Archivo de junio de 2019



“NO, ES NO”

 

La incontinencia verbal del presidente en funciones Sánchez, le está jugando una mala pasada. Insiste en que para lograr obtener una mínima mayoría parlamentaria a fin de formar gobierno, el PP y Ciudadanos han de abstenerse. Dice que han de trabajar para la estabilidad del país. Y que lo que les pide es que asuman “responsabilidades” que van más allá de los intereses partidistas.

Pero la memoria no muere tan fácilmente. Ni de las hemerotecas ni de los que sufrieron con mayor o menos estoicismo las agresiones verbales del señor Sánchez. Rajoy por ejemplo, al llamarlo, así de manera despiadada, que era un corrupto o algo semejante en el plató de TV que entrevistaba hace algunos años a los dos líderes. O bien, luego, cuando defenestraron al gobierno del PP para acceder a un nuevo ejecutivo, con la asistencia de todos los colores ideológicos y facciones posibles, incluída la separatista. 

Difícil, casi imposible, que toda esta siembra de empujones, golpes bajos e improperios pudiera terminar con el asentimiento, o con la neutralidad de los ofendidos. O que Ciudadanos pensara en dispensar a Sanchez algún favor, cuando en la noche electoral ante la sede del PSOE le gritaban sus admiradores, “con Ribera,no”.

Pues va a ser así. Con Ribera, no. Porque el líder de Ciudadanos se ha anclado con su negativa a facilitar la investidura de Sanchez. Esto es, en no moverse de su posición, que se aleja del  ”centro, centro”, de la equidistancia tantas veces proclamada. Si Ciudadanos facilitara la presidencia de Sanchez, estaría vendiendo no ya la primogenitura, pero sí un futuro protagonismo más relevante, por un plato de lentejas. Claro, que a Ribera esto no le interesa. Y  tampoco a Pablo Iglesias que quiere arrebatarle a Sanchez el protagonismo de la izquierda, moderada, radical o la que sea. Y  como que para Sanchez hace unos años,- cuando el esplendor de Podemos-, este objetivo estaba ya cerca, nunca más va a cederle el paso al matrimonio Iglesias. Y éstos en contrapartida, no van a admitir que Sanchez se salga con la suya, dejándoles con unas migajas que consideran una afrenta hacia los suyos.

Así las cosas en el día de hoy, lo más lógico es concluir que vamos a tener nuevas elecciones en otoño. Pero como la política es una especie de tiovivo, con los políticos jugando a extrañas componendas de a veces difícil digestión, digamos una vez más, que todo puede ocurrir. Que la política se está convirtiendo en la ciencia,- ¿digo ciencia?-menos previsible y menos racional. Y más que la política, naturalmente, los políticos.

Solo cabe esperar que las vacaciones, tan indispensables e irrenunciables, también para los políticos, les devuelvan el tino, el sentido de la responsabilidad, el buen juicio que esperamos de muchos de ellos.

 

Sábado, 29 de junio de 2019

EL LÍO

 

No digamos en la esfera de la formación de Gobierno. Sánchez no lo tiene nada fácil. Por mucho que diga que el gobierno es él y sólo él. Pero quiero referirme hoy al Ayuntamiento de Barcelona. Todos dicen lo que dicen, pero seguro que del dicho al hecho, como explica la máxima, hay un trecho. Y mucho. Por ejemplo escojo a la Colau, y digo a “la Colau”, porque se me ocurre que es lo más propio al referirme a esta señora. Pues ella ya se ha postulado como alcaldesa. Pero bien, manifestando que no va a aliarse con Esquerra Republicana y que por supuesto su programa nada tiene que ver con los naranjas de Ciudadanos ni nada que pueda parecerse al acento rosellonés de Manuel Valls. O sea que quiere ser alcaldesa y que le voten aquellos de los cuales quiere hacer abstracción.

¿Y esto como se come?. Pues fácil, en política los condimentos y las mezclas son más fáciles y requieren menos imaginación o inventiva que en el ámbito gastronómico. Lo importante es dejar un tiempo, largo, para la cocción. A fuego lento, para que lo que se está cocinando no se pierda, ni se queme. Y así que vaya madurando el manjar elegido. En lenguaje político esto significa que las renuencias o negaciones de ayer, se convierten en silencios o interrogantes de hoy. Lo que ayer era “nunca”, hoy es una “posibilidad”.  Pero claro, todo este camino ha de recorrerse con tiento, con cautela, con mucho sentido de la oportunidad para no sorprender ni desanimar al personal. Esto es sin traicionar ni a las bases, ni a los sagrados principios programáticos.  En definitiva hablando de la Colau, para que pueda ser Alcaldesa con los votos de socialistas y Valls, pero que esto pueda ocurrir sin despeinarse y diciéndoles a los Comunes que se ha obrado un milagro. Que la han hecho alcaldesa, pero que en absoluto se ha rendido ni a la derecha ni al PSOE o PSC.  El milagro se ha consumado.  Colau en aura de santidad.

Mientras tanto Maragall se habrá preguntado una y otra vez qué es lo que puede hacer,  para que finalmente como candidato de la lista más votada, acceda a la Alcaldía. Y la verdad es que ha ofrecido a la Colau, una especie de vicealcaldía permanente. Como en la época de las monarquías absolutas, cuando los reyes tenían al valido de turno. Pero la Alcaldesa que ha tocado las glorias del poder, no quiere renunciar a un nuevo mandato. Ni ella, ni la tropa que le acompaña acomodados en la poltrona que brinda el erario municipal.

Claro que todo lo que está sucediendo no es nuevo. Pero para el ciudadano el vivir con la confrontación electoral, la absoluta trivialidad, superficialidad de la política, no deja de causar escepticismo, desgana y un cierto deprecio hacia lo público.

Claro que no hay alternativa. Y seguro que cualquier otra sería peor. La historia nos ha dado suficientes muestras de ello.

Domingo, 9 de junio de 2019