LA SEÑORA CALVIÑO

 

La señora Calviño, ministra de Economía del gobierno Sánchez y quizá pariente de Mariano Calviño de Sabucedo y Gras, uno  de los prohombres del franquismo, ha efectuado unas declaraciones esta mañana en Antena3 TV. La señora Calviño ocupó cargos importantes en la Comisión europea y por la experiencia cosechada en este ámbito, constituyó uno de lo fichajes importantes del nuevo ejecutivo.

Naturalmente el interés de Susana Griso, la presentadora, se centraba en preguntarle a la ministra por los nubarrones que se dice acechan a la coyuntura económica. Mayor gasto público, menos turistas, inversiones menguantes.  ¿Desaceleración a la vuelta de la esquina.?.  ¿Tienen razón los “agoreros” del partido popular y sus tribunos, acerca de los desastres que acechan en el orden económico?.

Pues no, Nadia Calviño se mostró además de bastante locuaz, ciertamente contundente. Las cifras van bien. Las de recaudación tributaria de las últimas semanas se han comportado de manera satisfactoria. Igualmente las inversiones. La deuda pública, los bonos del Tesoro se han colocado recientemente a unos precios muy atractivos y además la demanda superó con creces a la oferta. Este año vamos a crecer al 2,7% y si hay alguna desaceleración lo será “inducida”. Esto es, porque nuestro vecinos europeos nos contagien de algún modo las corrientes que vienen más allá del Atlántico. En otras palabras, la política económica de Trump que perjudica los intereses europeos.

No recuerdo que la señora ministra haya encontrado algún punto débil o flanco vulnerable, que le generara inquietud alguna. Podría por ejemplo haber manifestado que los incrementos de gasto en sanidad, en pensiones, tendrán que financiarse con cargo al nuevo presupuesto y que el déficit puede superar al convenido con las autoridades europeas. O que el sector exterior, las exportaciones están dando muestras de debilidad. O que la política restrictiva del Banco Central europeo introducirá incertidumbre en la capacidad crediticia de las entidades bancarias españolas. O que el alza de los precios del petróleo, supondrá el incremento de unos cuantos miles de millones de euros, correspondientes al pago de importaciones  de esta fuente de energía.

Imagino que puestos a escoger el tipo de discurso, los asesores de la señora Calviño, le habrán aconsejado el color rosa. “A las preguntas que te hagan, siempre respuesta en positivo” le habrán dicho. Y así ella se ha comportado.

Total. Yo me he quedado bastante igual. Y tengo la percepción de que si la intención de la ministra era la de ofrecer alguna seguridad al personal, éste se habrá quedado de lo más indiferente.

Y no hay más.

 

 

17 de septiembre de 2018



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