EL SEÑOR ZARAGOZA

 

El Sr. Zaragoza, Javier A.Zaragoza, es «Fiscal de Sala del Tribunal Supremo». Así lo firma el autor de un artículo aparecido en el diario El Mundo de hoy, titulado «La reforma penal y el proces». El artículo, bien escrito, técnicamente impecable. Pero me habría gustado que lo firmara el fiscal Zaragoza, como ciudadano, sin mencionar su circunstancia profesional. ¿Porqué?. Pues para diferenciar la opinión privada del articulista, de la del Fiscal, que ha sido importante parte acusadora en el procedimiento judicial contra los líderes independentistas. Se podrá decir que en el fondo es igual, que es lo mismo. Pero yo creo que el matiz es importante. Porque ya se sabe que en este asunto, las sensibilidades son tremendas. Las lecturas y las interpretaciones múltiples.Y  no siempre  inspiradas por la razón y el buen sentido.

Pero está claro que el ciudadano Zaragoza no podía callarse. Aún corriendo el riego que le atacaran por falta de independencia o neutralidad. Había que explicar desde una vertiente histórica que no había razón para el cambio legislativo en lo que a los delitos de rebelión y sedición se refiere. Que lo acontecido en Catalunya había sido claramente una rebelión. Que de lo que se trataba, era de desgajar a una parte del territorio español. Y que ello se distinguía de la sedición, cuyo ámbito se limitaba a los desórdenes públicos.

Debe temer el fiscal Zaragoza que la suya pueda ser la voz que clama en el desierto. Que lo que se pronostica que va a suceder,-esto es la reducción de la pena para los delitos de sedición-, fatalmente se va a producir. Y ha decidido ya a decirlo públicamente. A ver si, con un poco tiempo, la conciencia pública se rearma y hace frente al intento del gobierno de buscar un vericueto legal, a través del cual el independentismo obtenga una especie de indulto por la puerta de servicio. 

Tal como están hoy las cosas, aventuro pocas posibilidades de que el proyecto que se está cocinando en los despachos ministeriales, se quede como tal.  Como un ensayo, que no se va a materializar. Al contrario. Aunque dada la volatilidad de los asuntos políticos, del hoy sí y mañana,no; de lo que se va a hacer y luego no se hace, de la debilidad, de la provisionalidad o precariedad del propio ejecutivo, mejor no avanzar conclusiones. 

Sí,mejor.

 

 

20 de febrero de 2020



Deja un comentario