Archivo de septiembre de 2018



¿LO MERECEMOS?

 

Copio del artículo de ayer, publicado en el Diari de Girona, de Josep López de Lerma, lo siguiente: ” El cesado presidente Carles Puigdemont ha dicho esta misma semana, (cito textualmente)  que lleva  en su interior una especie de pulsión anarquista. Los que lo conocemos bien ya lo sabíamos, además de poder añadir que posee genes irreflexivos y destructivos, así como delirantes, que le hacen confundir la realidad con los sueños que pueda tener, incluso cuando está despierto.”

Realmente la cita y la opinión de López de Lerma es terrible. Terrible porque los catalanes hemos estado gobernados por un personaje semejante. Terrible porque hoy sigue mandando e influenciando a un importante sector de la sociedad catalana. Porque, ¿He o hemos de dar credibilidad a lo que dice Lerma?. Pues a los hechos también tendremos que remitirnos. A las tensiones, a las crisis, a los desastres que hemos vivido en los últimos tiempos. Y Puigdemont ha sido sin duda el protagonista. El impulsor, el motor que en gran parte ha generado la división existente entre nosotros. Sin Puigdemont La Caixa seguiría teniendo su sede en Catalunya. Sin Puigdemont no se habría producido la deserción de miles de empresas.

Y también, posiblemente sin Puigdemont nos habríamos ahorrado la algarada callejera de ayer en Barcelona. Nervios, intolerancias, radicalismos, pasión desatada. ¿Para qué?. Para nada. ¿Lo merecemos?. No. Pero a veces la pasividad y la indolencia pueden dejar paso a los salvadores de patrias.

Y cuando se quiere reaccionar, a veces es demasiado tarde.

 

 

Domingo, 30 de septiembre de 2018

ITALIA

 

Han saltado las alarmas. Di Maio, el rutilante lider del gobierno italiano, ha anunciado con gran alegría y regocijo, el presupuesto “expansivo” del próximo año. Quiere liberarse de las cadenas a las que le tiene sometido Bruselas y ha manifestado que el déficit presupuestario será superior al previsto por los ejecutivos de la Unión europea. Del 1,6% al 2,4%. Abandonar por tanto la senda de la austeridad, tantas veces pregonada por los defensores de la ortodoxia y avanzar en la liberalización del gasto público. Menos impuestos, más inversiones. Estimular en definitiva a la demanda. Atenciones a los menos favorecidos. 780 Euros, como renta básica para los más de seis millones de ciudadanos que viven en la pobreza. Con todas estas medidas pretende Di Maio impulsar el crecimiento de la economía. El PIB italiano.

Pero esto no se lo creen en Bruselas. Piensan que es una especie de huida hacia adelante. Que la rebaja de impuestos, no va a suponer un aumento de la recaudación. Que por el contrario el endeudamiento público va a seguir ascendiendo. Ya representa más del 130% del PIB. Y que la prima de riesgo tampoco va a ser generosa, con la introducción de aquellas medidas. Ahora mismo, esta prima está en 280 puntos.

Pero Italia no es un socio menor de la UE. Como lo era, o como lo es Grecia. Y es indudable que el comportamiento de las finanzas italianas posee una trascendencia mayor que la crisis que castigó a los griegos. En definitiva lo que está en juego en estos días, es la supervivencia de una política comunitaria basada en el control, en la disciplina de la administración pública, para salvaguardar la estabilidad de la zona euro. Di Maio, está en contra de esta política. Claramente. Y no es nuevo. Él y sus partidarios llegaron a la conclusión que esta estrategia dictada en el seno de la Comisión europea y comandada por Alemania y sus aliados, no ha producido resultados apreciables en su país. Ni ha mejorado la vida de los ciudadanos, ni ha impulsado la economía. Por el contrario. El cinturón de castidad ha apretado en demasía, condicionando y ahogando muchas energías. Total, concluyen, para nada. Es tiempo por ello de cambiar de método. Lo que haya podido interesar a algunos miembros de la Unión, no necesariamente ha de ser bueno para Italia.

Lo de Italia, puede ser el principio de un cambio. La rebelión a bordo. ¿Final de una época?

Domingo, 30 de septiembre de 2018

YUVAL HARARI

 

Un nombre extraño. Que suena a indio. O Paquistani. Por lo menos a mí. Pero no, es un intelectual judío, con raíces polacas, hijo de la diáspora. Y ha escrito por lo que leo de la contraportada del libro que tengo en las manos, un par de obras de gran éxito y que a lo mejor tú, ya conoces. “Sapiens, Homo Deus” y el que acabo de leer, “21 lecciones para el siglo XXI” En la portada se lee en sobre impresión, ” 12.000.000 de lectores en todo el mundo.”. No sé si la afirmación, tan rotunda, es verdad, pero como el título era sugestivo, decidí comprarlo. 

Es cierto que muchos nos preguntamos que es lo que va a suceder en un  futuro más o menos próximo, con tanto internet y tanta economía digital. Y cuando nos enteramos que los primeros vehículos sin conductor van por algunas ciudades, aunque sea a modo de prueba, ello acrecienta nuestra curiosidad, nuestra inquietud ante un mundo tan cambiante y distinto a nuestras formas más habituales de vida. ¿Puede alguien, algún gurú, de estos provistos de poderes casi mágicos, descubrirnos los secretos del mañana?.

Ya casi que por el nombre, Yuval Noah Harari, podría revelarse como uno de estos apóstoles. Y la verdad es que con los libros publicados, pretende abrirnos nuevos  horizontes y hablarnos del más allá del hoy cotidiano.

Pero novedades, novedades, no las he hallado. Obra densa, bien escrita, razonada. El protagonista en muchos de sus capítulos, “la inteligencia artificial”. El hermano mayor, “el algoritmo.”. Así dice, “ahora mismo los algoritmos te están observando. Observan a dónde vas, que compras, con quien te ves. Pronto supervisarán todos tus pasos, tu respiración, los latidos de tu corazón. Para llegar a conocerte cada vez mejor, se basan en macrodatos y en el aprendizaje automático. Y cuando estos algoritmos te conozcan mejor de lo que te conoces tú, lograrán controlarte y manipularte y tú poco podrás hacer al respecto. Al final se trata de una cuestión empírica sencilla: si los algoritmos entienden de verdad lo que ocurre dentro de tí, mejor que tú mismo, la autoridad pasará a ellos.”

Si todo este proceso es inevitable, entonces no me gusta. No me voy a sentir feliz con él. Porque yo y los que me rodean, vamos a ser menos libres. Muchos menos libres. Aunque es cierto que esta tendencia ya ha empezado hace tiempo. Damos nuestros datos a diario. Tres, cuatro, diez veces. Y nos dicen que les demos esta información para nuestra seguridad.  Para salvaguardarla. Y nos enteramos luego, que millones de datos personales han sido hackeados. 

Harari en sus profundas reflexiones, en las 21 lecciones para el siglo XXI se refiere también a Buda. Confieso que lo del budismo nunca me ha interesado. Lo he encontrado lejano, distante. Pero el autor dice, “Buda enseñó que las tres realidades básicas del universo son que todo cambia sin cesar, que nada tiene una esencia perdurable y que nada es completamente satisfactorio.” No, no le voy a quitar la razón a Buda, aunque se ha de reconocer que la sentencia no parece tan original. En cualquier caso, aplicado todo ello a la inteligencia artificial y a los algoritmos, vamos a reconocer que estos últimos ni son completamente satisfactorios y que tampoco van a tener una esencia perdurable. Y vamos a terminar siendo optimistas diciendo que como “todo cambia sin cesar” esperemos que la inteligencia artificial deje en paz a la inteligencia natural, para que los hombres y mujeres de este mundo no perdamos definitivamente la libertad y nuestro derecho a elegir o decidir lo que queremos o no queremos hacer.

 

 

Jueves, 27 de septiembre de 2018

VALLS

 

Aunque hable catalán con acento francés, es sin duda un revulsivo. El revulsivo que necesitaba Barcelona. Uno que viene de fuera sin complejos, sin demasiados condicionamientos, y que dice la verdad. Lo que muchos queríamos oír. Una ciudad que merece mucho más. Una ciudad que no merece los gobernantes que ahora tiene.

Resulta original y hasta sorprendente que tenga que venir alguien que ha hecho su carrera política en Francia para insistir en los grandes problemas y objetivos de Barcelona. Las tremendas deficiencias de seguridad, la decadencia de una ciudad que todos percibimos y que hemos estado padeciendo durante estos últimos años. La impotencia o falta de voluntad por afrontar estos problemas por parte de quienes están al frente del gobierno municipal.

Gane o no el señor Valls, tenga mayor o menor fuerza su apuesta por Barcelona,  sin duda esta empresa va a ser tremendamente útil y ventajosa para todos los ciudadanos. Sí, alguien que merezca una mínima credibilidad, que diga las cosas directamente, por su nombre, con la valentía y la fuerza para intentar solucionar los problemas.  Para que Barcelona vuelva a ser una ciudad respetada y admirada como lo fue en el pasado.

Que ya empieza a ser hora.

Jueves, 27 de septiembre de 2018

PERIÓDICOS, ADIÓS

 

Me ha costado bastante. Y no lo hice a propósito. He ido comprando el periódico día tras dia, con una fidelidad absoluta.Cimentada a lo largo de muchos años de lectura atenta, minuciosa a veces apasionada según la primicia o los hechos noticiables que se publicaban.

Pero he de reconocer que últimamente ya he desertado. La prensa escrita ya no me produce interés o impresión alguna. Los diarios digitales han ganado la partida. Me entero de lo que sucede al minuto. ¿Entonces, porque esperar al rotativo de mañana? ¿Si me va a decir o repetir lo mismo que leí ayer? Sí, con otros enunciados, otras frases, pero con el mismo contenido. Total no me voy a enterar de nada nuevo.A lo máximo de la opinión de algún articulista conocido por sus tesis originales o por sus muy sugestivos pronósticos. Pero aún así, pasaré de largo del kiosko y a lo sumo me limitaré a mirar de reojo las estanterías con los ejemplares de los diferentes periódicos.

¿Podemos hablar de fracaso, de derrota de la prensa escrita? Leo que el grupo Zeta, se va a desprender de “El Periódico” y quizá del resto de publicaciones. Pero el precio, claro, constituye el gran interrogante. El balance tiene un pasivo de más de cien millones y se pretende que los acreedores acuerden cobrar solamente la mitad. Aún con este lastre, se espera que la valoración neta ascienda a unas decenas de millones de euros. Veremos. Porque la tirada va a ir irremisiblemente a la baja.  ¿Fracaso, derrota? No. Nostalgia, sí. Tristeza porque algo muy nuestro, que poseíamos y manejábamos a diario desaparece. ¿Estaremos así mejor informados? ¿O estaremos “sobre” informados, inundados con tanta información? No sé. Pero es evidente que no tenemos alternativa. Que como tantos inventos enterrados y olvidados ya, la prensa escrita corre también este peligro.

Fue el pasado, es aún el presente, pero no tiene futuro

Martes, 25 de septiembre de 2018