo de los jueces es materia sensible. Y contenciosos como el que se ha tratado en asuntos de violencia de género, plantea interrogantes acerca del funcionamiento de la Administración de justicia, que,- no se ha de olvidar- es un servicio público y como tal debe intentarse que sea ágil, eficiente y solvente, desde la misma perspectiva de la razonabilidad de las decisiones judiciales.

Y es evidente que tratándose del mundo judicial, se confunden los términos. El “respeto” a las sentencias de los Juzgados, no puede ser incompatible con la exigencia de un reproche y una apelación a que el Consejo General del Poder Judicial cumpla con sus objetivos. Los jueces son funcionarios, servidores públicos y como reza la Constitución, administrando una  justicia que “emana del pueblo.”

En este episodio el “poder judicial” tiene las de perder frente al ejecutivo. A Català y a Rajoy les importa mucho más lo que dice la opinión pública que lo que opinen los jueces. 

Ya tampoco se ha hablado estas últimas jornadas de la dimitida presidenta de la Comunidad de Madrid. El asunto está muerto.

Un respiro para Rajoy. La sentencia le ha llegado como la abundante agua de este primero de mayo.

Bienvenida.

 

Martes, 1 de mayo de 2018