«CITA PREVIA»

Ahora todo va, o todo funciona con «cita previa». Por fortuna aún no para ir al servicio. Pero ya veremos. A mi mujer no se le ha ocurrido todavía. Pero puede dejar de hablarme de uno u otro asunto sin «cita previa». Además si la llamo por teléfono, puede contestar de esta especie: para preguntar para ir a comer, pulse el 1. Para ir al cine el 2, y para cualquier otro tema, espere. Y luego en este último caso, el teléfono seguro que se cuelga.

Lo que estoy diciendo escapa a la pura anécdota. Si vas al banco, por supuesto no te atienden sino es con cita previa. Me ocurrió hace un par de días. La empleada que me asistió, expresó su incomodidad al decirme que en esta oficina no se recibía a la clientela, si antes no habían solicitado la cita previa. Y conste que yo entré en el banco y no había nadie, con lo que me asalta la duda de si las citas previas, no pueden constituir en alguna ocasión una simple excusa o justificación para ordenar el trabajo según la diligencia del empleado en cuestión.

Otro aspecto no menos importante de lo que estoy refiriendo es la absoluta necesidad de dar cuantos detalles le afectan a uno, antes de empezar a hablar. Naturalmente lo que se va a decir va a quedar grabado. Por supuesto dice la voz, «para tu mayor seguridad». Pero no es menos cierto que si al día tienes que ir facilitando datos personales a cuatro, cinco o diez interlocutores, va a ser bastante fácil que algún hacker, se quede con ellos. O sea que sobre la confidencialidad de los datos, mejor no creer demasiado.

Un último apunte, que tiene relación con este mundo digital, tan fantástico y a veces tan indigesto. Descargas una aplicación,- una de las muchas que figuran en Internet- y te preguntan, después evidentemente, de dar los datos,- si eres un «robot». Con cierta sorpresa por ser objeto de tales indagaciones, dices que no en la correspondiente casilla. Pero por lo que se ve, los sabios que han creado la aplicación, no acaban de creérselo, y te someten a continuación a un examen. Este examen lo pasé sin vacilación alguna y oh¡ resulté aprobado. Pero me pregunto, si hubiera fallado y el resultado fuera negativo, ¿que habría sucedido?. Pues para esta aplicación, con mi nombre y apellidos registrados, sería ni mas ni menos que un robot. ¿Que os parece?.

También me pregunto finalmente, si todo va funcionando de este modo, si no llegará un día en que de verdad nos convirtamos en un robot.

Habrá que pensarlo. A lo mejor sale a cuenta.

18 de febrero de 2021



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