UN BALANCE PROVISIONAL

Desde el día 17 de marzo que Pedro Sánchez para asegurar la «liquidez» de las empresas, anunció movilizaría del orden de los 200.000 millones de euros, poca cosa hemos sabido más de cómo se iba repartiendo dicha cifra. De esta cuantiosa suma, creo recordar apuntó, que una parte bastante importante de la misma, unos 80.000 millones debían proceder de fuentes privadas. Y la cuantía mayor sería aportada por el Estado.

Cuando estamos ya a los tres meses del anuncio de estas medidas, ¿Qué balance provisional se puede hacer?.

Pues positivo, la verdad que no. El presidente habló de la «movilización de fondos», esto es, de dinero, de recursos líquidos. Porque si no se refería a ello, no tenía porque expresarse de este modo. Claro que en política todo es posible. Y Sánchez ya nos tiene acostumbrados a distinguir entre el decir y hacer. Digo esto y hago aquello.

De lo que se hablado más, ha sido de los avales del Estado a los préstamos que pidan las empresas para superar las dificultades de la pandemia. Por supuesto de entregas, de transferencias cuya necesidad hace ya semanas yo mismo había mencionado, nada. Sobre las espaldas de las empresas se producirá un nuevo endeudamiento, préstamos de la Banca que en su caso, avalará el Estado. De momento por ello, de dinero público, por lo menos en esta partida, no se ha puesto. Compromiso, sí, líquido no. Que no es lo mismo.

Y en lo que hace referencia a los recursos necesarios para pagar a la multitud de afectados por los ERTOS, tengo que asumir que el Estado financiará estos gastos vía emisión de bonos o deuda que se coloca al Banco Central Europeo. No creo que hasta la fecha las cifras sean superiores a los 25 o 30.000 millones, aún cuando esto es solamente el comienzo de lo que se va a necesitar en un futuro bastante inmediato.

Total, no tengo el desglose de los famosos 200.000 millones. Bruselas aparte. No sé tampoco si lo tiene Sánchez. Porque si no lo tiene,- y bien desglosado- el asunto es preocupante.

Claro que uno más. De los preocupantes, claro.

13 de junio de 2020



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