EN ALEMANIA

 

 

La CDU, la democracia cristiana alemana, que había mandado tantos años en el país, con Angela Merkel, ya no es lo que era. Se ha ido al centro izquierda. Hacia el socialismo ilustrado de la SPD.  Nada que ver con el partido de Adenauer, de Erhard, Kissinger o Kohl. Ha perdido las señas de identidad.

Hoy el partido, aunque lo trate con el mayor de los disimulos, está dividido en dos.  El ala más a la izquierda la capitanea AKK,  que es así como llaman a la actual secretaria general Annegret Kramp – Karrenbauer. El bando más conservador lo representa Friedrich März, que en los últimos comicios perdió la batalla frente a AKK, la favorita de Merkel. Pero las divergencias siguen y muchos que militaron en el partido en estos veinte, treinta años, se han ido a la Vox alemana, la AFD que ha ganado bastantes escaños, a costa de Merkel.

La CDU se enfrenta a una situación semejante a la del PP en España. Tratando de marcar perfil propio en cuestiones tan sensibles como la inmigración. Recuerdo la frase de Merkel, “wir werden es schaffen”, -algo así como lo conseguiremos-, cuando se presentaron a las puertas de la República federal, más de un millón de huidos de Siria y zonas limítrofes. Esta decisión,- que tampoco permitía otra alternativa-, le está pasando factura. Los alemanes piensan que la han pagado ya muy alta, por la llegada de tantos extranjeros y que el sistema de bienestar logrado no  va a poder aguantar tantos embates.

Este discurso es el que ha utilizado con bastante éxito la AFD. En las últimas elecciones en Thuringia han sido el primer partido. Un feudo monopolizado durante años, por la CDU.

La democracia cristiana tendrá por tanto, que revisar su política y sus estrategias. No está claro tampoco que AKK se haya consolidado como una segunda posible Angela Merkel, aunque el último congreso del partido no le haya ido mal. Creo que sigue existiendo un grave problema de liderazgo, frente a los retos que deben afrontarse. Tanto el partido socialista cono la democracia cristiana, alumbraron personalidades de alcance histórico. Willy Brandt, Schmid, por parte socialista. Adenauer, Erhard, por parte conservadora. Hace años que se ha perdido su semilla.

Y por el momento nada nos permite afirmar que esta semilla esté fructificando.

 

 

30 de noviembre de 2019



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