UN SOPLO DE ESPERANZA

 

Después de unos días, más bien cortos, de incertidumbre y que reflejé en este blog, he de afirmar con cierta satisfacción que los nombramientos del presidente Sánchez,me están gustando. Seguro que van a contribuir a generar tranquilidad y un -aún- precario optimismo. Las designaciones se han hecho a personas con experiencia, ya curtidas en la vida política y con un talante y una trayectoria muy claras en lo que al futuro de España y a su contencioso con Catalunya se refiere.

Porque, el independentismo se va a encontrar con otros interlocutores, pero con el mismo discurso que ya han oído antes.  Esto es, Constitución y unidad de España. Quizá con otros adjetivos, con menos sequedad, pero con el mismo mensaje. Puigdemont o Torra ya no tendrán la excusa de los populares, carcas y antiguos. ¿Querían un cambio? Pues ya lo tienen. Además votaron a favor, para terminar con Rajoy. Bueno, pues ésta es la respuesta de los socialistas.  ¿Es lo que esperaban?

Además Borrell, el que será ministro de asuntos exteriores, no es un desconocido en Bruselas. Para combatir las andanadas de Puigdemont desde Alemania, no está mal. Hacia falta realmente un refuerzo en el ámbito europeo y de la opinión pública, muy influenciada por las voces independentistas.

¿Quiere esto significar que entramos en una nueva etapa que va a conducir a que unos asuman que la separación no es posible y por otra a una cierta distensión?

No. Ninguna de las dos alternativas va con toda seguridad a producirse. Es pronto, muy pronto aún. Pero sí que ha de decirse, que lo que está sucediendo estos días, con las primeras actuaciones de Sanchez, no va a empeorar la ya muy difícil situación.

Para mí, de momento esto ya me vale.

De momento.

5 de junio de 2018



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