Archivo de junio de 2020



UN BALANCE PROVISIONAL

Desde el día 17 de marzo que Pedro Sánchez para asegurar la «liquidez» de las empresas, anunció movilizaría del orden de los 200.000 millones de euros, poca cosa hemos sabido más de cómo se iba repartiendo dicha cifra. De esta cuantiosa suma, creo recordar apuntó, que una parte bastante importante de la misma, unos 80.000 millones debían proceder de fuentes privadas. Y la cuantía mayor sería aportada por el Estado.

Cuando estamos ya a los tres meses del anuncio de estas medidas, ¿Qué balance provisional se puede hacer?.

Pues positivo, la verdad que no. El presidente habló de la «movilización de fondos», esto es, de dinero, de recursos líquidos. Porque si no se refería a ello, no tenía porque expresarse de este modo. Claro que en política todo es posible. Y Sánchez ya nos tiene acostumbrados a distinguir entre el decir y hacer. Digo esto y hago aquello.

De lo que se hablado más, ha sido de los avales del Estado a los préstamos que pidan las empresas para superar las dificultades de la pandemia. Por supuesto de entregas, de transferencias cuya necesidad hace ya semanas yo mismo había mencionado, nada. Sobre las espaldas de las empresas se producirá un nuevo endeudamiento, préstamos de la Banca que en su caso, avalará el Estado. De momento por ello, de dinero público, por lo menos en esta partida, no se ha puesto. Compromiso, sí, líquido no. Que no es lo mismo.

Y en lo que hace referencia a los recursos necesarios para pagar a la multitud de afectados por los ERTOS, tengo que asumir que el Estado financiará estos gastos vía emisión de bonos o deuda que se coloca al Banco Central Europeo. No creo que hasta la fecha las cifras sean superiores a los 25 o 30.000 millones, aún cuando esto es solamente el comienzo de lo que se va a necesitar en un futuro bastante inmediato.

Total, no tengo el desglose de los famosos 200.000 millones. Bruselas aparte. No sé tampoco si lo tiene Sánchez. Porque si no lo tiene,- y bien desglosado- el asunto es preocupante.

Claro que uno más. De los preocupantes, claro.

sábado, 13 de junio de 2020

INGRESO MINIMO

Está claro que todos queremos que nuestros semejantes tengan unas condiciones de vida aceptables. En esto no debe haber discusión. Elemental. Por ello, durante tantos años se ha luchado, se ha trabajado para acceder a la llamada sociedad del bienestar. Un resultado que no se ha producido por azar o casualidad. Que se ha venido construyendo, pacientemente a lo largo de los últimos decenios.

Pero la verdad es que esta sociedad del bienestar se está desmoronando. Y cada vez la mayoría que disfrutaba de sus bondades se hace más corta. Pensábamos que lo conseguido era para siempre y ahora nos estamos dando cuenta que la conquista era solo temporal, un estado de cierta plenitud sujeto a las convulsiones de un mundo abierto, de la globalización.

Y esta pérdida de oportunidades, de capacidad económica de una mayoría que era sólida, se ha venido acentuando de manera muy rápida en los últimos tiempos. Y su reflejo se ha traducido en las enormes cifras de desempleo. Sobre una población activa en España de algo más de 21 millones de personas, 3,5 millones se hallan en situación de paro y a ello hay que añadir el millón largo, como mínimo que va a generarse tras el paso tan terrible del corona virus. Total, menos de 15 millones de españoles han de mantener a una población de 46 millones. Una proporción que en absoluto es sostenible.

La aprobación del ingreso mínimo para,- según el gobierno- una masa de ciudadanos que puede superar los dos millones, supone, queramos o no, el fracaso de una política económica. O dicho de otra manera, la incapacidad de nuestro sistema de dar trabajo a suficiente número de personas, de manera que dicho ingreso vital, fuera una cuestión innecesaria, accidental y superflua. El ingreso mínimo vital, es realmente una derrota. Ni el sector privado ni el público, son, han sido capaces de generar la suficiente actividad que permita el que la inmensa mayoría de españoles, pueda acceder a los bienes materiales y de la cultura, sin mayores dificultades u obstáculos.

No veo por ello el que la aprobación esta semana por parte del Gobierno de este mínimo vital, sea una «conquista social» a la cual se refería el vicepresidente segundo del Gobierno. No es una conquista social. Constituye en cambio la prueba elocuente de que España se está empobreciendo, de que las cosas no se están haciendo bien, y de que éste no es el camino a seguir.

No es ninguna novedad. Pero sigue siendo una lástima.

miércoles, 3 de junio de 2020

PUERTAS «MÁS» QUE GIRATORIAS

Recuerdo las veces que desde la izquierda o extrema izquierda se habló como tema viejo y a la vez novedoso de las famosas «puertas giratorias». Esto es, los ministros de unos y otro color que después de abandonar el cargo eran nombrados como miembros de consejo de Administración de multinacionales, de grandes empresas españolas.Una especie de retiro dorado que merecía las críticas de los espectadores políticos dedicados a cantar las desgracias de la clase dirigente española más tradicional y nacida de la transición. La prensa se hizo eco de ello y sin prácticamente crítica alguna, asumió este pecado casi original de muchos líderes ya jubilados de la política activa.

Pero después de este episodio, ahora,-ayer- nos enteramos que en Enagas, la empresa con participación estatal que distribuye el gas por el país, propietaria de las redes de canalización de esta fuente de energía, se han nombrado nuevos consejeros y que los tres designados tienen una vinculación política con el PSOE y Podemos. Quizá el personaje más destacado sea Montilla, que fue presidente de la Generalitat y líder del PSC en Catalunya. Y también leo que Podemos ha nombrado a alguien afín a sus postulados. Recuerdo que se le ha preguntado a Sánchez,cómo se había producido este salto hacia las puertas giratorias y él se ha limitado a señalar que ha sido la empresa y el Consejo quien ha adoptado esta decisión. Muy bien. Y caso cerrado.

Claro que aquí llueve sobre mojado, Porque el caso más elocuente de concentración familiar,- puerta giratoria o como se le quiera llamar-, ha sido el de Pablo Iglesias, vicepresidente segundo y su mujer, ministra también del gobierno. Un ejemplo claro de nepotismo y de desvergüenza, frente a los ciudadanos. No vamos a entrar en las capacidades de uno y otro, que cada uno debe tener las suyas, simplemente de respeto y consideración al ciudadano. Porque los políticos, sea cual sea el puesto que ocupan, son, han de ser, servidores de los ciudadanos, sin que pueda albergarse sombra alguna de que el objetivo sea precisamente el servirse del poder. No voy a entrar en las protestas y voces airadas que se habrían producido si esto hubiera sucedido en un gabinete de los populares. ¿O es que algunos tienen una especie de «bula» o «franquicia» y otros no?.

Debe ser algo, -o mucho,- de esto.

martes, 2 de junio de 2020

«SE HA IDO»

Estoy de acuerdo con un investigador, médico especialista italiano, que ha dicho ayer, que «el virus se había ido.» Pienso que está en lo cierto. No digo que las medidas impuestas en todas estas largas semanas, no hayan sido necesarias y oportunas. Pero creo también que el virus llegó, desató su furia y luego se ha ido sin avisar.

En definitiva no ha sido algo distinto a lo que sucede cada año con la gripe. En enero y febrero, se oye decir que los hospitales albergan muchos pacientes de gripe, que hay mucha gente afectada y ya cuando empieza marzo, nadie habla más del virus de la gripe. Ni nadie se pregunta cómo es que ha desaparecido. O dónde está. Como el viento que asoma con fuerza y luego desaparece.

Claro que también se dice que el Covid19 va a volver en otoño. Que podría ser. En esto la medicina, los epidemiólogos ya han dicho que no saben casi nada. Porque en seis meses desde su aparición, todavía se ha aprendido poco. Total, nadie se atreve a hacer predicciones que tengan una base mínimamente científica. El «solo sé que no sé nada» es perfectamente aplicable al asunto.

Por consiguiente, tampoco cuesta tanto ser medianamente optimista. Pienso que ya hemos pasado lo peor. Y que a partir de ahora vamos a ir a mejor. Sobre todo en lo que a la salud corresponde,

Porque la pandemia económica va a comenzar pronto.

lunes, 1 de junio de 2020