BALANCE PROVISIONAL

Se están haciendo ya cuentas de los resultados de la financiación que el Estado ha facilitado a las empresas en estos últimos meses. Quiero recordar que había dicho en esta misma columna que en el asunto del corona virus, los ciudadanos y las empresas no teníamos ninguna responsabilidad. Y que del mismo modo que cuando se produce un siniestro la compañía de seguros es la que paga, la que entrega el dinero para que la situación vuelva a la normalidad, con el Covid 19 el Estado tenía que hacer algo semejante. Esto es, proveer a las empresas y autónomos de los recursos necesarios para que la actividad y la facturación no menguasen.Y añadía también que si el Estado hacía este gesto, en definitiva ello aprovecharía a sus propios intereses. Porque el mantenimiento del tráfico económico, permitiría que los ingresos en el orden fiscal, también pudieran sostenerse en el tiempo.

Claro que lo que digo puede sonar a pura ingenuidad. A lo que uno desea, lejos dela realidad imperante. Pero, no. Resulta que no. Que la Unión Europea, -léase Merkel y Macron- han llegado a la conclusión que una gran parte de los fondos que se arbitren para la reconstrucción, lo han de ser a fondo perdido. Muchos, muchos miles de millones. Gran parte de los 750 mil millones que se proponen. Se juegan en ello la supervivencia del gran proyecto europeo. Finalmente se dieron cuenta de ello y se han puesto manos a la obra, para que Europa no zozobre en esta hora.

Yo creo que el gobierno español, ha sido muy conservador a la hora de arbitrar los recursos financieros a las empresas. La ministra de economía, la Sra. Calviño, ha estado más pendiente de la Prima de Riesgo, de las emisiones de Deuda que se colocaban al Banco Central europeo, que de las urgencias que precisaba el sector privado. Se ha perdido algún tiempo en la aplicación de las medidas. Y hasta ahora el Estado poco dinero ha gastado. La mayor parte de las aportaciones lo han sido en forma de avales. Esto es, si la empresa no paga, un día pagará el Estado. Pero de momento no se sueltan recursos. No está mal, pero habría hecho falta un porcentaje importante de ayuda directa. No de nuevo endeudamiento. Porque resulta que se ofrece a las empresas que se endeuden y carguen por ello este lastre en los pasivos de sus balances. Me preguntaron en una emisión de Radio si creía que estos préstamos con aval del Estado se iban a pagar. Pues, imagino que si, porque será primero el Banco que en caso de mora, ejecutará a la empresa. El Covid19 se habrá resuelto,- o se estará resolviendo en este ámbito económico- con un mayor endeudamiento. Y lo que es más grave, sin saber si esta financiación, a la vista de la coyuntura, va a servir para consolidar la situación futura de la empresa.

Seguimos por ello en un estado de máxima fluidez. De absoluta incertidumbre. No sabemos qué es lo que va a pasar. Ni siquiera lo intuimos. Claro que no renunciamos al optimismo. Pero el lastre que arrastramos de estos meses es enorme y no nos deja ver el horizonte con alguna claridad.

A ver si esto pasa. Algún día. ¿Pronto?. Pues tampoco lo sé. Aunque lo espero.

7 de julio de 2020



Deja un comentario