EL FIASCO DEL “MOBILE”

 

Los llamados “daños colaterales” del “corona virus”los ha sufrido la Feria de Barcelona, a muchos miles de kilómetros de China. Finalmente se ha cancelado el Mobile World Congress. 

Y ahora, ¿quien pagará los daños?.  La GSMA, la asociación que organiza la exhibición, es la que ha tomado la decisión a la vista de las deserciones de muchos expositores importantes. El llamado posible “daño reputacional” para las empresas asistentes que podían correr el riesgo de que sus empleados contrajeran el virus, ha sido más importante que la necesidad de asistir al evento. Para los responsables del Certamen, la justificación para negar un reembolso de las cantidades ya entregadas por los espacios alquilados, puede ser el carácter excepcional del fenómenos que se está viviendo. El riesgo de contagio fundamenta la suspensión y puede legitimar el que no deban devolverse las sumas ya pagadas. Dicho de otra manera. La GSMA no tiene responsabilidad alguna en ello. Ha actuado de manera responsable, para preservar la salud de los asistentes. No se le puede exigir por ello que asuma las pérdidas que se producirían con el retorno de los pagos ya realizados por las empresas asistentes.

Pero para quienes ya han pagado los espacios,- seguramente muchos cientos,- que querían asistir en cualquier caso, no les va a parecer bien, que no les devuelvan el dinero. Y seguro que van a reclamarlo si ello no se produce. Y también va a suceder con instaladores de stands y la legión de proveedores de distintos elementos, que están trabajando desde hace meses en la preparación del Congreso. Las facturas de estas empresas se mandarán a las empresas que les contrataron y éstas tendrán que asumir los costes. Sí o sí.

Total. Al margen de los consensos producidos hoy entre los organizadores y las Administraciones públicas, con la voluntad de que esta suspensión sea solamente un paréntesis que se abra al próximo año, el balance económico de lo que acaba de suceder no va a ser muy pacífico. Y veremos como la GSMA sale airosa del empeño.En qué medida los costes, mejor las pérdidas derivadas de la suspensión, no van a lastrar el futuro del Mobile.

Pronto aún para aventurar pronósticos. Pero el problema va a ser serio. Una lástima.

 

13 de febrero de 2020



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