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JUEZ Y JUECES

 

Día sí, día no, aparecen noticias sobre los jueces. No es bueno que aparezcan tanto. Mejor que la tarea de los jueces tenga un carácter más silencioso, más callado. En definitiva, para redactar buenas sentencias, sentencias trabajadas, sentencias justas, es importante invertir el tiempo que sea necesario y hacerlo al margen del ruído político o mediático.

Y de ruído ha habido mucho. El Consejo General del Poder Judicial se va a renovar en próximas fechas y ya se han ventilado toda clase de quinielas. Al presidente, que debía elegirse por los miembros del organismo, parece que de hecho, ya se ha consensuado fuera de los procedimientos formales a seguir. Ha sido el juez Marchena, que por lo que leo, está bien visto por la mayoría de sus compañeros. En esta designación PP y PSOE se han apresurado a ponerse de acuerdo, lo cual no deja de extrañar, si uno se acuerda de los enfrentamientos producidos entre las dos formaciones de manera sistemática, en el Parlamento.

El consenso en este tema ha alcanzado también al magistrado José Ricardo de Prada, que es quien dictó la sentencia Gürtel. Por parte del PP ya se criticó la actuación de este personaje, que situaban cerca de la órbita de Podemos. Esto es un juez “progresista”.  Pero parece que finalmente el partido ha optado por favorecer su candidatura a una vocalía del CGPJ, a fin de que deje de redactar sentencias, como así se ha expresado un diputado popular.

Aunque ya he dicho y repetido en este Blog, que la justicia es cosa de humanos y que los humanos se equivocan, los acontecimientos vividos en estas últimas dos semanas no dejan de generar una cierta intranquilidad. Y fijaos que los sitúo en una “cierta” para no dramatizar el asunto. Pero hemos de admitir que la simple existencia de asociaciones de magistrados, unas llamadas “conservadoras” y otras “progresistas” genera en el ánimo del simple ciudadano la duda de que en función del juez que le toque en turno, la resolución final será distinta según que aquel esté adscrito a una u otra asociación. Claro que no puede excluirse la circunstancia de que los jueces, también como ciudadanos, piensen de una u otra manera. Pero el problema nace cuando se llega a la conclusión de que es difícil, muy difícil que una sentencia esté desvinculada del subjetivismo judicial, del ideario de la persona que la ha dictado. Y a partir de ahí, parecen lógicas las percepciones que uno pueda tener de la justicia. Y que se llegue a la conclusión de que el ideal de la justicia difícilmente se materializa en muchas ocasiones.

Pero esto no es nuevo. Aunque nos siga sorprendiendo de vez en cuando.

 

Sábado, 17 de noviembre de 2018

JIM ACOSTA

 

Jim Acosta es el periodista de la CNN al que Trump le quitó el micrófono, durante la última conferencia de prensa y más tarde le retiró las credenciales para seguir actuando como profesional en la Casa Blanca. Que recuerde de la historia reciente y menos reciente de los USA, ningún presidente, Reagan, Bush padre o hijo, o Clinton, se habían atrevido a tomar una decisión de este calibre, referida a algún rotativo norteamericano o cadena de televisión. 

Encontronazos con la prensa los hubo y muy sonados con Nixon. Los periodistas del Washington Post fueron los protagonistas del Watergate que hicieron caer al Presidente. Pero desde aquellas fechas, no habíamos asistido a guerras mediáticas que  se produjeran a este nivel.Pero Trump se ha atrevido a enfrentarse a la poderosa CNN, con la acusación de “fake news”, esto es de que propaga “noticias falsas”.

La prensa es el “cuarto poder”. Por esto no es fácil luchar sin complejos, ni reservas con los miembros que lo representan. Radio, periódicos, TV. Éstos han sido sus portavoces profesionales. Pero Trump cree contar ahora con otras armas para neutralizar a estos poderes que el presidente juzga ya un tanto caducos. Trump cuenta con “twitter” y con otras redes sociales, que poseen una millonaria audiencia. Y desde twitter lanza a diario frases, condenas, juicios y soflamas. Esto, es noticias,- informaciones o des-informaciones- sin intermediario. Sin filtro, sin criba ni opinión previa. Directamente al consumidor, a su público, a quien quiera oírle o leerle. Es Trump quien establece cuál es la verdad de las noticias que va publicando. Y si estas noticias se oponen a otras que distribuye la prensa tradicional, es evidente que estas últimas son “fake”. Esta es también otra fórmula de “populismo.” El diálogo directo con el ciudadano, con el pueblo en definitiva, que facilitan las redes sociales.

Estamos aquí ante un cambio importante de las fuerzas que inciden en la política y en la opinión pública. La influencia emergente de las redes sociales. Trump no se habría atrevido a dar el paso con un periodista experimentado, como Jim Acosta, sino fuera consciente que al altavoz de la CNN, él podía contrarrestar la tremenda eficacia de las redes sociales.

El cuarto poder al que antes me refería va a ser sustituído,- si no lo ha sido ya-, por el poder de los grandes dueños de Internet, de Google, de Facebook o de Twitter. Porque la información está en sus manos. Porque la facultad de diseminar la información por todas partes, les pertenece.  ¿Bueno o malo?. ¿Verdad o posverdad?. Estamos aquí ante otro debate.

Hablaremos de ello.

 

Sábado, 17 de noviembre de 2018

“ESCRITOS DE CÁRCEL”

 

He leído la obra de Joaquín Forn, “escrits de presó”,-330 páginas-, publicada recientemente y que explican el día a día del político independentista en la prisión de Estremera. Se termina el dietario cuando se produce el traslado a un centro de reclusión en Catalunya.

Aunque todos sabemos lo acaecido en estos últimos años, tenía interés a través de estas memorias, de conocer a la persona. Y he llegado al final de la lectura a las siguientes conclusiones: ingenuidad, romanticismo, un realismo muy lejano, cuya cercanía se ha hecho más patente en la prisión y una casi inconsciente ausencia de responsabilidad, derivada de las actuaciones que desembocaron en la declaración de independencia. Forn dice también que deja la política. ¿Sorprendido por las consecuencias de su conducta?. Pues un tanto, sí. ¿Esperaba la pasividad, la neutralidad del Estado ante el empuje del soberanismo?. Lo parece. Entonces todo lo que se hizo, ¿para qué?

Los adjetivos que adornan la, a mi juicio, personalidad de Forn, no son tan distintos de los que pueden definir la de Oriol Junqueras. Lo digo por los párrafos y frases que dedica al líder de Esquerra Republicana. En circunstancias como las que los dos han estado viviendo, afloran las virtudes y debilidades del ser humano. Junqueras, historiador. Explica el que fue “conseller de Interior” que Junqueras ha encantado a la concurrencia, dando clases de las materias más diversas a los internos. Junqueras, como persona de una gran sensibilidad y afecto hacia su familia. Que se emociona en algunas ocasiones. ¿Compatible todo ello, con la voluntad de llevar al país hacia un rumbo desconocido?. ¿Compatible, repito, con la voluntad de convencer, de seducir al pueblo catalán para que le siga hacia un destino tan incierto? ¿ No le habrán producido los libros de historia una digestión difícil ?.

Ignoraba que tanto Forn como Junqueras tuvieran unos sentimientos religiosos, tan  arraigados como para asistir a los oficios con frecuencia. Claro que me parece bien. Y seguramente en la Biblia, antiguo o nuevo Testamento, podrían encontrar pasajes que encajaran con la situación en la que ahora se encuentran. Alguna parábola podría aplicarse. Forn se pregunta en diversas ocasiones qué porque el Estado ha reaccionado de esta manera, cuando ellos solamente cumplían lo que pedían sus electores. Esto es, que el pueblo catalán votara en referéndum. ¿Cómo pueden encarcelarlos por satisfacer el mandato democrático? ¿ Es esto un delito?.

Curiosamente no he encontrado ningún pasaje en el que reconozca que se vulneró de manera clara y persistente, la ley y la Constitución. Y que esta vulneración constituye un delito grave, contemplado en el código penal. Para Forn e imagino para Junqueras, la ley y la Constitución están por detrás, tienen una importancia menor. Lo que vale es la “voluntad del pueblo”. Dirigida y administrada por los que mandan.

En la vida, nos equivocamos. Una y más veces. Somos humanos. Forn en esta etapa de su existencia, creo que se equivocó. No dudo que quisiera lo mejor para su tierra. Pero su error, el error de sus compañeros, nos está costando la división y la fractura de un país.

Esto es lo más trascendente, lo que más importa. Lo que hemos perdido ya y será tan difícil recuperar.

 

Domingo, 11 de noviembre de 2018

VA DE “DOLORES”

 

Maria Dolores de Cospedal y Dolores Delgado, la ministra de Justicia. Dos Dolores. La Cospedal ha dicho en su despedida política que “un partido que no defiende a los suyos no puede esperar que los ciudadanos confíen en él.” Una frase casi lapidaria que evidencia enfado y frustración. Y es que la política es así de ciega y de ingrata. No hace tanto tiempo que Soraya Saenz de Santamaría se fue porque Cospedal echó una mano a Casado y éste consiguió imponerse a la que había sido vicepresidenta. Ahora ha cambiado el panorama. Y Soraya con cierta displicencia ha comentado que ya se mira los asuntos del partido con una “cierta distancia”.

En poco tiempo se han producido en el PP bastantes defunciones. Quien lo había sido todo en el partido y en el Estado, Mariano Rajoy, ahora está calificando escrituras en su Registro de Madrid. Y muchos otros barones, o si los queremos llamar jefes o jefecillos están fuera de juego o metidos en procedimientos judiciales que no terminan nunca. Cospedal hace cuarenta y ocho horas insistía una y otra vez que no se iba. Ahora ha utilizado la fugacidad del twitter para anunciar que se va y que lo deja todo. Un escaño vacío.

¿Y Dolores Delgado?. ¿Se va a ir también?. La prensa explica que lo de la Cospedal va a utilizarse para hacer presión a la ministra de Justicia. Que también se reunió con Villarejo y además le alabó alguna de sus ocurrencias. Pero no creo que Sanchez esté por la labor. Por mucho que digan, que critiquen y que traten de seguir debilitando al gobierno, Delgado se va a quedar. ¿Existen diversas varas de medir, si se trata del PP o del PSOE? ¿Pueden establecerse comparaciones o hasta equivalencias entre uno y otro caso?. Sí, sin duda. Pero Sanchez, que juega al equilibrismo, a un cierto funambulismo, no está dispuesto a que se le vayan más ministros. Y la prensa, está convencido, que un día se olvidará del asunto. Por mucho que el PP insista. 

En el fondo, gobernar es resistir. Dicen que quien resiste, gana. Sanchez debe creer en ello.

Y de momento resiste. ¿Hasta cuando?. Porque las zancadillas abundan.

 

Jueves, 8 de noviembre de 2018

“QUE PAGUEN LOS BANCOS”

 

Una frase absolutamente simplista. Elemental. El presidente del Gobierno se ha apresurado a lanzar vía rueda de prensa, la decisión del ejecutivo de modificar la ley que grava las escrituras hipotecarias. Si el Supremo ha dicho que sean los particulares quienes asuman el pago del tributo y no los bancos, el gobierno tenía que apuntarse un tanto. Puro populismo. Sanchez ha dicho que nunca más, nunca jamás serán los sufridos ciudadanos quienes paguen el impuesto. Y que por ello se va de inmediato a aprobar una nuevo reglamento que establezca estos principios. Una vez el consejo de ministros lo ratifique, será el Parlamento quien lo discuta y sancione. Pero, es igual. Lo importante es quien da el primer golpe. Aunque luego el asunto no llegue muy lejos. Y Sanchez ha aprovechado el momento de animosidad hacia el Tribunal Supremo, para decirle al pueblo que el PSOE está a su lado.

Carlos Lesmes, el Presidente del TS también ha dicho la suya. Y pienso que tenía razón. Ha explicado que si los legisladores,- esto es diputados y senadores,- cuidaran el contenido de los textos que se promulgan,-frases, letras y demás,- de manera que fueran claros y diáfanos, no se produciría el espectáculo de la interpretación mayor o menor de unos pasajes de la ley. Dicho de otra manera, lo que ha sucedido en el TS lo ha sido en gran parte por la deficiente redacción del apartado referido a quien debía pagar el impuesto. Si la ley o el reglamento hubiera especificado algo así como: “el impuesto lo paga el banco” o bien, “el impuesto lo paga quien recibe el préstamo” no se habría armado la trifulca que se ha evidenciado estas últimas semanas.

Se ha producido también con este accidente, lo que es ya un tópico. La banca es la gran culpable. De todo o casi todo. Y no se trata, o no trato de liberarla de responsabilidad alguna. Pero se olvida con demasiada frecuencia que el dinero que presta la banca es de los clientes que tienen sus ahorros en las cuentas. Y que si este dinero prestado se pierde en cuantías importantes, en definitiva son estos clientes los que corren un riesgo. En la práctica, si la banca pierde dinero, si la solvencia de las instituciones crediticias pierde fuelle, no son solamente sus accionistas los que sufrirán las consecuencias, sino que el mismo sistema financiero va a tambalearse. 

También se ha dicho que se haga lo que se haga, van a ser finalmente los bancos los que van a tratar de repercutir el mayor coste de la operación a los clientes que pidan hipotecas. Bueno, no hacía falta proclamarlo para intuir que sí, que esto se va a producir. Porque en definitiva y en una economía de mercado,- aunque cada vez estemos más controlados-, serán las dos partes, ,-banco y cliente- quienes van a acordar las condiciones del préstamo hipotecario. Y el cliente, si le interesa comprar el inmueble, intentará llegar a un entendimiento con el banco.

Por tanto “que paguen los bancos” sirve como slogan político del momento, a fin de emular al señor Iglesias. Que en esto también Sanchez ha comenzado a ensayar el vocabulario. A partir de ahí veremos el recorrido que todo ello tiene.

No creo que vaya a ser largo.

 

Miércoles, 7 de noviembre de 2018