CONSEJEROS «INDEPENDIENTES»

Cuando está por finalizar la OPA del fondo de pensiones IFM sobre Naturgy, la energética cotizada controlada por la Caixa, vuelve a hablarse de los consejeros independientes, de su número e influencia en el Consejo, en la medida que su presencia pueda contribuir a inclinar la balanza del poder societario en uno u otro sentido.

IFM ya ha afirmado que si consigue obtener un 17% del capital quiere dos miembros suyos en el consejo. Y ahí empieza la batalla porque este objetivo puede poner en riesgo los planes y estrategia de Caixabank en Naturgy.

¿Y que sucede con los consejeros independientes?. Naturgy tiene cuatro o cinco, creo recordar. Bien, tendríamos que preguntarnos en primer lugar si en esta sociedad y en general en las empresas con miles de accionistas, existen realmente consejeros «independientes». Esto es si solo lo son nominalmente o de hecho representan a unos intereses más o menos perceptibles.

Mi opinión es la de que los consejeros de esta naturaleza son poco «independientes». Aunque lo deseen, lo quieran o les parezca que lo son. Porque, ¿quién los ha nombrado?. Me direis claro, que la Junta General de accionistas. Ciertamente. Pero con anterioridad a ello tendrá que haber una propuesta de alguien. Porque si no la hay la propuesta no se incluirá en el Orden del Día.

Y la propuesta, se quiera o no, partirá del presidente, de personas vinculadas al Consejo y/ o en todo caso tendrá que contar con el Visto Bueno del presidente y de los accionistas mayoritarios. ¿Normal?. Si nos regimos por un principio capitalista lógico, – esto es, en la sociedad quien manda es quien tiene mayoría en el capital-, la designación de este tipo de consejeros por el mecanismo antes expresado forma parte de esta normalidad.

Con lo cual tendríamos o tendremos que llegar a la conclusión que los consejeros «independientes», son unos consejeros dominicales más y que de independientes tienen poco. Porque lo más seguro es que se alineen siempre o casi siempre con las decisiones del socio mayoritario o de control. No sé si existen estadísticas al respecto, pero me atrevo a afirmar que este juicio mío se acerca muy y mucho a la realidad.

Lo que sucede es que en este invento del «buen gobierno» y después de la «responsabilidad social corporativa» , se ha intentado «humanizar» y «socializar» el mundo de la empresa. Que el capital mire menos al beneficio y más al entorno social. Que los que mandan en la empresa, se vea menos que mandan, esto es, edulcorar el poder.

Lo de Naturgy me atrevo a pronosticar que va a terminar bien. Bien para la Caixa.

Aunque los tiempos empiezan a estar revueltos.

7 de octubre de 2021



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