NEPOTISMO

 

¿Y que habría sucedido si en un Gobierno de la derecha Casado fuera el vicepresidente y su mujer ministra? Pues todo el mundo lo habría censurado. Nepotismo, se diría. Una muestra de lo que en democracia se tiene que evitar.
¿Y si se hubiera descubierto en el despacho oficial de algún consejero de la derecha de una Autonomía, un reservado con un baño, jacuzzi, vídeo y bar para relajarse, tal como ahora se ha conocido en Andalucía, gobernada durante tantos años por los socialistas? Pues igualmente, días y más días se habría hablado del asunto y de la corrupción de los conservadores.

En cambio nadie ha efectuado comentario alguno al hecho de que Iglesias y su mujer se sienten en consejo de ministros. La prensa ha callado. Naturalmente ello nada tiene que ver con las virtudes que puedan adornar a la Sra Montero. Pero no es naturalmente su marido quien debe valorarlas para decidir su nombramiento como ministra. Tampoco del reservado  se han leído o escuchado demasiados comentarios, aunque constituya todo ello un escándalo.

La Real Academia española define el Nepotismo como “la desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes, para las concesiones o empleos públicos.”  Y uno de los ejemplos históricos que se señalan como muestra clara de nepotismo es el de Napoleón, que nombró a su hermano José Bonaparte,- también conocido como Pepe Botella, como rey de España.

 La verdad es que le habría recomendado a Sánchez que persuadiera a Pablo Iglesias de no designar a su mujer como miembro del Gabinete. Tener a un matrimonio en el Consejo de Ministros, también tiene muy poco de estético y en cuanto al propio Iglesias, que en tantas ocasiones ha hablado de transparencia, de puertas giratorias, de enchufismo y de cuestiones por el estilo, no le será fácil el defender o justificar la presencia de su familia en el gobierno de coalición, aunque por el momento se considere como algo absolutamente común y lógico.

Sorprende que los medios informativos resuelvan lanzar las campanas al vuelo por asuntos que en ocasiones tienen poca trascendencia. Y que en otras, por razones que tienen poco que ver con el derecho a la información pública y veraz, silencien u oculten hechos relevantes.  Los intereses de negocio y los componentes ideológicos tienen mucho que ver en todo ello.

Pero es lo que hay.

Enviado desde mi iPhone

12 de enero de 2020



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