EL DEMÓCRATA KRUGMAN

 

El periódico El País, publica semanalmente un artículo del Nobel de economía Paul Krugman sobre la coyuntura de los USA.  Krugman es un muy convencido defensor del partido demócrata y así lo transmite al lector semana tras semana. Me parece, casi, que Krugman más que economista es un militante demócrata. Con frecuencia habla de Obama, de las excelencias de su presidencia y por supuesto de su reforma sanitaria, el “Obama Care.” 

Naturalmente el blanco de todas las críticas de Krugman es Trump.  No recuerdo haber leído nada en las colaboraciones aparecidas en los últimos meses, que se refiera a Trump, que no sean críticas a las políticas del presidente. Esta semana se las tiene una vez más con las consecuencias, a su juicio muy negativas, de los recortes de impuestos a las grandes sociedades que Trump introdujo el pasado año. Krugman afirma que los menores ingresos presupuestarios derivados de aquellas rebajas lastrarán el déficit, sin que por otra parte hayan servido pera mejorar la vida de los empleados. “El recorte fiscal, ha sido un gran fiasco” afirma. Y añade que ello solamente va a a beneficiar a los accionistas y a los inversores extranjeros. Concluyendo que “la rebaja fiscal será sobre todo un claro lastre para el crecimiento…”

¡Qué vamos a comentar de las opiniones de Krugman! Pues que desde Europa, lo que leemos es que la economía norteamericana sigue funcionando. Y bastante bien. Que se está llegando al pleno empleo, con un paro inferior al 3% y que la Reserva Federal está al tanto de que se mantenga un nivel aceptable de actividad económica, compatible con una inflación muy contenida. En cuanto a la cuestión de la rebaja de impuestos y sus efectos sobre la evolución de la coyuntura, estamos en la disyuntiva de siempre. Los que creen que con bajos impuestos se estimulará la iniciativa privada y crecerá la recaudación y los que opinan lo contrario. Esto es, que esta iniciativa no va torcerse aunque la presión impositiva vaya al alza. Por supuesto yo me integro con los primeros. De los que creen que una mayor carga impositiva destruye la asunción de riesgo y la inversión productiva. Krugman por lo que deduzco de sus escritos, no está demasiado seguro de ello. Mejor dicho, no ve que sean incompatibles los dos objetivos. Esto es, una mayor carga impositiva en las empresas no tiene porque frenar la inversión.

Algún día nos tendrá que explicar Krugman porque, tras la letanía de males que periódicamente nos cuenta sobre Trump, parece que el presidente pueda volver a salir reelegido. ¿Es que los norteamericanos se están equivocando en sus apreciaciones?. ¿Hay algo que Trump haya hecho bien desde que inició su mandato?.

A ver, a ver si Paul Krugman se anima y nos lo cuenta.

 

 

 

28 de julio de 2019



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